laSexta

Un agente denuncia la "negligencia" de la Junta en la muerte dos hermanos en los incendios de León: "Hice 15 llamadas. No me cogían"

Un agente denuncia la "negligencia" de la Junta en la muerte dos hermanos en los incendios de León: "Hice 15 llamadas. No me cogían"
Avatar
  • Publishedmayo 21, 2026



Hoy, desde el equipo de Estado del Bienestar de laSexta, os invitamos a hacer un ejercicio de memoria: retroceder hasta agosto de 2025.

Él El fuego avanza sin control en Castilla y León. El 12 de agosto, los equipos de extinción, exhaustos por la magnitud y virulencia de los incendios forestales declarados en la Comunidad durante las últimas semanas, no dieron abasto: las llamas saltaban de provincia en provincia. Entre Zamora y León. Destruyen montañas, pueblos, más de 140.000 hectáreas carbonizadas. Y Dejan dos muertos: Abel Ramos y Jaime Aparicio. Dos primos. Dos vecinos. Dos voluntarios.

Desde hace días, la Junta de Castilla y León defiende versiones contradictorias sobre qué hicieron allí exactamente.

El ministro de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, asegura públicamente que ambos «fueron integrados en el operativo» y que «siguieron órdenes del director» del Puesto de Mando. 24 horas después, el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, rectifica: dice que Abel y Jaime sólo habían aportado maquinaria y que actuaron «por voluntad propia».

Nunca más se supo. Todo resultó ser una triste tragedia. Pero Entre esas dos versiones oficiales hay alguien que estuvo ahí. Alguien que vio a las víctimas. Alguien que pidió ayuda desesperadamente.

Alguien que hoy, ante laSexta, rompe su silencio. Lo llamaremos Iván. El miedo a posibles represalias nos hace proteger su identidad. Es agente ambiental de la operación de Castilla y León.

Entre las cenizas y la poca vida que brota hoy en la zona, en lo alto de una de las montañas de Bañeza, un Iván aún hoy indignado denuncia: «Se ha dedicado muy poco tiempo, recursos y atención a alguien que perdió la vida y a personas que no deberían haber estado allí. Vecinos que estuvieron porque la administración no llegó«No porque lo hayan hecho de forma voluntaria y desinteresada, sino porque ustedes (como Administración) no están llegando».

Iván llevaba menos de tres meses como agente ambiental cuando se encontró cara a cara con la tragedia: «No estoy capacitado para cuidar a una persona con el 90% de su cuerpo quemado. No estoy capacitado para evacuarlo. no estoy entrenado Ni siquiera para primeros auxilios. Asegura que su Ministerio no propone este tipo de formación para él y su sindicato pese a considerarse un equipo de emergencia.

Esa tarde, mientras el fuego devoraba la zona entre Nogarejas y Quintana y Congosto, Iván se topó con un pueblo que estaba a punto de ser arrasado por las llamas: varios vecinos quedaron atrapados. Dos de ellos, Abel y Jaime, en riesgo extremo.

Abandonó las tareas asignadas y se dirigió, junto con el hermano de Abel, al lugar indicado. Solo.

Cuando llegaron, uno de ellos ya había muerto. El otro todavía estaba vivo. Ese recuerdo todavía duele hoy. Uno de los más dolorosos, si no el más, de su vida: «Encuentras a una persona fallecida con su hermano al lado. Y no puedes evitar pensar que tú también tienes un hermano».

Lo que ocurrió después revela, según Este agente denuncia el fracaso total de la operación. Sin cobertura. No hay comunicación por estación. Sin apoyo inmediato.

«Hice unas 12 o 15 llamadas. No contestaban el teléfono.. (…) Nunca recibí la ayuda que había solicitado», lamenta.

Estaba solo en medio de la montaña. Con un hombre gravemente herido al frente.

Es por eso Iván tomó una decisión desesperada: ir él mismo a buscar ayuda..

En el camino también Por casualidad se topa con tres militares de la Unidad Militar de Emergencias. (UME) y posteriormente con un equipo de Bomberos de León. Ellos fueron quienes lograron evacuar a los heridos.

«Los detuve y les pedí que por favor evacuaran a esa persona. Sí tenían los medios para hacerlo. Lo hicieron impecablemente. Y cuando todo termina… te quedas solo otra vez».

Solo otra vez. Sin comunicación. Sin apoyo psicológico. No hay respuestas. Le preguntamos quién lo apoya. Quién apoya a los profesionales que velan por nuestra seguridad: «Mi familia me apoya. Mis compañeros. Pero no la estructura. «Nadie se preocupa demasiado por nosotros».

Las declaraciones de Iván cuestionan directamente la gestión de la Junta de Castilla y León. Para él, lo ocurrido ese día no fue sólo un accidente inevitable: «Lo considero una negligencia. Primero por no llegar a tiempo. Segundo por dejar reinar la desorganización. Y tercero por no dar explicaciones».

Un año después, nadie ha asumido responsabilidades políticas. Nadie ha explicado quién dio exactamente la orden. Ni por qué dos vecinos terminaron atrapados frente a un incendio imposible de controlar.

Para el agente ambiental es una broma. No sólo como profesional, sino también como ciudadano: «Están bromeando. Primero quieren presentarlos como héroes y luego tal vez se den cuenta de que tienen responsabilidades que cumplir».

Abel y Jaime murieron tratando de proteger su pueblo. Pero la gran pregunta sigue siendo la misma: ¿quién se suponía que debía protegerlos?

Este equipo del Estado de Bienestar llevaba semanas analizando, junto con vecinos afectados y profesionales del campo, la situación de la operación de incendios forestales en Castilla y León de cara a otro verano extremo.

Los de dentro aseguran que el sistema no ha cambiado. Ampliaremos los detalles en las próximas semanas. Iván ya anticipa: «Estamos menos preparados que el año pasado. Cada vez hay menos experiencia, menos recursos y más descoordinación».

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas todas las novedades y el mejor contenido



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: