Economia

una cláusula de hace seis años dinamita los planes de Puig y The Estée Lauder

una cláusula de hace seis años dinamita los planes de Puig y The Estée Lauder
Avatar
  • Publishedmayo 23, 2026



No ha habido final feliz para una de las operaciones más esperadas del sector del lujo y la belleza. Las negociaciones entre Puig y Estée Lauder para fusionar sus negocios no han dado resultado y las dos compañías han optado por romper las conversaciones que mantenían desde el pasado mes de marzo para crear un gigante con una valoración bursátil superior a la 33.000 millones de euros.

Entre la combinación de factores que han llevado al fracaso de la fusión, uno de los principales puntos de desacuerdo tiene que ver con una cláusula que forma parte del acuerdo de compra que Puig alcanzó con la firma de maquillaje. Charlotte Tillbury en 2020. La letra pequeña del acuerdo, que se firmó por un importe cercano a los 1.000 millones de euros, ha acabado dinamitando la combinación de negocios con The Estée Lauder seis años después.

Una cláusula dinamita la fusión

Actualmente, Puig es el accionista mayoritario de la marca británica, con un 78,5% de las acciones, mientras que el 21,5% del capital social está en manos de la fundadora, Charlotte Tillbury. Dentro del acuerdo, se espera que el grupo de moda español adquiera la totalidad de las acciones en 2031.

Siguiendo la línea de otras adquisiciones que había realizado en el pasado, el grupo que preside Marc Puig optó por que el fundador se quedara con una participación más pequeña y continuó ocupando el cargo de presidenta y directora creativa después de la compra para garantizar su implicación con la marca.

Archivo - Torres Puig, en Barcelona
Torres Puig, en Barcelona. Foto: Puig.

La cláusula de control contenida en el acuerdo otorgaba al fundador algunas garantías e indemnizaciones en caso de incumplimiento. operación de borrador, como la fusión con The Estée Lauder. Las exigencias ligadas a la cláusula han sido las que han acabado complicando la viabilidad financiera de la operación, dado que habría supuesto un desembolso millonario adicional.

Más allá de la letra pequeña del acuerdo con Charlotte Tillbury, el gobernancia Habría sido otro punto de discordia en las negociaciones. Desde que se conoció la posibilidad de materializar una fusión, han surgido discrepancias entre los Puig y los Lauder respecto al peso que debería tener cada familia dentro del accionariado y en la toma de decisiones dentro del que habría sido el tercer grupo del sector de la belleza.

Nuevo rumbo para Puig y The Estée Lauder

Tras el fracaso de las negociaciones, las dos empresas emprenden un nuevo rumbo en solitario. «La decisión no altera la hoja de ruta estratégica de Puig, que sigue centrada en la belleza premium, la construcción de marca y la generación de valor a largo plazo», dejó muy claro el grupo liderado por José Manuel Albesa.

La compañía acaba de incrementar sus ventas netas un 4,7% hasta 1.215 millones de euros a lo largo del primer trimestre del año, con especial tirón del segmento de fragancias y moda, que ha generado unos ingresos de 897 millones de euros. Además, previsiblemente, el grupo de moda y belleza seguirá apostando por una mayor profesionalización al frente de la compañía.

Apenas unos días antes de que salieran a la luz las negociaciones, el consejo de administración de Puig nombró a José Manuel Albesa director general de Puig en sustitución Marc Puig, quien renunció a su cargo, pero seguirá ocupando la presidencia ejecutiva. De este modo, la empresa separó por primera vez la dirección ejecutiva del control familiar.

Por su parte, The Estée Lauder afirmó en el comunicado que difundió tras anunciar que rompían las conversaciones que se centraría en seguir implementando su estrategia. ‘Belleza reinventada’ y construir una organización más ágil, dinámica y centrada en el consumidor. También señaló que seguirá «evaluando y desarrollando» su cartera y abrió la puerta tanto a la formalización de compras como desinversiones.

Tras años de dificultades para la empresa, no pasa por el mejor momento tras elevar a 10.000 el número de despidos en su plan de reestructuración, lo que equivale al 15% de la plantilla que conforma sus trabajadores. Pese a ello, la firma americana parece estar dando la vuelta a la situación tras registrar un aumento del 5% en sus ingresos hasta 3.152 millones de euros en los primeros tres meses del año.






Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: