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Primera prueba del Bentley Continental GTC S a cielo abierto

Primera prueba del Bentley Continental GTC S a cielo abierto
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  • Publishedmayo 23, 2026



La prueba del Bentley Continental GTC S es el postre perfecto a una jornada de pruebas en el circuito de Ascari (Ronda, Málaga) en la que hemos podido poner al límite los Continental GT S y Bentayga Speed. Recordemos que el Bentley Continental GTC S es la versión descapotable del coupé que ya hemos probado, y vamos a disfrutarlo en una ruta por las carreteras secundarias que bordean el circuito en un entorno idílico para un automóvil como este: curvas de diversos radios, asfalto de diversos tipos, clima primaveral y poco más de tres cuartos de hora para disfrutarlo. Así que, sin perder más tiempo, saltamos al interior.

El Continental GTC S comparte con el coupé GT S toda la mecánica: el mismo bloque V8 biturbo de 4,0 litros con arquitectura híbrida enchufable, 680 CV / 500 kW de potencia combinada, 930 Nm de par máximo y la misma caja de doble embrague de ocho velocidades con tracción total activa. La diferencia estructural es la capota de lona —que conecta este automóvil con los modelos Bentley más icónicos— y el trabajo de refuerzo de la carrocería autoportante que cualquier descapotable exige para compensar la ausencia del techo rígido, y más uno dispuesto a desplegar 930 Nm a través de sus cuatro enormes “zapatones”.

Bentley Continental GTC S: ¿Comfort o Sport? 

Lo primero que llama la atención al subir al Bentley Continental GTC S y ponernos en marcha es el silencio estructural. Un descapotable con tantas molduras, guarnecidos, piezas de acabado, mandos, materiales diferentes y equipamientos superpuestos —basta ojear el interior para contar decenas de superficies que podrían crepitar, crujir o vibrar— podría delatar su condición con algún ruido inoportuno o con un surtido de ellos. El GTC S no lo hace. Ni sobre el asfalto más irregular, ni en las aceleraciones, ni en las frenadas: todo está ensamblado, ajustado y rematado con una precisión que no deja espacio para la imperfección.

La solución aerodinámica también resulta muy conseguida. Con las ventanillas subidas y la capota bajada, el habitáculo queda protegido de turbulencias de forma eficaz: es posible mantener una conversación normal, escuchar la música del sistema de sonido Naim de 2.200 W sin apenas distorsiones y a un volumen razonable y, en general, disfrutar del entorno sin que el viento convierta la experiencia en algo fatigante.

Bentley Continental GTC S.

La tentación de quedarse en modo Comfort y dejar que el equipo Naim llene el habitáculo con sus 18 altavoces y procesador de sonido digital es perfectamente comprensible en un automóvil como este. Pero en estas carreteras, con este motor y con el escape deportivo Akrapovič opcional instalado en la unidad de pruebas y con poco tiempo delante, un rápido giro de muñeca sobre el selector circular ubicado en la consola central nos lleva a conmutar a modo Sport, con el V8 expresándose sin filtros.

La respuesta del conjunto motor-cambio en carretera confirma lo que el circuito ya había apuntado con el GT S coupé: los adelantamientos son fulminantes. El par disponible en cualquier régimen y la rapidez de respuesta del cambio de doble embrague permiten resolver maniobras de adelantamiento en una fracción del espacio que otros automóviles necesitarían, con la confianza que aporta el sistema de tracción total con vectorización activa del par para mantener bajo control cualquier movimiento inducido por el despliegue de los 930 Nm. No hay que planificar con antelación, esperar a que llegue la entrega de potencia ni modular el pedal con mimo: simplemente se pisa y ocurre.

El equilibrio entre confort y prestaciones en carretera abierta es uno de los argumentos más sólidos del Bentley Continental GTC S. Las suspensiones encajan las irregularidades sin transmitir dureza, la dirección conserva un carácter informativo pero refinado, y el conjunto permite alternar entre un crucero relajado y una conducción más exigente sin que ninguna de las dos facetas resulte comprometida.

Esta breve prueba en carretera no da para extraer muchas más conclusiones. Pero tampoco es ese el propósito del GTC S en esta jornada. Su misión es demostrar que la versión descapotable del GT S está a la misma altura que el coupé en el uso diario, y en eso no deja ninguna duda. Con el sol de la serranía rondeña entrando por el hueco de la capota bajada, el V8 sonando a través del escape Akrapovič y las curvas de la provincia de Málaga desplegándose ante el morro del GTC S, no es difícil entender que este automóvil ha nacido para ser disfrutado en un entorno así.


Las claves del Bentley Continental GTC S

  • Mismo tren motriz que el GT S coupé: V8 biturbo de 4,0 litros con arquitectura híbrida enchufable, 680 CV y 930 Nm, caja de doble embrague de ocho velocidades y tracción total activa.
  • Sistema de escape Akrapovič opcional de titanio.
  • Respuesta motor-cambio que permite adelantamientos rápidos y resolutivos, con par disponible en cualquier régimen de giro sin necesidad de anticipación.
  • Notable equilibrio entre confort de crucero y capacidad de conducción dinámica.
Bentley GTC s V8 Hybrid cyber yellow interior detalles 5 Motor16
Interior del Bentley Continental GTC S.



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