Las claves energéticas que mantiene a España en vanguardia energética contra la crisis: refino, regasificación y renovables
El conflicto en Oriente Medio, con el bloqueo del Estrecho de Ormuz -uno de los principales canales de transporte de petróleo y gas- ha generado una nueva crisis energética en la que España parte de una posición más cómoda por su capacidad de refino, sus plantas de regasificación y la implantación de renovables. «España se encuentra en una situación relativamente más holgada tanto en lo que respecta al gas como a los combustibles para el transporte», explica a Efe Gonzalo Escribano, investigador principal y director del programa de Energía y Clima del Real Instituto Elcano.
Tanto en gas como en petróleo, señala este experto, España tiene «una matriz de importaciones muy diversificada con un bajo peso relativo de los proveedores del Golfo, teniendo más peso la oferta de la cuenca atlántica y productores mediterráneos como Argelia y Libia». Alrededor del 10% del petróleo importado procede de la región, principalmente de Arabia Saudí e Irak, mientras que en el caso del gas natural este porcentaje es inferior al 2%, con su principal origen en Qatar, según señala el economista Zoel Martín en un análisis de CaixaBank Research bajo el título «España ante el nuevo ‘shock’ energético: una comparación con Europa».
Generación renovable
Esta diversificación del origen de los combustibles fósiles, junto con la capacidad de refino y regasificación, se suma a un aumento de la penetración de las energías renovables en los últimos años, lo que hace que la posición de España sea más favorable que la de otros estados europeos en este contexto. «El sol y el viento nunca quedarán bloqueados en el Estrecho de Ormuz», afirmó la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, pocos días después del inicio del conflicto.
Precisamente, los últimos datos del operador del sistema, Red Eléctrica, muestran que en abril las energías renovables representaron el 59,8% de la energía generada en España, con la solar fotovoltaica a la cabeza. Esto también se refleja en la factura eléctrica, como recuerda el análisis de CaixaBank Research, que indica que a pesar de la tensión energética, el precio mayorista de la electricidad en la península disminuyó en marzo en términos interanuales, a diferencia de otros países europeos, y también se situó en niveles claramente inferiores a los observados en el norte de Europa.
capacidad de refinación
Otro punto clave en la actual crisis es la capacidad de refino de España, que cuenta con varias instalaciones industriales que permiten transformar el crudo importado en productos como gasolina, diésel o queroseno. Óscar Barrero, socio responsable de Energía de PwC, explica a Efe que mientras otros países europeos tienen una dependencia mayoritaria de las importaciones de productos refinados, nuestro sistema de refino puede procesar crudo de múltiples fuentes y además somos autosuficientes, e incluso exportamos, en la mayoría de productos refinados.
Barrero señala que España es casi totalmente autosuficiente en queroseno mientras que otros países dependen entre un 80 y un 90% de las importaciones, en gran parte procedentes del Golfo. El sistema de refino español, uno de los más avanzados de Europa, fue fruto de un ciclo inversor clave entre 2008 y 2011 en plena crisis financiera, según fuentes del sector, cuando las empresas destinaron importantes inversiones a modernizar sus instalaciones y adaptarlas a un cambio estructural en la demanda energética.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, destacó en la conferencia con analistas tras la presentación de los resultados del primer trimestre la fortaleza del sistema de suministro en la Península Ibérica gracias a firmas como Repsol, Moeve, BP o Galp en Portugal.
En el caso de Repsol, Imaz señaló que han invertido 15.000 millones de euros en su negocio industrial en España desde 2008 y que, además, en las últimas semanas han invertido 1.400 millones de euros para garantizar el suministro de queroseno durante la temporada turística. Otro ejemplo es la refinería de BP en Castellón, que produce alrededor de 650.000 litros de combustible por hora, es capaz de procesar una amplia variedad de crudos y adaptarse a la evolución de la demanda.
El papel de las plantas de gas y regasificación
Sedigas señala que España cuenta con la mayor infraestructura y capacidad de vaporización y almacenamiento de gas natural licuado (GNL) de Europa, con 27 tanques, nueve atraques y capacidad para recibir buques metaneros de hasta 270.000 metros cúbicos. En concreto, uno de los puntos fuertes de España son las plantas de regasificación, que permiten transformar el GNL que llega en buques para ser posteriormente transportado por gasoducto.
«En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas, la seguridad del suministro ha vuelto a situarse en el centro del debate. España cuenta con unas infraestructuras robustas y totalmente disponibles, que han demostrado su capacidad para operar de forma fiable incluso en situaciones críticas», afirmó Joan Batalla, presidente de Sedigas, la semana pasada antes de la 52ª reunión anual de la asociación.
Pese a estas fortalezas, como señaló hace unos días el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard, en una reunión informativa, «la ventaja no es fortuna» y «la ventaja tampoco es inmunidad» en un momento en el que se desconoce cuánto durará esta crisis, que ya ha empezado a notarse en un aumento de costes.
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