Estudiar una oposición puede compensar más que estudiar para ganar el bote de ‘Pasapalabra
Nacho Mangut (Badajoz, 1993) forma parte de ese reducido pero cada vez más visible grupo de concursantes profesionales que han convertido los programas de televisión en un territorio familiar.
El extremeño es toda una leyenda de Pasapalabra. Allí ganó 150.000 euros en premios tras más de 180 programas. También estuvo cinco entregas en ¡Boom! donde se llevó 4.900 euros y se llevó otros 23.000 tras participar en dos programas de El Cazador.
«Gracias a ese dinero pude comprarme un piso y un coche, lógicamente, con hipoteca», reconoce a EL ESPAÑOL Nacho Mangut.
Graduado en Ingeniería Mecánica por la Universidad de Extremadura — ahora trabaja como profesor de Matemáticas en el instituto Zurbarán de Badajoz tras sacarse una plaza en una oposición —, Nacho Mangut concursa ahora mismo en la edición de fin de semana de Saber y ganar.
Lo hace junto a Susana García Zapatero y Orestes Barbero. Un dream team de los concursos que en el programa que presenta Rodrigo Vázquez se hacen llamar Los Comodones. «Estamos muy contentos. Yo me lo paso muy bien concursando con ellos», asegura.
En su conversación con EL ESPAÑOL, Nacho Mangut habla también de El Rosco de —«Pasapalabra no tiene mucho sentido sin él», dice—, y se muestra crítico por cómo se construye ahora la prueba estrella del programa. Declaraciones que van en la línea de las que hizo recientemente su compañero Orestes.
Como el burgalés, Mangut piensa que Pasapalabra debería subir la cuantía de los premios, como todos los concursos en televisión, para estar en sintonía con el coste de la vida actual. «Con lo que se gana, te sale más a cuenta estudiarte una oposición», dice rotundo.
Susana García, Nacho Mangut y Orestes Barbero en ‘Saber y ganar’.
RTVE
¿Cómo surge esta participación en Saber y ganar? ¿Fue idea vuestra u os lo propuso el programa?
Es una idea que salió de nosotros. Hace tiempo, Susana y yo estuvimos pensando en presentarnos a ¡Boom! cuando estaba en Antena 3, pero no pudimos no sé exactamente por qué, parece ser que estábamos muy encuadrados dentro de Pasapalabra. Así que se nos quedó la idea de participar en algún concurso en equipo.
Y luego, Orestes y yo somos muy amigos desde hace mucho y, últimamente, habíamos hablado de que nos gustaban mucho las pruebas que había en Saber y Ganar del fin de semana.
Un día hablando, me dijo que tenía ganas de volver y que si montábamos un equipo. Y yo le dije que vale, que se lo iba a preguntar a Susana. Así que nada, contactamos con Saber y ganar, nos hicieron el casting y poco tiempo después nos llamaron.
¿Cómo está siendo la experiencia de concursar en equipo?
Muy bien. Susana y Orestes tienen un nivel muy alto. En los primeros programas nos hemos enfrentado a Los Socarrats, el mejor equipo de la historia del programa. Ha sido un debut un poco complicado, pero aún así hemos conseguido ganarles un programa y los otros han estado muy igualados.
Estamos muy contentos. Yo me lo paso muy bien concursando con ellos, nos llevamos muy bien. Está siendo una experiencia muy grata. Al final, participar en equipo es más relajado porque no tienes tanta presión sobre ti mismo.
«Los concursantes nos vemos envueltos en una especie de guerra entre cadenas y productoras que nos obliga a tener unos contratos de exclusividad que cada vez son más locos»
¿Dirías que Saber y ganar es la cantera de los concursos de televisión en España?
Sí, desde luego que sí. Y eso también es mérito de la productora y la cadena, porque desde hace unos años, los concursantes nos vemos envueltos en una especie de guerra entre cadenas y productoras que nos obliga a tener unos contratos de exclusividad que cada vez son más locos y que a nosotros nos parece fatal. Tiene que pasar mucho tiempo hasta que puedes concursar en otros sitios.
Con Saber y ganar eso no pasa. Hace muy bien en no entrar en ese juego y nosotros, como concursantes, lo agradecemos mucho. Tú sabes que vas allí y todo son ventajas.
¿De cuánto tiempo estamos hablando?
Períodos largos, mínimo seis meses.
Nacho Mangut, en el centro, junto a sus compañeros Susana García y Orestes Barbero.
El hecho de que muchos os hayáis profesionalizado hace que al final rotéis prácticamente los mismos de formato, ¿no?.
Poco a poco va entrando gente nueva, pero sí que es verdad que nosotros vamos de concurso en concurso. Para Pasapalabra hay que estudiar mucho porque el diccionario es muy largo, y no hay otra manera. Para otros concursos culturales, te puede servir ver películas, leer libros o jugar al Trivial.
¿De qué forma te has preparado para Saber y ganar?
Para Saber y Ganar no me he preparado demasiado. Para El Cazador sí que estudié un poco más. Lo que hice fue verme todos los programas, apuntarme las preguntas y estudiármelas. Al final, haces el esfuerzo de empatizar con los guionistas, y cuando te pones en su papel y tienes que elaborar cuestiones de cultura general, más o menos acabas preguntando los mismos temas.
¿Ahora mismo a qué te dedicas?
Yo soy funcionario. Saqué mi plaza de profesor de matemáticas, y trabajo en un instituto al lado de mi casa. También preparo a gente para las oposiciones. Nunca he podido dedicarme exclusivamente a estudiar para los concursos. Siempre he estado ocupado, bien estudiando la carrera o el máster, o trabajando.
«Si ‘Saber y ganar’ tiene la intención de que vayamos al diario, diremos que sí»
¿No te queda la espinita de coincidir con Jordi Hurtado?
¡Claro! Yo estaría encantado si en Saber y Ganar cuentan conmigo para ir al diario. Elegimos el fin de semana porque al ir en equipo no tienes tanta responsabilidad, pero vamos, que los tres queremos ir al diario y yo creo que si el programa tiene la intención de contar con nosotros le diremos que sí.
¿Te ha sorprendido la resolución que obliga a Antena 3 a dejar de emitir Pasapalabra sin el Rosco?
Sí. Hace tiempo salieron unas noticias relacionadas con esto, pero no sabía hasta que punto podría acabar así. Hay personas del equipo del programa a las que aprecio personalmente, mi deseo ahora mismo es que, acabe como acabe este asunto, no tenga malas consecuencias para ellos.
«Pasapalabra’ no tiene mucho sentido sin El Rosco. Es el eje del programa»
¿Crees que Pasapalabra tiene sentido sin el Rosco?
Pasapalabra no tiene sentido sin El Rosco. Me gustaría desarrollar más la respuesta, pero es que no hay mucho que decir, es el eje del programa.
¿Qué solución se te ocurre?
He leído que no pueden emitir El Rosco ni ninguna prueba inspirada en él. Supongo que una solución razonable es valorar hasta qué punto una nueva prueba puede parecerse a la actual, quizás se pueda pensar en algo que hasta cierto punto mantenga la esencia, que se pueda jugar desde casa, que tenga su fundamento en el léxico y en las iniciales, etc. Me parece complicado que permitan algo así, pero es lo que se me ocurre.
Otra solución, entiendo que será que los actuales productores lleguen a un acuerdo económico con los demandantes, pero la verdad es que me falta conocimiento sobre el tema para poder dar una opinión bien fundamentada.
Nacho Mangut, en ‘Pasapalabra’.
Atresmedia
Eres un rostro histórico de Pasapalabra. Has participado un total de cuatro veces, dos en Telecinco y otras dos en Antena 3. ¿Volverás a intentarlo o ya has cerrado esa etapa?
Si me llaman pues supongo que iré, porque al final, aunque no te lleves el bote, ganas dinero y te da muchas cosas buenas. Pero no es algo que dependa de mí…
Así que no cierras ninguna puerta.
No, si ellos cuentan conmigo, volveré, claro.
«Pasapalabra’ fomenta tanto los duelos que acaba polarizando. El hecho de generar dos bandos no es bueno»
En tu última etapa contaste que habrías sufrido acoso en redes sociales debido a la exposición en el programa. No hay que olvidar que hay millones de personas pendientes cada día del rosco al filo de las nueves de la noche.
Como bien dices, habrá 4 millones de personas viendo el programa, mientras que los que comentan en redes sociales son 600. Es verdad que, últimamente, el programa fomenta tanto los duelos, e incluso sus publicaciones en redes sociales al estilo ‘¿con quién vas?’ que polarizan mucho. Y claro, a la gente le encanta sentirse de un bando.
Nosotros estamos sometidos a veces a una exposición pública cercana a la que pueden tener los futbolistas, pero sin cobrar como ellos.
El hecho de generar dos bandos no es muy bueno. Y no lo digo solo por mí, sino en general por todos los concursante que vamos, aunque sea solo el único en decirlo porque luego el resto no se atreve. Veo que hay mucha polarización y muy extrema.
Nacho Mangut y Pablo Díaz en El Rosco de ‘Pasapalabra’.
Atresmedia
Fíjate la que se montó con Rosa cuando ganó el bote.
La gente se te echa encima. Y no solo pasa conmigo, también le pasa a mis rivales. Cuando participé en 2020 a mí no me decían casi nada malo, pero a Pablo le caía una que no veas.
Yo creo que en el año en el que estamos, con el dinero que mueve Antena 3, se podría proteger a los concursantes con una persona que moderase los comentarios. Si eres una persona con una autoestima baja, esos comentarios pueden hacer mucho daño.
¿Eso solo te pasó en redes sociales? ¿Por la calle no has tenido ninguna situación desagradable?
No, qué va. Al revés. Me pasa en toda España, pero sobre todo en Badajoz, la gente me quiere muchísimo y todos los días me paran por la calle para hacerse fotos conmigo.
«Antes me divertía muchísimo preparándome para ‘Pasapalabra’. Ahora es aprenderte listas de cosas absurdas y a mí me aburre mucho»
Orestes aseguró hace unas semanas que, a veces, los roscos rozaban lo absurdo porque y cito textualmente «no te permite enseñar lo que sabes». En resumen, venía a decir que no son simples preguntas de cultura general. ¿Estás de acuerdo?
Estoy totalmente de acuerdo. Estoy muchísimo más en la línea de cómo se elaboraban los roscos antes del 2021. Cuando Pablo y yo empezamos a jugar empezaron a ponerse en este plan.
Yo me divertía muchísimo preparándome para Pasapalabra, porque todo entraba dentro de la cultura general, y eso te invitaba a ver películas o leer libros, y a mí eso me parecía súper enriquecedor. Sin embargo, ahora solo es aprenderte listas de cosas absurdas y a mí me aburre mucho.
¿Y por qué crees que se hace así ahora? ¿Por aumentar el bote?
No, para controlar mucho más cuándo alguien se lo puede llevar y cuándo no, y para igualar.
Los roscos del 2016 tenían 16 o 17 preguntas fáciles para que el público juegue; luego había 5 o 6 preguntas que eran de un nivel más alto y después otras 3 preguntas cerrojos que eran difíciles pero que entraban dentro de la cultura general.
Ahí un margen de 9 preguntas en total de dificultad escalonada en la que se demostraban tu vocabulario, tu manera de jugar y tu cultura general o lo que hubieras estudiado.
Había muchos escalones para poder diferenciar entre un concursante bueno, uno muy bueno y una superestrella.
Nacho Mangut en ‘Pasapalabra’.
Atresmedia
¿Y ahora?
Ahora sin embargo hay 21 palabras que están tiradísimas. Luego hay dos palabras de diccionario muy difíciles que, o has estudiado bastante, o es difícil que las saques, y luego dos preguntas que no vas a sacar nunca, solo estudiándote listas absurdas.
El perfil de concursante que ahora es muy bueno no es el mismo que el de antes.
Ahora lo que se busca es una persona que tenga mucho tiempo para estudiarse cosas absurdas.
Antes, una persona inteligente, culta, y con un buen sistema de estudio con poco tiempo podía llegar a destacar muchísimo. Eso ahora mismo es imposible y no está bien porque le están cerrando la puerta a mucha gente.
«Los concursos tendrían que pagar más, incluso Saber y Ganar paga lo mismo que hace 20 años y, al final, la vida ha subido»
Orestes también defendía que los premios de Pasapalabra tendrían que haber aumentado. ¿También lo ves así?
Sí, también estoy de acuerdo. Yo porque llevo concursando desde el 2012 y ahora ya prácticamente no invierto tiempo en prepararme, ya con lo que sé voy para allá.
Pero si tuviera que empezar ahora, probablemente no lo haría porque no es lo mismo llevarte 1.200 euros por programa en Pasapalabra en 2026 que en 2002, y en el caso de ganar todos los días.
Hay algunos concursos como El Cazador o Jeopardy que sí tenían buenos premios diarios y merecía la pena estudiar.
La inversión de tiempo que tienes que hacer para ser un buen concursante en Pasapalabra ahora mismo, sinceramente, con lo que se gana, te sale más a cuenta estudiarte una oposición. Estudiar una oposición puede compensar más que estudiar para ganar el bote de Pasapalabra.
Como ingeniero industrial me cuesta menos sacarme la oposición al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado que hacerme 200 programas en Pasapalabra. La recompensa es más grande.
Nacho Mangut y Luis de Lama en ‘Pasapalabra’.
Coincides completamente con Orestes entonces.
Sí, sí. A ver, hay que cambiarlo en todos los concursos. Pero piensa que Saber y Ganar Fin de semana lo ven 800.000 personas. Para nosotros es un programa, que luego se parte en dos para emitirlo sábado y domingo.
Y claro, si ganas, te llevas 1.000 euros. Y en Pasapalabra, si ganas, te llevas 1.200 euros y lo ven 5 millones de persona. Relativamente, Pasapalabra no está nada bien pagado.
Creo que los concursos tendrían que pagar más todos, incluso Saber y Ganar paga lo mismo que hace 20 años y al final la vida ha subido.
Aunque siempre hay gente que va a querer salir en la tele y no se van a quedar sin concursantes como tal, si la tendencia sigue siendo la misma, cada vez va a haber menos gente que se dedique a los concursos.
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