Gran Canaria, muchas islas en una y todas merecen la pena
Gran Canaria es una isla formada por muchas islas. Costumbres, sabores, sonidos y tradiciones dispares en una pirámide volcánica de apenas 55 kilómetros de largo y 47 kilómetros de ancho. En Gran Canaria hay picos volcánicos que recuerdan a los del American Monument Valley. Mares de dunas que parecen una extensión del Sahara. Palmerales que recuerdan a los oasis mesopotámicos. Pinares que nada tienen que envidiar a los del Pirineo. Un continente en miniatura donde, a pesar del turismo masivo que ha colonizado el sur de la isla, aún se conserva esa esencia rural de corales y follaje, gofio, millo y té, en la que una gota de agua era un tesoro, presente en lugares como el barranco de Tirajana, las cimas de Tejeda o los acantilados de Agaete, entre peñas y malpaíses, entre piedras basálticas y campos de tunas.
Continuar leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí
