Moeve defiende en Europa que las moléculas verdes permitirán reducir a la mitad la dependencia energética
Moeve da un paso más en su apuesta por proyectos energéticos bajos en emisiones. La petrolera, que abandonó el nombre de Cepsa para separar su imagen de los combustibles fósiles, ha publicado un informe en el que Reivindica el papel de las moléculas. … verde como fuente de energía sostenible esencial para el futuro de Europa.
Según el informe Moeve, que cuenta con la colaboración de la consultora PwC, la implementación de moléculas verdes podría reducir la dependencia energética extranjera hasta en un 50% del viejo continente en 2040. La compañía señala que su uso en la industria permitiría un mayor aprovechamiento de la producción local de energía renovable, que representa aproximadamente un tercio del mix energético de la Unión Europea.
El director general de Moeve, Maarten Wetsalaar, destaca la importancia de las moléculas verdes, como el hidrógeno renovable o el biometano, en este camino hacia la independencia energética. Además, el consejero delegado califica de «imperativo estratégico» garantizar la autonomía energética y alejarse de los combustibles fósiles vinculados al cambio climático y las tensiones geopolíticas. «Con el impulso adecuado, los campeones europeos pueden desarrollar exponencialmente estas soluciones de energía limpia, pero ahora es el momento de actuar», afirmó Wetsalaar.
Las moléculas verdes se presentan como una gran oportunidad para sectores en los que es muy difícil utilizar la electricidad como principal fuente de energía. Es el caso de la industria pesada, la química o el transporte de larga distancia, que representan más del 20% de la demanda de energía primaria. Desde Moeve hablan de moléculas verdes como una forma de descarbonizar estos sectores. Un plan con el que, según el informe, se podrían reducir hasta un 22% de las emisiones de dióxido de carbono de Europa en 2050.
El informe también dedica un espacio a la llamada ‘prima verde’, término para referirse al sobrecoste de la producción no contaminante. Las conclusiones de Moeve indican que este incremento del coste de los productos «limpios» se reduce en toda la cadena de valor y que el incremento del precio final se reducirá a partir de 2030.
Moeve presenta hoy el informe a la Comisión Europea en Bruselas. Desde la empresa señalan la necesidad de una acción coordinada entre las administraciones públicas y la industria. Creen que es necesario construir marcos regulatorios que impulsen el mercado de este tipo de energía, así como crear mecanismos de apoyo económico que ayuden a las empresas a reducir la brecha de costos en las fases iniciales.
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