Medio centenar de alumnos de Ribera de Arriba convierten el edificio en pinacoteca escolar
Empezó siendo una humilde exposición, pero, después de un lustro, se ha convertido en mucho más; o eso, al menos, significa para varias decenas de niños y niñas. Se trata de los alumnos y alumnas del C. P. Pablo Iglesias de Soto de Ribera, en Ribera de Arriba, que gracias a su talento artístico han tomado por méritos propios la Casa de las Artes de Bueño para instalar la quinta edición de su pinacoteca particular dentro del proyecto «El Museín», que impulsa ejercicio tras ejercicio la Asociación de Amigos del Museo de Bellas Artes de Asturias.
[–>[–>[–>En esta ocasión, medio centenar de pequeños creadores comprendidos entre los 3 y los 15 años confeccionaron una muestra compuesta por cinco obras bajo el título «Las Bellas de Bellas Artes», en la que reinterpretan obras de autoría femenina pertenecientes a la colección permanente que acoge el Palacio de Velarde. «Es una colección maravillosa, por su calidad y su entusiasmo, se han superado, lo cual es difícil», ensalzó el presidente del colectivo de entusiastas del Bellas Artes, Alfonso Martínez, para quien la ubicación «excepcional», que acogió no solo las novedades, sino una antología de años previos en sus plantas superiores, «pone aún más en valor» el talento de estos escolares, que se mantendrá colgado de las paredes de la casona hasta el día 20 de junio.
[–> [–>[–>En las convocatorias previas de la iniciativa artística, en la que participan 18 centros de toda Asturias, el Pablo Iglesias alojó las propuestas de sus alumnos en el propio centro. Este año eso cambio, gracias a la iniciativa del colegio que dirige Ana Abad. «Es espectacular como ha quedado, no solo las obras de este año, sino toda la recopilación, que se ha hecho con mucho esfuerzo», reflexionaba la directora en los momentos previos a que se cortase la cinta de inauguración de la exposición, ante los Amigos y las autoridades, encabezadas por el alcalde de Ribera de Arriba, Tomás Fernández, acompañado de varios concejales de la corporación municipal.
[–>[–>[–>
Los alumnos, de guías
[–>[–>[–>
Ese corte simbólico recayó, precisamente, en los propios alumnos, concretamente, en tres de los más mayores. «Pasen a la instalación, se proyectará un vídeo que resumen todo lo que hemos trabajado durante estos años y, después, dará inicio la visita a la exposición», invitaron Jennifer Palacio, Tatiana Libana y Diego Dos Santos, que fueron quienes ejercieron como maestros de ceremonias a la par de guías de una visita guiada que recorrió las cinco colecciones que atesora la Casa de las Artes, empezando por la correspondiente al ejercicio en curso dedicada a las mujeres y que se encuentra instalada en la planta baja del complejo riberano.
[–>[–>[–>El orden de presentación empezó por los pequeños, los de educación infantil, que hicieron una interpretación de la obra «n.º 28», de Amparo Cores Uría. «Lo pasamos muy bien y lo hemos llamado ‘El rompehuesos’, porque la parte que hemos hecho con macarrones recuerda a un hueso roto», explicó uno de los niños, precisamente el que pegó cada una de las piezas de pasta y que se complementan con otros materiales como papel de periódico y plastilina.
[–>[–>[–>
Desde primero y segundo de primaria dieron a conocer «Las caras del reloj», que es su visión particular de «El tiempo vuela», de la creadora Isabel García Cuadrado. «Ella quería reflejar el paso del tiempo simbolizando las agujas del reloj con plumas; nosotros hemos hecho lo mismo con nuestras fotos y apuntando a los momentos del día que más felices nos hacen«, manifestaron los alumnos, cuyos instantes favoritos son el «de ir al parque», «el recreo» o «la hora que mamá vuelve a casa».
[–>[–>
[–>Al alumnado de tercer y cuarto le «llamó la atención» «El Palco», de Pilar Ortega. «Nos ha parecido divertido hacer el nuestro propio, lo más alegre y colorido posible; cada figura nos representa a uno de nosotros», transmitieron, «orgullosos» del trabajo realizado; el mismo sentir que se desprendió de las palabras de sus compañeros de quinto y sexto, cuyo motivo de inspiración fue «Verano por la tarde», que firma Reyes Díaz Blanco, un lienzo del que culminaron una muy lograda réplica llamada «Peces perdidos», al añadir pescados decorativos en las paredes de la habitación que representa el cuadro collage.
[–>[–>[–>
El remate vino con el resultado «espectacular» que lograron los estudiantes pertenecientes a los distintos cursos de ESO, que se decantaron por el arte abstracto de María Jesús Rodríguez y «C-1994-XI». En vez de madera, usaron cartón para el corte transversal de la pieza y cumplieron con el ejercicio de la interpretación abstracta, ya que para ellos la obra evoca a las «Montañas asturianas», tal como la titularon. «Os invitamos a observarla y compartir vuestras ideas», sugirieron, dando cierre a la exposición ordinaria.
[–>[–>[–>Respecto a la antología de años anteriores, que se mostró a las autoridades a renglón seguido, consta de unas 25 obras. Cada curso se trabajó una temática diferente y al igual que en 2026 el eje fue la mujer, en previos se abordaron otros, cuyo resultado se puede visitar y que van desde recreaciones de lienzos del Museo de Bellas Artes hasta un monográfico dedicado al pintor gijonés Aurelio Suárez.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí