SpaceX prepara la mayor salida a Bolsa de la historia
La empresa SpaceX se prepara para salir a bolsa en el Nasdaq este viernes con una operación que podría convertirse la oferta pública inicial más grande de la historia. La empresa aeroespacial fundada por Elon Musk ha recibido más de 70. … 000 millones de dólares en órdenes de compra de inversores individuales, una cifra que muestra la expectativa levantada por una empresa que ha pasado de lanzar cohetes al espacio a convertirse en una pieza central del poder tecnológico y espacial de Estados Unidos.
La operación supone la venta de 555,6 millones de acciones a un precio de 135 dólares por acción, según Bloomberg. Si se mantienen estas condiciones, SpaceX recaudará unos 75 mil millones de dólares y será valorado en alrededor de 1.800 millones de dólares. Es una cifra enorme incluso para Wall Street. Superaría claramente la salida a bolsa de Saudi Aramco en 2019, que recaudó 29.400 millones y hasta ahora era la mayor de la historia.
La empresa cotizará bajo el símbolo SPCX. Los bancos encargados de colocar la operación son algunos de los gigantes de la banca americana: Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, Citigroup y JPMorgan Chase, entre otras entidades. La demanda total, si se suman los inversores institucionales, individuales y extranjeros, ya habría superado los 250 mil millones de dólares.
La IPO se cerrará en varias fases. Los bancos han recogido órdenes de compra durante estos días y las acciones comenzarán a cotizar el viernes en el Nasdaq. Ese será el momento en el que el mercado pondrá a prueba una de las valoraciones más ambiciosas de los últimos años.
Uno de los datos más llamativos es el Peso reservado a los pequeños inversores. SpaceX tiene previsto asignarles al menos el 20% de las acciones disponibles y podría elevar esa proporción al 30%. En este tipo de operaciones lo habitual es que los inversores particulares reciban una porción mucho menor, entre el 5% y el 10%. En este caso, la empresa quiere abrir más la puerta a los compradores minoristas.
El motivo tiene mucho que ver con Elon Musk. El fundador de SpaceX, el hombre más rico del planeta, conserva una base muy amplia de seguidores e inversores individuales, como ocurrió con Tesla. Muchos pequeños ahorradores ven desde hace años a Musk como una apuesta de futuro, a pesar de sus controversias y la volatilidad de sus empresas. SpaceX ahora intenta aprovechar esa misma fidelidad.
La operación se canaliza a través de plataformas de inversión como Robinhood o Charles Schwab, que permiten a los compradores individuales presentar órdenes antes del debut bursátil. La demanda, sin embargo, supera con creces el número de acciones que se les pueden asignar. Eso significa que Muchos inversores recibirán menos valores de los solicitados. o quedarán fuera de la oferta inicial.
Más que una empresa de cohetes
SpaceX sale a bolsa en un momento de gran fortaleza estratégica. La empresa es hoy uno de los contratistas más importantes de la NASA y el Pentágono. Sus cohetes transportan satélites, carga y astronautas, y han cambiado el negocio espacial al reducir costes mediante sistemas reutilizables. Lo que alguna vez fue casi un monopolio de los gobiernos se ha convertido, en gran medida, en un mercado dominado por una empresa privada.
Pero SpaceX no es sólo una empresa de cohetes. Su gran apuesta de futuro es Starlink, la red de internet por satélite que ya opera en numerosos países e incluso aviones y que tiene una importancia creciente en las comunicaciones civiles, la seguridad y la defensa. Esta combinación de lanzamientos espaciales, contratos públicos y una red global de satélites explica buena parte de la valoración de la empresa.
Las cuentas demuestran, aun así, que SpaceX sigue siendo una empresa en expansión con costes enormes. En 2025 ingresó 18.670 millones de dólares, un 33% más que el año anterior, pero registró unas pérdidas netas de 4.940 millones. Es decir, los inversores no están pagando tanto por las ganancias actuales como por la expectativa de que SpaceX domine una parte decisiva de la economía espacial en los próximos años.
La IPO también tendrá un efecto inmediato dentro de la empresa. A los precios esperados, más de 4.400 empleados actuales y anteriores de SpaceX podrían convertirse en millonarios con las acciones acumuladas durante años. Es uno de los grandes incentivos de las empresas tecnológicas privadas: pagar parte de la compensación en títulos que sólo adquieren su valor total cuando la empresa sale al mercado.
La operación también tiene riesgos. SpaceX depende en gran medida de los contratos públicos, trabaja en sectores sujetos a una fuerte regulación y está muy ligada a la figura de Musk. Su presencia atrae dinero y atención, pero también introduce incertidumbre política, regulatoria y de imagen. En Wall Street, El entusiasmo por Musk siempre coexiste con la precaución. ante sus decisiones y sus choques con reguladores, gobiernos y competidores.
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