La vivienda y los salarios deslucen las cifras macro
Conmocionados por las novedades judiciales sobre miembros del Gobierno y del PSOE, y con pocas perspectivas de un adelanto electoral, pese a que algunos socios del Ejecutivo ya lo piden, nos preparamos para afrontar el último año de … legislatura con pocas expectativas de que se puedan aprobar medidas estructurales para solucionar los principales problemas de los ciudadanos. El Gobierno presume, y con razón, de las grandes cifras macroeconómicas: España sigue a la cabeza del crecimiento económico, se han creado casi tres millones de puestos de trabajo en la era Sánchez, y a pesar de los enormes gastos, gracias a la flexibilidad que la UE ha demostrado en estos años, cumplimos con los requisitos de déficit público. Y el Ibex 35, el principal índice bursátil español, está en máximos históricos.
Aun así, los ciudadanos nos quejamos de no percibir esta mejora de la situación económica y no la percibimos debido a dos problemas fundamentales: el difícil acceso a la vivienda y unos salarios que no ganan poder adquisitivo, entre otras cosas, porque el Gobierno sigue empeñado en quedarse con una parte de ese aumento salarial al no actualizar los tipos del IRPF.
El pasado jueves conocimos varios informes sobre el mercado inmobiliario en España que demuestran que el problema, lejos de estar solucionado, está cada vez más enquistado. El Banco de España estima que se necesitan 750.000 viviendas en este momento, 150.000 más que hace apenas dos años. El mismo jueves supimos que en 2025 el parque inmobiliario español crecerá sólo en 95.000. Recordemos que antes de la burbuja se construían anualmente hasta medio millón de viviendas. A este ritmo, ¿cuántos años necesitamos para cubrir esa demanda y ese déficit? Y si bien los precios son desorbitados, tanto los de alquiler como los de compra.
7,68%
El ausentismo laboral, principal preocupación de los empresarios, alcanzó niveles máximos en 2025
Con los elevados precios del alquiler, desde el punto de vista económico parece más rentable comprar una casa, aunque sea cara, pero el Banco de España también advierte: el 85% de los inquilinos no tienen capacidad para hacerlo, no obtendrían una hipoteca porque no cumplen los requisitos.
El problema es especialmente grave porque está aumentando el porcentaje de españoles, especialmente entre los jóvenes, que viven en alquiler. Los hogares propietarios de sus viviendas no se ven afectados ni preocupados por este aumento de precios. Por el contrario, están contentos de que su propiedad se revalúe, pero quienes alquilan siempre están preocupados porque cuando se cumpla su contrato, los propietarios pueden disparar sus precios. ¿Cómo se soluciona el problema? Las limitaciones impuestas en algunas ciudades tampoco parecen estar dando los resultados esperados. Los precios de los alquileres están contenidos pero la oferta se reduce drásticamente, lo que empeora aún más el problema.
Y mientras tanto, los salarios siguen estancados, lo que significa que cada vez hay que destinar más porcentajes de los salarios al pago de la vivienda.
Y si estas son las principales preocupaciones de los ciudadanos, las de las empresas incluyen el elevado absentismo… En 2025 volvió a marcar un récord. Cada día el 7,68% de los trabajadores faltan al trabajo. ¿Estamos mucho más enfermos ahora que hace unos años? Puede que lo sea, al menos en lo que a enfermedades mentales se refiere, pero lo cierto es que es un problema grave para las empresas, especialmente para las pymes a las que les cuesta mucho asumir sus costes.
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