Moncloa aparca la potencial fusión de Escribano e Indra, y centra su foco en ITP Aero
El Gobierno no quiere que los hermanos Escribano tengan un papel relevante en la futura Indra, y la forma más eficaz de conseguirlo es aparcar la potencial operación de compra de la empresa familiar del expresidente de la compañía de defensa y tecnología, Ángel Escribano. … El objetivo de hacer Indra la empresa «tractora» Para el resto del sector defensa sigue intacto, por lo que urge buscar alternativas para conseguirlo.
Según ha podido saber ABC, La Moncloa ha paralizado, de momento, la fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), ya que cualquiera de las fórmulas para cerrar la operación daría a los hermanos Ángel y Javier Escribano la opción de estar dentro del grupo. El consejo de Indraalgo que no quieren «de ninguna manera» dentro del Gobierno de Pedro Sánchez. «Las negociaciones con los notarios sólo se reanudarán si estos renuncian a la dirección de la empresa y, sobre todo, permanecen en minoría», afirman las fuentes.
Fuentes conocedoras de las conversaciones aseguran a este periódico que la última oferta de Escribano a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI, con el 28% del capital de Indra, como máximo accionista) fue la venta del 49% de su empresa y quedarse con el 51%, «un propuesta completamente inaceptable para el Gobierno español» porque les otorgaría representación en el futuro consejo de Indra.
Mientras tanto, fuentes aseguran a este periódico que La Moncloa vuelve a poner el foco en operación corporativa que siempre ha estado sobre la mesa de Indra: la adquisición de ITP Aero, el gran fabricante español de motores de aviación y componentes aeronáuticos, o al menos seguir incrementando paulatinamente la posición que ya tiene en ella.
Indra posee actualmente una participación del 9,5% en ITP Aero, inversión que realizó en 2023 a través de un acuerdo con la Fondo norteamericano Bain Capital para fortalecer el sector aeroespacial y de defensa en España, y que le permitió tener representación en su consejo. Tras la marcha de Escribano, el consejero que le sustituyó en la compañía vasca fue Manuel Ausaverri, director de Estrategia del comité de dirección de Indra.
Ahora con Escribano al frente de Indra, ITP era parte de su estrategia de adquisiciones y se propuso avanzar en ese camino una vez consolidada la compra de Hispasat a Redeia. Además, para el Gobierno, las buenas relaciones entre Indra e ITP se reforzaron con un acuerdo en el que se establecieron las bases para una colaboración tecnológica estratégica con el objetivo de potenciar su valor, aprovechar sinergias y promover el desarrollo conjunto de sistemas y tecnologías. Ambas compañías, además, estaban inmersas en el programa del futuro sistema europeo de combate aéreo, FCAS, ahora trastocado por los desacuerdos entre los socios franceses y alemanes.
La operación de entrada en ITP Aero ha estado históricamente sobre la mesa de Indra. No en vano, fue uno de los detonantes que provocó la primera oleada de cambios directivos durante la era Fernando Abril-Martorell, entre 2015 y 2022.Sin embargo, las negociaciones a partir de ahora entre Indra y el fondo norteamericano, como mayor accionista de la compañía vasca, parecen complicadas. De hecho, los planes de Bain Capital no pasan por vender la compañía a la SEPI, cederla a la presiones de La Moncloasino por retener la participación del 76,5%, a lo que accedió el Gobierno si el capital restante era para inversores españoles y entre ellos había algún «socio industrial». La elegida, entonces, como en el resto de grandes programas de defensa, fue Indra, con la que ya existían algunos vínculos (ambos trabajan con el Eurofighter), pero no grandes sinergias.
La firma de capital riesgo, que adquirió la compañía aeronáutica en 2021 por unos 1.800 millones de euros -aunque la operación no se cerró hasta septiembre de 2022-, gestiona ITP a través de una fondo de continuación valorada en 5.500 millones, destinada a garantizar su estabilidad en Zamudio (Vizcaya), condición que también le exigió el Gobierno a la hora de conceder la autorización para realizar la compra.
Una vez recaudado el fondo ITP, que algunas fuentes apuntan a que será en otoño -según Expansión-, la previsión de los norteamericanos será mantener el misma estructura accionarial y de gobierno. Junto al 9,5% de Indra, los accionistas nacionales son el Gobierno Vasco, a través de su vehículo inversor Finkatuz (6%), y el banco de inversión JB Capital (8%), fundado por Javier Botín.
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