Las pensiones españolas ante el espejo europeo
Jean-Paul Sartre (1905-1980), en Nausea, escribe que «la perspectiva permite juzgar, comparar, reflexionar». Un dicho español, documentado desde el siglo XV, afirma que “cuando veas que a tu vecino se le está pelando la barba, pon la tuya en remojo”. El canciller alemán Friedrich Merz apoyó ayer la creación de un gran fondo de pensiones público, Al estilo sueco, que invertiría parte de los salarios de los trabajadores, como parte de propuestas para reformar y garantizar el cada vez más caro sistema de pensiones alemán. El plan elaborado por un grupo de expertos apunta a la posibilidad de aumentar progresivamente la edad de jubilación, hasta llegar a los 71 años. en el último cuarto del siglo XXI. Casi al mismo tiempo, el Ministro de Asuntos Sociales y Empleo de los Países Bajos, Hans Vijlbrief, aceptó –según el Financial Times– que El sistema de pensiones holandés, que gestiona 1,97 billones de activos -el mayor de Europa- admite proveedores extranjeros. El objetivo sería doble: adaptarse a una directiva de la UE sobre servicios transfronterizos y, al mismo tiempo, obtener más rentabilidad.
Dos gestores, ABP y PFZW, controlan casi la mitad del sistema, con alrededor de 800.000 millones de euros en activos bajo gestión. El problema es que, en los últimos 15 años, ambas gestoras están entre las que peor rentabilidad han obtenido, en comparación con 25 planes de pensiones públicos de todo el mundo. También ayer, el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, con el convencimiento de Ábalos y Koldo, acudió -estaba previsto con antelación- a la Comisión de Economía, Comercio y Transformación Digital del Congreso de los Diputados para presentar la Memoria Anual del Banco de España correspondiente a 2025. Escrivá fue el autor de la última reforma del sistema de pensiones español, que incluyó una indexación, en la práctica casi automática, con la inflación, y que ahora genera un déficit anual de más de 50.000 millones y arrastra una deuda de unos 120.000 millones. El gobernador evitó hablar de pensiones en el Congreso, y el informe del Banco de España tampoco aborda el tema. Quizás sea hora de recordar que «la comparación permite la reflexión», como decía Sartre.
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