«Sin proyecto de vida no hay futuro para la mujer rural», indican políticas y sociólogas
La lucha contra la despoblación y el envejecimiento del medio rural pasa por garantizar que las mujeres puedan desarrollar proyectos de vida en los pueblos, en condiciones de igualdad y reconocimiento. Esa fue una de las ideas que pivotó ayer en el coloquio realizado a propósito del nuevo Estatuto de las Mujeres Rurales de Asturias. El encuentro, organizado en colaboración con la Asociación de Mujeres Campesinas de Asturias (AMCA), reunió en la mesa a representantes políticas, expertas en desarrollo rural y responsables de organizaciones de mujeres para analizar la nueva herramienta legislativa aprobada por la Junta General del Principado con el voto favorable del PSOE, Convocatoria por Asturies IU-Más País-IAS y la diputada del Grupo Mixto Covadonga Tomé. El PP y el diputado Adrián Pumares se abstuvieron, mientras que Vox votó en contra.
[–>[–>[–>El texto destaca la inclusión de las mujeres del sector pesquero, además de las agrícolas y ganaderas, así como el reconocimiento de actividades económicas complementarias. La diputada socialista Alba Álvarez, secretaria de Medio Rural y Ganadería de la FSA-PSOE, destacó que el Estatuto busca garantizar la presencia de las mujeres en los espacios donde se toman las decisiones. «Esta ley afianza que las mujeres estemos allí donde se decide. Pone medidas para que se nos escuche y se nos dé voz», señaló. Álvarez quiso reconocer el trabajo de generaciones anteriores de mujeres rurales y el papel de las asociaciones. A su modo de ver, era muy importante que la norma no se centrase sólo en el sector primario, como así ha sido.
[–> [–>[–>Lola Martín Morcillo, coordinadora de FADEMUR Castilla-La Mancha, defendió la necesidad de lograr una normativa estatal. «Sin mujeres, el desarrollo rural se queda en papel mojado», señaló. «Ojalá dentro de unos años esta norma se derogue porque ya no se necesaria», aseguró. Elena Plaza, técnica de Comunicación e Igualdad de la Red Asturiana de Desarrollo Rural (READER), subrayó la labor desarrollada durante los últimos veinticinco años por los grupos de desarrollo rural. Explicó que las estrategias se han ido adaptando a las nuevas necesidades sociales y económicas y destacó el trabajo realizado para fomentar el emprendimiento y la formación de las mujeres en el territorio. La visión crítica la aportó la diputada del PP Beatriz Polledo, que recordó qué de las veinte enmiendas presentadas por su grupo, sólo se incorporó una al texto final. «Echamos de menos que esta ley no se haya aprobado con una mayoría más amplia», destacó, a la vez que reclamó compromisos respaldados por financiación para evaluar su impacto real. La diputada del Grupo Mixto y portavoz de Somos Asturias, Covadonga Tomé, vinculó su defensa de la norma a su propia experiencia vital como mujer nacida y criada en Luarca. «He conocido esa doble discriminación por ser mujer y vivir en el medio rural», explicó. Consideró que aún queda camino por recorrer para garantizar una participación de las mujeres. «Tiene que ser una realidad su presencia en los órganos sectoriales; de lo contrario, se seguirán haciendo políticas por y para los hombres”, advirtió. La socióloga Ángeles Martínez, vicepresidenta de AMCA, puso de relieve la labor de la entidad desde su fundación, con Carmina Rodríguez al frente, y ahora con Flor Tuñón: «El trabajo de AMCA ha sido fundamental para el avance de la mujer rural», sentenció
[–>[–>[–>
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí