una marca de destino para el futuro de la ciudad
Muchos suelen decir que Gijón es de esas ciudades que se venden solas, que no necesita carta de presentación. Su rica oferta cultural, de ocio, su gastronomía y sus paisajes son sin duda sus mejores reclamos. Ahora, para relanzar estos atributos que son seña de identidad del concejo, nace «Gijón/Xixón Horizonte Valiente», una manera de proyectar turísticamente la ciudad desde lo que realmente es. Se trata de una marca destino pensada para competir mejor, diferenciarse con más claridad y proyectar una propuesta turística más fiel, más contemporánea y más memorable.
Más que una identidad, la nueva marca de promoción turística pretende ser una herramienta de futuro, que ordene el relato de la ciudad, que dé coherencia a la comunicación y que refleje mejor su esencia. Con ella, se busca movilizar el orgullo compartido, proyectar una imagen más sólida, contemporánea y diferencial y sentar una base útil para el turismo, la cultura, la promoción y el futuro.
En palabras de Ángela Pumariega, vicealcaldesa y concejala de Economía, Empleo, Turismo e Innovación, «La marca tiene que nacer de lo que somos y tiene que ayudarnos a cuidarlo; aquí tenemos una identidad reconocible, una forma de estar en el mundo», contó en la presentación de la nueva marca.
Hay ciudades que se visitan, y otras que se viven. Y a Gijón/Xixón no se viene a mirar, se viene a sentir. A dejar que la ciudad te atraviese, que el mar te hable, que su vitalidad se te pegue a la piel. Un lugar donde la modernidad no se finge, se vive siendo uno mismo. Falando asturianu, o non, sin imposturas, con el orgullo de quien sabe de dónde viene, con la naturalidad de quien sabe quién es.
Una ciudad llena de cultura, de sal y de viento. Contemporánea, colectiva, plural, que late al ritmo de su gente, que mezcla, acoge y comparte, siempre abierta al horizonte. Forjada en el esfuerzo obrero, en El Natahoyo, en El Llano, en los talleres del puerto y la memoria de El Musel. Y proyectada hacia el futuro en azul, en energía, en conocimiento y en talento. Una ciudad hecha de mar, de acero y de vida. De paseos por la playa de San Lorenzo y por el horizonte sobre l’Atalaya.
De los cafés en el paseo de Begoña, de compartir en los chigres, del verde que abraza Deva, Granda o Cenero, y del alma marinera de Cimavilla. Una ciudad grandona y disfrutona. Una ciudad viva que se transforma, siempre mirando hacia adelante, siempre dispuesta a avanzar, y que deja una huella de mar y de verdad.
Veracidad y coherencia
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Ciudad genuina, fiel a su carácter y a su ritmo vital. La autenticidad se expresa en la vida diaria, en la cercanía de su gente, en la sidra, los barrios y el mar como escenario cotidiano. Comprobable en la experiencia del visitante, en el orgullo ciudadano y en la coherencia entre lo que la ciudad proyecta y lo que realmente es. Su encanto reside en la verdad y en la naturalidad con la que vive y se muestra.
Ser valiente no siempre es ir más lejos. A veces es saber cuándo quedarse, cómo cuidar lo que importa, o cómo avanzar sin perder la raíz. Y en eso, Gijón/Xixón siempre ha sido pionera.
Carácter abierto y diversidad
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Ciudad participativa y solidaria, con una fuerte cultura de colaboración y sentido de pertenencia. Su vida se articula en torno a los barrios, las asociaciones y la relación entre las personas. Se experimenta en la vitalidad social, en su tejido asociativo y en la implicación constante de la ciudadanía. La comunidad es su verdadero motor y reflejo de identidad.
No hay una sola forma de ser de Gijón/ Xixón. Somos voces, acentos, maneras de mirar el mundo. Y, aun así, cuando sopla el viento del nordeste, todos sabemos hacia dónde mirar.
Contemporaneidad con raíz
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Ciudad que avanza desde su identidad y su historia, integrando industria, cultura y creatividad con una visión contemporánea. Combina tradición y progreso con equilibrio, generando una evolución coherente y reconocible. Se tangibiliza en su modelo urbano, en la regeneración de espacios industriales y en la presencia de la innovación en la vida cultural y económica.
No hace falta reinventarse o disfrazarse para gustar. Aquí seguimos siendo como somos: salitre en la piel, sonrisa que se dibuja en los labios y el corazón de frente al mar.
Energía vital y disfrutona
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Ciudad viva, activa y alegre. Su energía se siente en sus calles, en la cultura, en la gastronomía, en su gente. Su vitalidad inspira una forma de vivir intensa, abierta y cercana. Se expresa en su calendario de eventos, en la convivencia entre ocio, deporte y cultura, y en el ambiente positivo que se respira todo el año.
Orgullo obrero y creativo
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Ciudad trabajadora y resiliente, con una identidad forjada en el esfuerzo colectivo y la transformación. Su historia industrial y su cultura creativa conviven como expresión de una misma energía constructiva. Se respira en su patrimonio industrial recuperado, en su escena cultural valiente y variada, y en el orgullo con el que defiende su manera de ser, y de vivir.
Cada vez que el viento cambia su rumbo, Gijón/Xixón retoma un comienzo, sin olvidarse de quién es. No corremos detrás del futuro: lo construimos paso a paso en presente, coherentes con nuestro pasado y mirando al horizonte
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