Pimientos rojos, verdes, de Padrón o del piquillo para dar potencia al mes de julio
En escalivada o en pisto, con una ensalada, rellenos o como ingrediente que da potencia a un buen sofrito. La versatilidad del pimiento lo convierte en un alimento presente, casi de forma permanente, en todas las neveras. Y ahora, en pleno verano, es cuando mejor saben y mejor salen de precio. «Es un cultivo de verano con bastante buen rendimiento, ya que empieza a dar fruto ahora y va a seguir siendo productivo hasta octubre y noviembre», explica el agricultor Josep Panyella, que tiene plantaciones de pimientos del Padrón en Gavà (Baix Llobregat). Además de los de Padrón, que empezaron a recogerse hace un par de semanas, este es también momento de pimientos verdes o italianos, que durarán también hasta entrado el otoño. Para las variedades rojas, la temporada se iniciará ya a mediados de julio, aunque los afamados piquillos de Lodosa no presentarán su mejor punto hasta septiembre.
[–>[–>[–>«Es, además, una planta bastante resistente al calor, aunque no tolera bien los extremos, pero lo peor para su cultivo es el exceso de lluvias, ya que demasiada humedad acaba trayendo problemas de hongos o de insectos», señala Panyella, satisfecho con cómo está yendo este año la campaña. «Eso sí -agrega el productor- es un fruto entretenido porque reclama repasar las plantaciones cada dos o tres días, especialmente en el caso de los pimientos verdes, porque en cuanto toman algo de color, ya no son comercializables», objeta el payés.
[–> [–>[–>El agricultor Josep Panyella sostiene unos pimientos de Padrón cultivados en su finca de Gavà (Baix Llobregat). / Josep Panyella / Cedida
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Aunque a veces tienen una digestión complicada, están muy indicados por su alta concentración de vitaminas (especialmente C y A), lo que fortalece el sistema inmunológico, mejora la salud visual, favorece la absorción de hierro y ayuda a proteger la piel frente al sol. Los rojos, que son los más maduros, destacan por su mayor cantidad de licopeno y betacarotenos; los verdes son más ricos en compuestos fenólicos, por lo que ayudan a reducir el colesterol y combatir la resistencia a la insulina, mientras que los amarillos y los naranjas concentran niveles muy altos de carotenoides y son especialmente dulces.
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Para evitar que el pimiento repita tras ser consumido, se recomienda pelarlo, ya que así se extrae la cutícula externa de esta hortaliza, formada por celulosa, una fibra dura que el estómago no descompone con facilidad, lo que retrasa la digestión y provoca fermentación. También es aconsejable retirar las semillas y partes blancas, más pesadas y difíciles de asimilar para el sistema digestivo.
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