El cierre de bancos libera locales de gran tamaño en los principales ejes de Gijón
Desde hace unas semanas el mercado inmobiliario local está ofreciendo bajos comerciales de gran tamaño y muy bien posicionados, varios haciendo esquina entre dos grandes avenidas o presidiendo alguno de los principales ejes comerciales de la ciudad. El proceso, que responde casi en su totalidad al cierre de oficinas bancarias –una tendencia que a su vez se está replicando por todo el país–, deja vacantes bajos que por su tamaño y su configuración son poco frecuentes y, en consecuencia, caros: las ofertas hoy disponibles en mercados inmobiliarios rondan o superan el medio millón de euros. Pendientes de cómo evoluciona la salida de estos activos, desde la Unión de Comerciantes señalan que el «objetivo» ahora debe ser velar por que estos locales se reorienten al comercio, a poder ser, local. «La prioridad debe ser esa y no que nuevos locales se tapien para hacer viviendas o trasteros», señala Fernando Clavijo, gerente de la agrupación.
[–>[–>[–>Se vende un local en la Avenida del Llano.
[–>[–>[–>
En la esquina de Prendes Pando con Constitución está uno de estos locales en venta, por cerca de 600.000 euros. Ocupa 210 metros cuadrados. Su escaparate da a las dos calles y la propiedad oferta el inmueble destacando su ubicación en «una de las principales arterias de la ciudad, con un elevado tránsito peatonal y rodado durante todo el año», así como su «extraordinaria visibilidad» por los escaparates. Esta oferta parece orientarse a un futuro no vinculado a la residencia. Los comerciales la venden como un espacio «versátil y funcional» que podría funcionar como «comercio, oficinas, clínicas, academias» o entidades financieras. A pocos metros, en la calle Caveda, número 16, está en venta otro local de las mismas características, en este caso de 385 metros cuadrados, y por 644.100 euros. La inmobiliaria que lo comercializa destaca que el local está «rodeado de comercios» y en entronque con Manuel Llaneza, y señala que uno de sus posibles usos futuros podría ser precisamente el orientado al comercio minorista.
[–> [–>[–>
Otro bajo disponible en Prendes Pando.
[–>[–>[–>
Una de las ofertas más caras y de mayor superficie útil está en la avenida de Argentina, en esquina con Príncipe de Asturias, y por lo tanto en el centro del mayor eje comercial de la zona oeste. Ocupa 612 metros cuadrados y se vende por 701.000 euros. También aquí la inmobiliaria que comercializa el inmueble señala tanto su ubicación «consolidada» en una zona de tránsito como las varias posibilidades que ofrecería el local, en este caso más orientado a un futuro como oficina por estar ubicado en una primera planta –y situada, de hecho, encima de una sede bancaria–, tras su reforma.
[–>[–>[–>
En la avenida del Llano número 28, ya a pocos metros de Los Fresnos, el cierre de otra oficina bancaria deja a la venta un local de 396 metros cuadrados por 770.500 euros. «Su estratégica ubicación, rodeada de comercios, entidades financieras, servicios, centros educativos y zonas residenciales consolidadas, lo convierte en una opción ideal tanto para desarrollar una actividad empresarial como para inversión patrimonial», defiende la inmobiliaria en la descripción de la oferta.
[–>[–>[–>Clavijo, viendo el precio de estas ofertas, explica que los aspirantes a compradores deberán ser empresas «con mucho músculo» financiero» y con «un nivel de venta muy alto» en el caso de que estos bajos y locales quieran reabrirse sin modificar la distribución que hoy tienen. «Otra cosa es que se les quiera dar un uso diferente, de viviendas, algo que a nosotros nos tendrá siempre en contra. Y la otra solución es convertir esos locales grandes en otros más pequeños, partirlos», defiende. El gerente de la Unión de Comerciantes cree que para el sector lo más ventajoso será esto último: que un comprador aproveche estos bajos para crear varios locales comerciales más pequeños que luego pueda sacar a la vente o alquilar a pequeños negocios locales.
[–>[–>[–>
Para los comerciantes, además, esta solución es «viable» y permitiría abrir nuevos negocios con demanda constatada. «Hicimos un estudio para analizar bien la demanda y ahí vimos que había gente que de los barrios se iba a comprar al centro porque en su zona no tenían parte de esa oferta. Este tipo de locales podrían tener sentido como solución a ese trasvase comercial», explica. «Un bajo con comercio local da más vida que uno tapiado como vivienda o trastero. A los barrios les conviene tener negocios que generen movimiento», añade el responsable.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí