El Bellas Artes de Bilbao culminará su ampliación en otoño con una excepcional homenaje al filántropo asturmexicano Plácido Arango
El Museo de Bellas Artes de Bilbao culminará en otoño su ambiciosa ampliación, firmada por los arquitectos Norman Foster y Luis María Uriarte, con un excepcional homenaje al empresario, coleccionista y mecenas asturmexicano Plácido Arango, como uno de los máximos exponentes del compromiso altruista del coleccionismo privado con el arte y la cultura. Durante los próximos cuatro años, hasta 2030, el Museo vasco revisitará el legado del filántropo de origen asturiano y reunirá en sus cinco primeras salas un centenar de obras de su colección, donadas por él a diversas instituciones nacionales y nacionales, entre ellas el Metropolitan Museum de Nueva York, el Museo del Prado, el Museo de Bellas Artes de Bilbao y el Museo de Bellas Artes de Asturias.
[–>[–>[–>El extraordinario proyecto expositivo se titula «La búsqueda del comienzo», y se inaugurará el día 5 de octubre. Toma su nombre de un texto del escritor mexicano Octavio Paz, amigo personal de Arango, además de compatriota, y alude a «una voluntad de búsqueda apasionada en la que terminan por converger el origen y el porvenir». El Museo bilbaíno cuenta en esta extraordinaria iniciativa con la colaboración del Museo Nacional del Prado, cuyo patronato presidió Plácido Arango entre los años 2007 y 2012 y a cuya colección contribuyó con generosas donaciones de obras. Otros museos y colecciones de referencia en Europa y América participarán también, con Bilbao como centro de un homenaje de alcance internacional a una de las figuras más importantes del coleccionismo contemporáneo.
[–> [–>[–>Más de cien obras de la colección Arango formarán parte, hasta finales de 2030, de distintos itinerarios expositivos planteados por el Bellas Artes de Bilbao. Destaca un grupo excepcional de arte español clásico, con autores como Pedro de Campaña, El Greco, Ribera, Zurbarán, Van der Hamen, Murillo, Antonio Pereda, Goya, Fortuny o Zuloaga. El arte moderno y contemporáneo estará representado por artistas como Kees van Dongen, Albert Gleizes, Joan Miró, Germaine Richier, Jean Dubuffet, Antoni Tàpies, Andy Warhol y John Chamberlain, entre otros.
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La escultura monumental ocupará las plazas de acceso al Museo, con obras de Pablo Palazuelo y Cristina Iglesias; el nuevo Atrio Arriaga, donde se colgará el «Homenaje a Calder» de Eduardo Chillida, y la terraza de escultura al aire libre, con una pieza de Anthony Caro.
[–>[–>[–>A las piezas cedidas por la familia para esta ocasión y a las donadas por el filántropo en vida a museos y colecciones, se sumarán obras pertenecientes a otras colecciones e instituciones con las que compartió amistad e intereses coleccionistas. Entre ellas destacan varios préstamos de museos y colecciones norteamericanos con los que tuvo especial relación. El Metropolitan Museum de Nueva York, del que fue patrono, cederá el lienzo «Santa Catalina de Alejandría en prisión» de Paolo Veronese. El San Diego Museum of Art participará con la cesión del célebre «Bodegón con membrillo, repollo, melón y pepino» de Juan Sánchez Cotán, obra cumbre del inicio del género de la naturaleza muerta en el arte español. El «Retrato de niña» de Velázquez, prestado por la Hispanic Society de Nueva York, servirá para dar testimonio de los anhelos coleccionistas que el gran mecenas asturmexicano dejo por cumplir.
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La colección de Patricia Phelps de Cisneros aportará «Esfera n.º 1», de la artista venezolana Gego. La propietaria ha comprometido su donación al Museo de Bellas Artes de Bilbao en memoria de Plácido Arango, con el que compartió amistad.
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[–>Con ocasión de su reapertura tras una ampliación histórica, el Bellas Artes de Bilbao vuelve la mirada a sus orígenes y reconoce «la decisiva contribución del coleccionismo privado a la formación y enriquecimiento de sus fondos a lo largo de más de un siglo de historia» y en ese contexto se enmarca el homenaje a Plácido Arango en forma de exposición.
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El próximo 5 de octubre el Museo inaugurará el tercer edificio del renovado y ampliado complejo ideado por Foster y Uriarte, un gran proyecto arquitectónico y museístico en el que se han invertido 48 millones de euros y que ha sumado 6.000 metros cuadrados y ha rehabilitado otros 8.000 metros cuadrados existentes, con una nueva galería de 2.500 metros cuadrados y seis metros de altura como eje central.
[–>[–>[–>El nuevo Atrio Arriaga, llamado a ser, según Foster, «el corazón del museo», se presentó hace unos días, la semana pasada, con la escultura «Bilbao», de Richard Serra, de vuelta al Museo, a través de la donación de los hijos de Plácido Arango.
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