‘¿Quieres jugar al fútbol o ir de fiesta?'»
Marca Cucurelleuna de las caras de la selección española en Mundose sinceró hace un tiempo en el área de entrevistas de la marca de ropa Desnudo Proyecto. Una conversación relajada e íntima grabada en la propia casa Londresjusto después de coronarse campeón de Copa de Europa en el verano de 2024.
Durante este partido, el lateral izquierdo de Españarecientemente firmado por el Real Madridno sólo repasó su incipiente y exitosa carrera profesional, sino que también reveló los aspectos más personales de su evolución humana, profundamente marcada por su núcleo familiar y por el hecho de haber asumido grandes responsabilidades a una edad inusual.
Su camino hacia la élite europea no siempre estuvo definido por un propósito inquebrantable. El catalán admitió que, durante su infancia, el deporte era un simple pasatiempo alejado de la ambición. “Nunca fue una obsesión, jugaba más por diversión que por otra cosa”.
Su padre, que trabajaba en la venta de coches, fue el gran impulsor de sus inicios orientándole hacia el fútbol sala y dándole una oportunidad en el fútbol. RCD Español. «Juego un poco de fútbol gracias a él. Él es quien me llevó a las pruebas».
Sin embargo, esta figura paterna también encarnaba la disciplina necesaria durante la compleja fase de la adolescencia. Tras una noche de libertinaje que precede a una jornada de entrenamiento, su padre le da un duro ultimátum dentro del vehículo familiar, un momento de tensión que obliga al jugador a concentrarse definitivamente en su carrera deportiva.
«Salí, llegué mal a casa y al día siguiente tenía entrenamiento. Recuerdo que mi padre estaba muy enojado, no me hablaba. Vino a recogerme y me dijo: ‘Sube al auto’. No me dijo nada y pensé: ‘Este tipo es capaz de dejarme en lo alto de la montaña y hacerme caer o algo así'», recuerda.
“Tuvimos una conversación y me preguntó qué quería, si jugar al fútbol o salir de fiesta con amigos”, añadió Cucurella, quien concluyó su relato: “A partir de ahí le dije que no, que quería jugar al fútbol, que me había equivocado”.
Marc Cucurella, con la selección.
Posteriormente surgió la impresionante oportunidad de unirse a las filas de FC Barcelona. Este salto generó en él un miedo inmenso. «Al principio estaba jodido, la verdad, porque no quería ir. Tenía ilusión, pero llevaba muchos años en el Espanyol y no quería cambiar».
En La Masía Convivió estrechamente con otros adolescentes, creando una familia improvisada que compartía estudios, demandaba prácticas y actividades de ocio. “Éramos nosotros y teníamos que cuidarnos unos a otros”.
Simultáneamente, la presión académica en su hogar seguía vigente, impulsada por la insistencia materna. «Me apunté a la universidad, a hacer INEF, para no escuchar a mi madre, porque me decía ‘apúntate, apúntate'»
Ese proceso acelerado hacia la adultez culminó con su decisión de tener descendencia siendo apenas un veinteañero. «Siempre quería ser padre joven. Era un friki que no tenía ni novia y decía: ‘Voy a ser padre joven'».
Estrenarse en la paternidad a los 21 años junto a su pareja revolucionó su forma de lidiar con la inmensa presión mediática y las derrotas sobre el césped. «Te hace madurar más rápido y te tomas la vida diferente. […] “Tienes una responsabilidad, ellos son tu responsabilidad y dependen de ti”.
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