“Hay familias intentando sacar los cuerpos por su cuenta”
Casi una semana después del terremoto, Venezuela sigue doliendo como si fuera el primer día. Los escombros, vigas, juguetes, vidrios, lágrimas y gritos de ayuda continúan marcando el paisaje en la zona cero y, entre ellos, se mueven rescatistas llegados de distintos puntos del mundo. Parece casi un mundial de equipos de emergencia y de manos dispuestas a ayudar. En medio de esa escena está Jorge Nacher, el ibicenco que viajó hasta Venezuela junto al Grupo Balear de Rescate y que, desde la madrugada de este miércoles, participa en las labores de búsqueda y localización de víctimas.
[–>[–>[–>Nacher, concejal de Bienestar Social de Sant Antoni, ya se encuentra en La Guaira, una de las áreas más golpeadas por los sismos que sacudieron el país el pasado 24 de junio. Allí, el Grupo Balear de Rescate trabaja en coordinación con bomberos venezolanos y otros equipos desplegados sobre el terreno. “El pueblo de Venezuela es muy fuerte”, resume el ibicenco desde la zona cero, donde las comunicaciones son difíciles y cada mensaje llega condicionado por la falta de cobertura, la escasez de batería y las largas horas de trabajo.
[–> [–>[–>El equipo accedió a la denominada zona cero a primera hora de la mañana. “Acabamos de entrar a zona cero. Estamos junto con USAR 13 y de camino a la zona de actuación”, trasladó Nacher en un breve mensaje. La comunicación con el grupo es complicada: “No tenemos cobertura. Solo wifi de vez en cuando”, explicó desde Venezuela.
[–>[–>[–>
Escombros y el Ávila de fondo
[–>[–>[–>
Los escombros y Ávila al fondo. / Jorge Nacher
[–>[–>[–>
La misión se desarrolla en La Guaira, donde continúan los trabajos de búsqueda entre escombros. Según informó la Universidad de Carabobo, el Cuerpo de Bomberos de la institución recibió al Grupo Balear de Rescate para coordinar las operaciones de salvamento en las zonas afectadas. El contingente desplazado desde España está formado por 20 especialistas y cinco perros.
[–>[–>[–>La principal labor del grupo balear es la localización de vida y la detección de víctimas, tanto vivas como fallecidas, para que posteriormente otros equipos puedan encargarse de las tareas de extracción y recuperación en las zonas señaladas. En uno de sus últimos mensajes, Nacher explicó que el equipo había recibido el aviso de una niña fallecida, aunque durante la noche se habían escuchado voces en la zona. “Se van a meter los perros y van a intentar encontrar algo”, señaló. En ese momento, el grupo trabajaba en colaboración con bomberos de Venezuela.
[–>[–>[–>
La escena que describe desde el terreno es dura. Nacher relata que hay familias que, sin apenas medios, intentan recuperar a sus seres queridos. “Hay muchas familias que por su cuenta intentan sacar los cuerpos”, cuenta desde la zona afectada. Entre esos restos y bajo la presión del tiempo, los perros especializados del Grupo Balear de Rescate entran en acción para tratar de localizar señales de vida o marcar puntos donde pueda haber víctimas.
[–>[–>
[–>Para Nacher, estar allí no es una cuestión de protagonismo, sino de sumar en una historia colectiva de ayuda y reconstrucción. “Aquí hay argentinos, españoles, salvadoreños… de todas partes del mundo, es global”, explicó en una comunicación anterior. Esa presencia internacional convive con el dolor de las familias venezolanas, muchas de ellas todavía esperando noticias de sus seres queridos.
[–>[–>[–>
No se descarta otro grupo de rescatistas desde Baleares
[–>[–>[–>
El equipo prevé permanecer en la zona hasta el sábado, aunque el regreso dependerá también de las conexiones disponibles. Nacher reconoce que la combinación es complicada, con un trayecto que incluye Madrid, Medellín, Bogotá y Valencia. La previsión es estar el domingo en Madrid y regresar posteriormente a Ibiza. Además, no descarta que otro equipo pueda desplazarse para relevar a los rescatadoress que ahora trabajan en la zona.
[–>[–>[–>
Jorge Nacher con el Grupo de Rescate de Baleares rumbo a Venezuela. / Grupo Balear de Rescate
[–>[–>[–>
A pesar del cansancio, la falta de cobertura, la escasez de batería y la dureza del escenario, Nacher destaca la respuesta de la población venezolana. Asegura que la gente agradece profundamente la presencia de los equipos internacionales. “Es emocionante”, afirma. Recuerda especialmente la llegada al país, cuando los pasajeros y las personas que los recibieron los aplaudieron y abrazaron. “Yo nunca lo había vivido así, como si fueramos héroes”, admite.
[–>[–>[–>
La magnitud de lo ocurrido sigue creciendo con el paso de las horas. Desde la distancia, ver que alguien de la isla ha sido capaz de viajar hasta allí para ayudar sirve también como una forma de respuesta frente a tanta adversidad. Nacher recuerda que, como ocurrió en Valencia, las tragedias muestran a veces la peor cara de la destrucción, pero también la más necesaria: la de una humanidad que todavía se reconoce, se organiza y se ayuda.
[–>[–>[–>
Fuente: Diario de Ibiza
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí