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perseguido por Mbappé y Haaland, vuelve al inicio de su historia en los Mundiales

perseguido por Mbappé y Haaland, vuelve al inicio de su historia en los Mundiales
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  • Publishedjulio 7, 2026



Hay una imagen que ningún aficionado argentino olvidará: la de un chico de 18 años con el número 19 en la espalda, entrando al estadio del parque de Gelsenkirchen desde el banquillo, con maradona mira desde las gradas.

Era el 16 de junio de 2006, Argentina aplastada Serbia y Montenegro y este joven Rosario Tuve trece minutos para orientarme. Doce le bastaron para marcar el primer gol de su vida en el Mundial.

Veinte años, 19 goles y un título mundial después, leonel Messi llegó al octavo de Copa del Mundo 2026 con una cifra redonda: 20 goles en seis Mundiales, más que cualquier ser humano en la historia del fútbol.

Y lo vuelve a hacer ante una selección africana con la que su historia empezó mucho antes Alemania: Egiptoel equipo contra el que el entonces adolescente marcó su primer gol real en un Mundial, en un Mundial Sub-20En Países Bajos 2005.

Nadie en este campeonato ha surcado los cielos con tanta frecuencia como Argentina. este martes a las Estadio Mercedes-Benz de AtlantaEL Albiceleste buscará dar el siguiente paso en la defensa de su título Catar 2022pero el camino no parece tan claro como sugieren las cifras.

Sufrieron 3-2 en contra Cabo Verde En octavos de final expuso la radiografía más inquietante del equipo. leonel Scalonis: cuando Messi no resuelve, Argentina no existe.

Del total de once goles marcados por la Albiceleste en este torneo, siete los firma el capitán, quien también asistió en otro. Una dependencia tan absoluta que ya tiene nombre propio y pone nerviosos a los analistas: “Messidependencia”.

Messi y Lautaro Martínez, durante un partido de Argentina en el Mundial.

Messi y Lautaro Martínez, durante un partido de Argentina en el Mundial.

Reuters

Lautaro Martínez Y juliano ÁlvarezLos dos grandes pilares del ataque argentino, transitan el torneo como personajes secundarios en un escenario que tiene un solo protagonista. el toro de Entre Sólo tiene un gol en la Copa del Mundo, coronando una fase de grupos en la que su prometedor debut se desvaneció ante la portería.

El caso de Julián Álvarez es aún peor: el atacante de Atlético de Madrid Cerraron la fase de grupos sin un solo gol, con sólo dos remates a portería en 143 minutos e incluso fallaron un cara a cara contra Austria.

El ex héroe de Qatar: cuatro goles y doblete en la semifinal contra Croacia– parece un jugador más, sin el ritmo que le convirtió en una de las sensaciones del último Mundial y con la cabeza dando vueltas sobre el futuro de su club.

Messi se mostró autocrítico tras el susto ante Cabo Verde. «Hicimos lo más difícil, que fue encontrar el primer gol. Perdimos el balón, nos quedamos atrás y no pudimos presionarles», admitió en zona mixta.

El capitán no se guardó nada: «Las líneas nos quedaron muy lejos, nos descoordinamos y siempre ellos eran uno más, por eso retenían la pelota y nos hacían correr». Pero también lanzó una advertencia que suena más a promesa que a discurso: «Esta selección compite y va a competir hasta el final».

La fábrica de discos

Mientras el equipo navega entre el algodón, su capitán acumula marcas. El gol contra Cabo Verde, el vigésimo de su carrera mundialista, fue también el octavo gol consecutivo que marcó en partidos mundialistas.

Ni Justo Fuente ni uno ni el otro jairzinholos únicos que llegaron a seis seguidos lograron llegar allí. Messi los superó en la fase de grupos, primero con siete partidos seguidos contra Jordania y luego ocho contra Cabo Verde.

Messi, con la selección argentina.

Messi, con la selección argentina.

Prensa europea

Su racha de partidos comenzó en los octavos de final de Qatar 2022 contra Australia y no se ha interrumpido desde entonces: Países Bajos, Croacia, Francia en la final, y ahora Argelia, Austria, Jordania y Cabo Verde en 2026.

Con estos 20 goles en 30 partidos de la Copa del Mundo -una cifra que también supera el récord histórico de partidos de la Copa del Mundo- Lotario matthäus -, Messi también lleva consigo el honor de ser el primer jugador en marcar en todas las fases posibles de un Mundial, completando la hazaña con el gol en octavos de final.

Y también el que más asistencias ha dado en la historia del torneo, con contribución directa a 24 goles en el Mundial, con lo que supera los 21 de Pelé.

Mbappé y Haaland, al acecho

El escenario individual, sin embargo, no permite tregua. Messi llega a Atlanta con siete goles en este Mundial, líder del Bota de Oropero con kylian Mbappé Y Erling Haaland atrapado en su sombra con los mismos siete puntos.

La imagen es clara: la estrella de 39 años que ya se encuentra en la recta final de su carrera y dos depredadores veinteañeros que llevan años construyendo sus biografías batiendo récords.

Mbappé ha alcanzado ya los 19 goles en la historia de los Mundiales, una cifra que habría parecido inalcanzable para cualquiera que no fuera el propio Messi. Haaland debuta en su primer Mundial con una voracidad que recuerda al Ronaldo brasileño de hace un cuarto de siglo.

La batalla por la Bota de Oro se ha convertido en el duelo generacional del torneo: la última actuación del mejor de la historia frente a los candidatos a reemplazarlo. Pero, de momento, el pulso aguanta del lado de un Leo con un partido disputado menos.

El regreso a los orígenes

Hay algo destinado en el hecho de que es precisamente Egipto quien espera al otro lado del partido. No en el sentido místico tan popular en el fútbol sudamericano, sino en el sentido puramente histórico.

En los cuartos de final del Mundial Sub-20 de 2005, el seleccionador Francisco ferrari Por primera vez dio de titular a un Messi que había empezado el torneo desde el banquillo.

La recompensa no se hizo esperar: dos minutos después del inicio de la segunda parte, tras un centro desde la derecha, el chico de Rosario Llega al segundo palo y envía el balón al fondo de la red con el pie izquierdo. Fue el primer gol de su vida en el Mundial, en todas las categorías.

Messi con el trofeo del Mundial Sub-20 ganado en 2005.

Messi con el trofeo del Mundial Sub-20 ganado en 2005.

Reuters

Argentina ganó 2-0, avanzó a semifinales y terminó ganando el título.

21 años después, el mismo hombre -aunque con 20 goles en la Copa del Mundo a su nombre, una Copa del Mundo en el salón y ocho Balones de Oro en exhibición- encuentra a los Faraones en los octavos de final.

El reto esta vez es doble: seguir ampliando sus propios récords y, sobre todo, desbloquear un equipo que, sin su número 10, parece navegar sin timón. Messi lo sabe. Por eso, pocas horas antes del partido, su mensaje fue tan claro como la necesidad que Argentina tiene de él: «Es mata-mata y nadie te regala nada».



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