Marine Le Pen pasa página de la herencia envenenada de su padre
El veredicto de este martes del Tribunal de Apelación de París cierra mucho más que un proceso judicial. Marine Le Pen pasa la página de una herencia incómoda que le dejó su padre, Jean-Marie Le Pen, y anuncia que volverá a presentarse a las elecciones presidenciales, previstas para abril de 2027. Más de 10 años de investigación demostraron que la trama de los falsos asistentes parlamentarios europeos no fue ideada por la actual líder Agrupación Nacional. Según la justicia, Marine heredó un sistema de malversación de fondos públicos creado bajo el liderazgo de su padre, cuando el partido operaba bajo el nombre de Frente Nacional, y lo mantuvo posteriormente. La fiscalía fue incluso más allá, y señaló que Le Pen hija mejoró la trama para sacar un mayor rendimiento.
[–>[–>[–>Durante todo el proceso judicial, Marine y su séquito negaron rotundamente las acusaciones hasta casi la fase final del juicio, cuando la dirigente reconoció la posibilidad de que se hubiera cometido una infracción, aunque no de forma voluntaria. Un cambio en la estrategia de defensa para conseguir reducir la pena que consiguió dar sus frutos. El Tribunal de Apelación rebajó la condena este martes a 15 meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos y un año de brazalete electrónico, lo que le permite presentarse a los comicios.
[–> [–>[–>El veredicto simboliza el final de una batalla que ha supuesto una mancha en el currículum de alguien que durante años se esforzó por mejorar la imagen del partido que dejó su padre. El entonces Frente Nacional arrastraba el estigma de las provocaciones de su fundador, condenado por filonazismo, y una reputación ligada a una parte de la historia francesa incómoda para muchos. Marine emprendió una estrategia de «desdiabolización» destinada a convertir a la extrema derecha en una fuerza política. Rebautizó la formación como Agrupación Nacional, suavizó parte de su discurso apartando incluso a figuras controvertidas, y fichó a Jordan Bardella para atraer el voto joven y culminar esa renovación.
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La operación fue todo un éxito. Aunque el partido está clasificada por el Consejo de Estado como una formación de extrema derecha, esta estrategia ha conseguido convencer a una parte importante de la población de un supuesto cambio hacia una política más moderada. Hoy es la favorita para presidir Francia, sacándole a sus rivales una gran ventaja.
[–>[–>[–>Jordan Bardella, el comodín de Marine
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La justicia dejó en el tejado de Marine la posibilidad de presentarse. Algunos ven en esta resolución una jugada maestra, pues la líder de la extrema derecha insistió en que pese a no quedar inhabilitada, en caso de llevar brazalete electrónico, no concurriría a las elecciones presidenciales.
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«No podemos hacer campaña en estas condiciones… ¿Acaso se puede hacer campaña sin salir por la noche a reunirse con los votantes en mítines? Esa sería otra forma de impedir que yo sea candidata», justificó el pasado mes de febrero durante una entrevista para la cadena francesa BFMTV.
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[–>Sin embargo, Le Pen ha explicado este martes que tiene intención de presentar un recurso de casación, que si gana anulará la sentencia por lo que hará «campaña sin llevar una pulsera electrónica».
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Y se presentará a las presidenciales junto a su delfín, Jordan Bardella, de quien dijo que será el primer ministro si ganan. Bardella cuenta con un perfil muy concreto; joven, moderno, y un discurso alejado de las ideas radicales que marcaron los primeros años de la formación. Lejos del ‘Frexit’ defendido en un inicio por su mentora, y con una comunicación cercana a los jóvenes, ese sector electoral tan difícil de convencer en la actualidad.
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