Internacional

La cumbre de Ankara escenifica la brecha entre Trump y Europa

La cumbre de Ankara escenifica la brecha entre Trump y Europa
Avatar
  • Publishedjulio 8, 2026



La cumbre de la OTAN en Ankara no pasará precisamente a la historia para reflejar el «gran sentimiento de unidad» entre los aliados de los que alardeaba el secretario general de la organización, Mark Rutte. Al contrario, la reunión celebrada estos dos últimos días en la capital turca refleja una de las reuniones más tensas para la organización, sometida a presiones y reproches del presidente estadounidense, Donald Trump, a sus teóricos socios, en un contexto de guerra en Europa y la posibilidad de una nueva escalada en Oriente Medio. Quedan dos años y seis meses de cuenta regresiva hasta que el republicano abandone la Casa Blanca, pero, como saben sus aliados, aún queda mucho tiempo. en el convulso escenario actual geopolítica mundial.

El acto celebrado los dos últimos días en la capital turca fue también la presentación formal de la llamada «OTAN 3.0», con la que la Administración Trump pretende implementar un modelo más ágil que exige a los países europeos la asunción de la plena responsabilidad por su seguridad convencionales -incluido el apoyo a Ucrania- mientras que Washington conserva sólo el paraguas nuclear, en línea con la transformación de la estructura de la organización que el presidente ya había anticipado durante su primer mandato.

Evitar enfrentamientos

Cuidadosamente diseñada por el Secretario General Rutte, la cumbre evitó enfrentamientos abiertos entre socios y Trump y demostró que Europa está aumentando el gasto en defensa, acelerando la producción de armas y asumiendo más responsabilidades. No en vano, los aliados anunciaron una batería de adquisiciones conjuntas de capacidades militares que incluye nuevos aviones de vigilancia, flotas de transporte y drones de largo alcance y la inversión de más de 40 mil millones de dólares (37 mil millones de euros) en capacidades anti-drones durante los próximos cinco años.

La situación de tensión reinante pone de relieve una vez más el problema a largo plazo de la independencia estratégica de los Estados Unidos de una Europa incapaz, en su división y con una guerra en su suelo, de siquiera empezar a avanzar. Un problema que el propio Trump destacó en la jornada inaugural al amenazar con retirar todas las tropas de su país del continente europeo y afirmar que su país «ha gastado miles de millones defendiendo Europa y no nos trataron bien».

Gasto de defensa de la OTAN T. Nieto LA RAZÓN

Fuera de guión y tras los inesperados bombardeos estadounidenses contra Irán -tres semanas después de la entrada en vigor del acuerdo de paz-, el martes por la noche, el segundo y último día de la cumbre de Ankara estuvo marcado por la posibilidad de que lLa situación en torno al Estrecho de Ormuzcon negociaciones que Trump consideró rotas, desembocó en un nuevo ciclo de guerra en Medio Oriente.

Mientras Trump anunciaba unilateralmente que el alto el fuego con Teherán «ha terminado» y que «no merece perder el tiempo negociando» con la República Islámica, varios líderes europeos buscaban desesperadamente reducir la tensión y evitar una conflagración regional. En este sentido, el canciller alemán, Fiedrich Merz, pidió a Trump seguir negociando con el régimen de los ayatolás en pos de un acuerdo «duradero». Los ataques norteamericanos ya se estaban traduciendo en un repunte del 5% en los precios del petróleo crudo.

Trump vuelve a atacar a España

En definitiva, no defraudó el inquilino de la Casa Blanca, que tenía algo para todos los gustos. El martes, Trump volvió a asegurar que Groenlandia estaría mucho mejor en manos estadounidenses que bajo la soberanía de Dinamarca, algo que las autoridades del país escandinavo no tardaron en hacer. clasificar como inaceptable. El inquilino de la Casa Blanca no perdió la oportunidad de recordar que sigue «decepcionado» con la OTAN por no haberle ofrecido ayuda en su ofensiva contra Irán y por no gastar lo suficiente en asuntos militares, e incluso dijo que si la cumbre no la hubiera organizado su «amigo» el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, Ni siquiera hubiera venido. Además, como era previsible, el presidente estadounidense aprovechó para atacar de nuevo a España, a la que calificó de «pésimo socio» y amenazó con cortar el comercio bilateral por negarse a elevar el gasto en defensa al 5% del PIB.

Por otro lado, el presidente estadounidense anunció que permitirá a Ucrania producir sistemas de misiles Patriot estadounidenses por su cuenta, una de las peticiones con las que llegó a Ankara el presidente del país de Europa del Este, Volodimir Zelensky. «Les mostraremos cómo hacerlo», afirmó Trump, quien elogió la eficacia de estos sistemas antiaéreos que actualmente utilizan Kiev en Ucrania y Estados Unidos y sus aliados en la guerra contra Irán.

Albania será la sede de la próxima cumbre

Sin embargo, a pesar de una foto familiar que inmortalizó el ambiente de tensión reinante, los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN restaron importancia este miércoles a las críticas que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó durante la reunión, argumentando que los aliados Ya están asumiendo mayor responsabilidad en su propia seguridad y están reequilibrando la carga financiera de la organización. «Estados Unidos es el socio más importante (de la OTAN) y eso no cambia porque un presidente sea un poco crítico con la organización. Trump es muy crítico con la organización, sin duda se expresará al respecto, lo escucharemos, pero esto no cuestiona en absoluto la existencia de la Alianza», afirmó el primer ministro de Bélgica. Bart de Wever.

En su intervención final, el secretario general de la Alianza quiso reiterar el «compromiso» de Estados Unidos con la organización, asegurando que las diferencias con Trump tienen que ver con una mera «irritación» por el gasto militar. «No sólo consiguió que los europeos se comprometieran a gastar al mismo nivel que Estados Unidos, sino también que cumplieran ese compromiso. Ya están en el 4%, dentro de una trayectoria de diez años para llegar al 5%», concluyó Rutte. Finalmente, el jefe político de la OTAN confirmó que la próxima cumbre de líderes de la Alianza tendrá lugar el próximo año en Albaniaa pesar de las reservas de algunos socios.



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: