Italia expulsa a dos militares rusos por un presunto caso de espionaje
El Gobierno de Italia ordenó este jueves la expulsión de dos agentes militares de la Embajada de la Federación Rusa en Roma por su presunta implicación en las actividades de espionaje destapadas esta semana por las autoridades policiales italianas. El ministro de Exteriores transalpino, Antonio Tajani, en una publicación de la red social X, ha identificado a los agentes como Ivan Petrovich Gorbachev y Mikhail Vasilyevich Astakhov, que deberán abandonar el país en un plazo de tres días.
[–>[–>[–>Tajani acusó a Moscú de utilizar «sus armas híbridas para atacar a Occidente y a Italia» y calificó lo sucedido de «una injerencia grave e inaceptable para las instituciones italianas y para la seguridad nacional».
[–> [–>[–>La expulsión se produce tras la operación llevada a cabo esta semana por los Carabineros (la Policía militarizada italiana), que permitió detener a dos personas presuntamente implicadas en una red de espionaje al servicio de Rusia. Los arrestados, entre los que se encuentra un exmiembro del servicio secreto italiano y un antiguo suboficial de los Carabineros de 59 años, están acusados de los delitos de espionaje, revelación de secretos e intromisión informática, entre otros cargos.
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La investigación, que comenzó en mayo de 2025, señala al exsuboficial como el principal sospechoso de actuar en favor de un agente ruso con inmunidad diplomática.
[–>[–>[–>Según la reconstrucción de los hechos, el exagente era el «único interlocutor» del ciudadano ruso y obtenía la información sensible a través de seis fuentes distintas a cambio de contraprestaciones económicas.
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Entre esas fuentes figuran cuatro militares en activo destinados en puestos de alta sensibilidad, que presuntamente suministraban la información solicitada por el agente ruso durante sus encuentros con el principal investigado.
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[–>Una historia de espías de vieja escuela
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Las imágenes difundidas esta semana por los Carabineros muestran métodos de espionaje propios de la vieja escuela: los sospechosos intercambian mensajes escritos en pequeños papeles, tomaban precauciones para evitar escuchas ocultando un teléfono móvil en un microondas, manipulaban y escondían una tarjeta MicroSD envuelta y sellada con cinta aislante en una cavidad de un muro, y celebraban encuentros en lugares discretos como calles, cafeterías o pisos anónimos. En el vídeo, también se puede ver una mesa cubierta de billetes de 50 y 100 euros tras un supuesto intercambio de dinero.
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