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El impuesto por kilómetro para coches eléctricos que prepara Reino Unido para 2028

El impuesto por kilómetro para coches eléctricos que prepara Reino Unido para 2028
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  • Publishedjulio 16, 2026



A partir de abril de 2028, los conductores de vehículos eléctricos en el Reino Unido pagarán un nuevo impuesto por cada kilómetro recorrido. La tarifa, conocida como eVED, supondrá alrededor de 2,2 céntimos de euro por kilómetro (3 peniques por milla) para vehículos eléctricos puros y la mitad para híbridos enchufables. La medida, anunciada por el Gobierno británico, busca compensar la pérdida de ingresos fiscales provocada por la caída de los combustibles fósiles, pero ya ha hecho saltar las alarmas entre el sector del alquiler y los trabajadores peor pagados.

¿Qué es eVED, el nuevo impuesto a los coches eléctricos?

El impuesto especial sobre vehículos eléctricos (eVED) se aplicará a todos los vehículos eléctricos e híbridos enchufables a partir del 1 de abril de 2028. La Administración Tributaria del Reino Unido estima que los ingresos por impuestos sobre el combustible caerán en un aproximadamente 13,9 mil millones de euros (£12 mil millones) durante la próxima década y eVED está diseñado para llenar este vacío. La tasa será 2,2 céntimos de euro por kilómetro para sistemas eléctricos y 1,1 céntimos de euro por kilómetro para híbridos enchufables. Los vehículos con motor de combustión seguirán pagando impuesto sobre el combustible, por lo que este nuevo impuesto sólo afectará a aquellos que no pasen por el surtidor.

Temores de que el impuesto detenga el “sacrificio salarial” y perjudique a las personas con ingresos más bajos

Salary Sacrifice es una fórmula de trabajo por contrato que permite a los empleados británicos acceder a un coche nuevo a cambio de una parte de su salario bruto, con importantes ventajas fiscales. En los últimos años, el número de coches adquiridos por esta vía se ha quintuplicado en Reino Unido y, según datos oficiales de renting, el 98% de las entregas corresponden a híbridos eléctricos o enchufables. Sin embargo, al añadir un coste variable por kilómetro, el eVED corre el riesgo de desequilibrar estos contratos.

El motivo es técnico pero con consecuencias sociales: el sacrificio salarial no puede dejar el salario neto por debajo del salario mínimo interprofesional. Si se agregara el impuesto sobre el kilometraje a la tarifa mensual, algunos trabajadores de bajos ingresos podrían quedar excluidos de los programas o ver reducidas sus opciones. Caroline Sandall-Mansergh, jefa de consultoría de Alphabet GB, advierte que «la mayoría de las personas buscan certeza de costos al firmar un contrato de sacrificio salarial, y esta tarifa los amenaza. Tener que ser informados en el momento de firmar que se les puede cobrar o no por eVED es un elemento disuasorio». Y añade que, aunque para los automovilistas con pocos kilómetros la cifra no es elevada, el efecto psicológico y la influencia en las decisiones son el verdadero problema que el Gobierno no ha tenido en cuenta.

“El impacto real no está tanto en los bolsillos inmediatos como en la percepción de incertidumbre que frena a quienes más necesitan la previsibilidad de sus gastos”, resume el análisis de los expertos británicos en leasing.

¿Qué significa esto para el conductor español y para el futuro de la movilidad eléctrica en Europa?

Si bien en España no existe un impuesto por kilómetro para los coches eléctricos, la experiencia británica podría ser un anticipo de los debates fiscales que se avecinan en la Unión Europea. La Comisión Europea ya ha planteado la necesidad de revisar los impuestos al transporte para adaptarse a la descarbonización, y varios países –como los Países Bajos y Bélgica– están estudiando sistemas de pago por uso. En España, los incentivos actuales, como el Plan MOVES y la exención del impuesto de matriculación, empujan en dirección contraria, mientras que los peajes de las autopistas, otra vía de recaudación, quedan excluidos por ahora.

El caso británico muestra el delicado equilibrio entre promover la electrificación y mantener los ingresos públicos. La clave, según los analistas, es diseñar un sistema que no penalice a quienes menos tienen y que mantenga certidumbres para los compradores. Para el viajero español que conduce ocasionalmente en el Reino Unido, la buena noticia es que eVED sólo se aplicará a los vehículos matriculados allí, no a los turistas.

📌 Datos internacionales clave

  • La figura a enmarcar: 2,2 céntimos de euro por kilómetro para los coches eléctricos (3 peniques por milla), la mitad para los híbridos enchufables, a partir de 2028.
  • Consejos prácticos: Si viajas al Reino Unido con un coche matriculado en España, este impuesto no te afectará, ya que se aplica a los vehículos matriculados allí. Pero si vives en el Reino Unido y utilizas un plan de alquiler de trabajo, revisa las condiciones antes de 2028 para evitar sorpresas.
  • Así es como te afecta: La tendencia europea hacia los impuestos sobre el uso abre la puerta para que futuros gobiernos españoles exploren vías similares. Mientras tanto, el mercado eléctrico británico podría perder impulso si el acceso se vuelve más caro para los trabajadores de bajos ingresos, un efecto que debería ser monitoreado de cerca.



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