De pequeño la gente me decía que era extraordinario, pero un niño normal que cometía errores
A pesar de su derrota en semifinales, Mbappé comparte con Messi el liderato en el ranking de máximos goleadores del Mundial de 2026. Ambos suman ocho puntos y mantienen OUna lucha apasionante por la Bota de Oro del torneo.
El campeonato representa un punto de inflexión para el francés. Tras una temporada exigente, el delantero respondió con actuaciones decisivas al frente de la selección de Francia.
Siempre discreto con su vida privada y sobre todo protector de su entorno familiarMbappé ha revelado a lo largo de los años algunos episodios de una infancia marcada por dificultades.
Criado en Bondy, uno de los barrios más complejos de los suburbios de París, el futbolista habló públicamente de un pasado que marcó su carácter.
El meteórico ascenso de Kylian Mbappé no se entiende sin la influencia de sus padres, figuras determinantes desde sus primeros pasos en el fútbol.
Ambos jugaron un papel fundamental en su formación, tanto deportiva como personal, y fueron fundamentales para canalizar su talento desde pequeño.
Nacido en una familia de origen inmigrante, de padre camerunés y madre argelina, Mbappé creció en un ambiente humilde y a veces conflictivo.
Conscientes de los riesgos del barrio, sus padres encontraron en el deporte la mejor herramienta para alejarlo de la violencia y las pandillas.
Su padre, Wilfried Mbappé, exfutbolista y entrenador, fue quien dirigió sus primeros pasos sobre el césped. Su madre, Fayza Lamari, destacó como jugadora de balonmano antes de desarrollar su carrera profesional en el ámbito jurídico.
Ambos hicieron de la educación y del deporte los pilares sobre los que construir el futuro de su hijo.
Wilfried llegó a Francia como refugiado y en 1990 se incorporó al AS Bondy, el club que años después sería decisivo en la historia de la familia. Allí conoció a Fayza Lamari, que militaba en la sección de balonmano de la entidad.
Tras formar una familia, decidieron establecerse en Bondy, un municipio situado a apenas diez kilómetros del centro de París y escenario de la infancia del actual delantero del Real Madrid.
«Me perdí la infancia de mi hijo, estaba siempre fuera, pero valió la pena», llegó a reconocer Wilfried al recordar los sacrificios realizados para impulsar la carrera de Kylian.
Estudió la flauta
Aunque desde muy joven soñaba con seguir los pasos de Cristiano Ronaldo, su gran ídolo, Mbappé no dedicó todo su tiempo únicamente al fútbol.
Entre los seis y los once años asistió al Conservatorio Bondy, donde estudió flauta. Fue su profesora, Céline Bognini, quien despertó su interés por la música y el futbolista ha recordado en repetidas ocasiones la influencia positiva que tuvo en esta etapa de su vida.
«Yo era un niño normal que tenía un sueño. La gente siempre me dice: ‘Eras extraordinario’, y no. Yo era un niño normal que jugaba al fútbol con sus amigos. ¿Qué talento tenía? Por supuesto, pero era un niño normal que cometía errores», explicó el internacional francés, recordando su infancia.
Aunque el fútbol ocupó la mayor parte de sus pensamientos, la formación académica nunca pasó a un segundo plano.
Sus padres destacaron desde el principio la importancia de los estudios, creyendo que la educación sería una herramienta esencial para su futuro, consiguiera o no triunfar en el deporte de élite.
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