Mi madre quedó viuda joven. Murió con 92, y de ella aprendí que si no es trabajando no consigues nada
A sus 68 años, el periodista Carlos Herrera sigue siendo una de las voces más incansables y enérgicas de la radio matutina. Sin embargo, detrás del rigor y la disciplina que demuestra cada día frente al micrófono se esconde un motor fundamental: el legado de su madre, Blanca Crusset.
En una conversación íntima con su colega José Manuel Peña Sutil. para el espacio audiovisual silla de espadañaHerrera ha abierto su corazón para recordar la figura de su progenitor y la enorme deuda de gratitud que tiene con ella.
Al ser consultado sobre qué significó en su vida, el locutor reconoció que a ella le debe gran parte de sus logros.
««Mi madre quedó viuda cuando era muy joven y nos dejaron correr en la calle».confesó recientemente el periodista, evocando una expresión que solía utilizar el legendario artista Rocío Jurado para ilustrar la desprotección y el abismo de quedarse sin protección de la noche a la mañana.
El valor del trabajo.
Y, lejos de darse por vencido, su madre se convirtió en el espejo en el que Carlos Herrera se miraría para construir su carrera profesional.
La ponente ha destacado los valores que ella le inculcó desde pequeño: esfuerzo, trabajo, ejemplo y sentido del honor.
«De ella aprendí la lección de que si no trabajas no logras nada. Porque la lotería te puede ganar a ti, pero siempre le toca a alguien más. Y si te toca, te toca una vez, no te toca todos los días», reflexionó con el tono analítico y sincero que lo caracteriza.
Blanca Crusset murió en el año 2021 a la vejez de 92 años. A pesar del dolor de la pérdida, Herrera todavía se siente reconfortada por el tiempo que compartieron.
«Al menos tengo la satisfacción de, en los últimos años, haberle devuelto, o haber intentado devolverle, porque nunca se puede, todo lo que ella me dio emocionalmente», explicó.
Una infancia marcada por la escasez
La infancia de Carlos Herrera no estuvo rodeada de lujos. En otras entrevistas concedidas a medios de comunicación como la revista LecturasEl periodista ha recordado con total honestidad lo complejo que fue salir adelante en aquellos primeros años en los que el dinero no abundaba.
«De aquellos años lo que recuerdo es que el dinero no fluía en casa. vamos, que no habia naday recuerdo a mi mamá que era la que tenía que salir adelante cada mes”, reveló para la citada publicación.
El comunicador también ha hecho público su agradecimiento a la sistema de protección social de la época, señalando que pudo encauzar sus estudios gracias a «ayuda general» y becas que permitió aliviar la carga económica de la familia.
Ese niño que creció observando Los sacrificios de una madre viuda. acabó refugiándose en el ondas.
Como él mismo repite con orgullo en sus discursos: «Soy lo que soy gracias a mi madre.«. Una lección de vida basada en el sudor diario que hoy, a casi 50 años de iniciarse en el oficio, sigue aplicando cada mañana.
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