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Toyota, BMW, Repsol y Bosch lanzan en España una prueba piloto de gasolina sintética renovable

Toyota, BMW, Repsol y Bosch lanzan en España una prueba piloto de gasolina sintética renovable
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  • Publishedjulio 20, 2026



Toyota, BMW, Repsol y Bosch se han unido en España para demostrar que la descarbonización del transporte no tiene por qué pasar exclusivamente a través del coche eléctrico. Los cuatro gigantes han puesto en marcha un proyecto piloto que permitirá circular con una flota de veinte coches de las dos marcas japonesa y alemana Nexa95A gasolina sintética renovable neutro en emisiones de CO₂ que apenas cuesta nueve centavos Más que la gasolina 95 convencional.

El piloto no es una prueba de laboratorio. Los vehículos circularán por carreteras reales en condiciones normales de uso para recoger datos que permitan evaluar el comportamiento de este vehículo. combustible electrónico a escala diaria y la capacidad de la industria para ampliar su producción. Según datos facilitados por los socios de la iniciativa, el objetivo final es allanar el camino hacia una alternativa renovable capaz de alimentar tanto los coches del futuro como los millones de vehículos que ya circulan con motores de combustión.

Así es la gasolina Nexa 95: del residuo al depósito con huella cero

A él Nexa95 Se produce a partir de biomasa y aceites usados, materias primas que no compiten con la cadena alimentaria y se transforman utilizando exclusivamente energías renovables. El resultado es un combustible de origen 100% renovable cuya huella de carbono neta es neutra, porque el CO₂ emitido al quemarse en el motor ya había sido captado previamente por las plantas durante su crecimiento.

Para garantizar esta neutralidad, Bosco se ocupa de certificar la trazabilidad completa de las emisiones a lo largo de todo el ciclo de vida del producto: desde su producción en las fábricas de Repsol hasta el momento de su quema en el interior del motor de un Toyota o BMW. En definitiva, es un combustible que cierra el ciclo del carbono sin obligar al conductor a cambiar de vehículo ni de hábitos de repostaje.

Además de su equilibrio medioambiental, la gran ventaja práctica de Nexa 95 es su compatibilidad. Al ser una gasolina 100% renovable pero con propiedades equivalentes a la gasolina convencional, se puede utilizar sin modificaciones en cualquier vehículo con motor de gasolina, incluidos los más antiguos que todavía circulan por el parque automovilístico español, un aspecto fundamental en un país donde la edad media de los coches ronda los catorce años.

Nueve céntimos más y veinte máquinas para medir la realidad

Lo que más llama la atención de este conductor es el precio. La gasolina Nexa 95 cuesta sólo nueve céntimos más por litro 95 gasolina de origen fósil, diferencia que la sitúa muy por debajo de los costes adicionales previstos para los combustibles sintéticos. Según información proporcionada por los socios del proyecto, este diferencial mínimo podría mantenerse si la producción alcanzara volúmenes industriales.

Para probar esta escalabilidad, la flota de veinte coches -proporcionada por Toyota y BMW— viajará durante meses con Nexa 95 en rutas reales. Los datos recogidos sobre consumos, emisiones específicas, desgaste del motor y comportamiento en diferentes climas y altitudes serán analizados conjuntamente por las cuatro empresas. El objetivo es responder a la pregunta que rodea a cada nueva tecnología: ¿funciona igual de bien fuera del laboratorio y a gran escala?

Repsol, que ya comercializa esta gasolina en algunas de sus gasolineras, aporta capacidades de producción y distribución, mientras que Bosch garantiza con su certificación que el combustible permanece neutro en carbono durante todo el trayecto, desde la refinería hasta el depósito.

El lugar de los combustibles sintéticos en la movilidad del futuro

El proyecto español se enmarca en un debate europeo cada vez más intenso sobre el papel que combustibles electrónicos en la descarbonización del transporte. La Unión Europea ha abierto la puerta a que los motores de combustión interna sigan vendiéndose más allá de 2035 siempre que funcionen exclusivamente con combustibles sintéticos sin emisiones de carbono. Iniciativas como las de Toyota, BMW, Repsol y Bosch proporcionan precisamente los datos sobre el terreno que los reguladores necesitan para perfeccionar estas regulaciones.

Para España, el proyecto piloto incluye una doble lectura. Por un lado, demuestra que la industria energética y de automoción local -con Repsol como fabricante y la red de estaciones ya operativa- puede posicionarse como proveedor europeo de combustibles renovables. Por otro lado, ofrece un camino complementario hacia la electrificación para una flota envejecida que tardará décadas en renovarse por completo. La posibilidad de seguir utilizando el coche habitual, pero con una gasolina que no aumente el CO₂ atmosférico, es un argumento práctico que puede acelerar la reducción de emisiones sin esperar a que cada familia cambie de vehículo.

La principal incógnita que queda por resolver es la capacidad real de producción a gran escala. Las compañías petroleras están trabajando en plantas que puedan convertir residuos en millones de litros de combustible renovable, pero hasta ahora los volúmenes siguen siendo limitados. El conductor español, operando en condiciones reales y con un precio casi transparente, servirá para medir hasta dónde puede llegar y a qué ritmo.

Repostar con un combustible que cuesta apenas nueve céntimos más pero que cierra el ciclo del carbono puede ser la forma más rápida de descarbonizar millones de coches que ya circulan por las carreteras españolas.

📌 Datos internacionales clave

  • La figura a enmarcar: nueve céntimos de euro más por litro que la gasolina 95 convencional. Una diferencia mínima que, de mantenerse, haría que el combustible renovable fuera competitivo frente a las alternativas fósiles.
  • Consejos prácticos: Si vives o viajas por España, el Nexa 95 ya está disponible en algunas gasolineras Repsol. Para un conductor medio, llenar el depósito con esta gasolina supone un coste adicional de menos de cinco euros, con la ventaja de eliminar la huella de carbono de cada kilómetro recorrido.
  • Así es como te afecta: La prueba demuestra que la descarbonización del transporte también puede pasar por el motor que ya conoces. Si el proyecto piloto se expande, el conductor español tendrá una opción real, económica y compatible con su coche actual para contribuir a la movilidad cero emisiones sin cambiar la tecnología.



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