El exjefe de Traumatología de un hospital de Mallorca, condenado por una agresión sexual a una auxiliar de enfermería
El exjefe de Cirugía Ortopédica y Traumatología de Son Espases, José Luis Suárez Pérez, ha sido condenado a dos años de prisión por una agresión sexual a una auxiliar de enfermería en el hospital. La sentencia del juzgado de lo penal número 2 de Palma considera probado que el facultativo, «aprovechándose de su cargo» y «con ánimo libidinoso», mostró sus genitales a la víctima y le manoseó un pecho tras cerrar con pestillo la puerta de la consulta en la que ambos se encontraban. La magistrada considera «coherente, verosímil y lógica» la declaración de la mujer, mientras tacha de increíble la versión del médico, que negó haber actuado con intención sexual. Además, considera especialmente grave la actuación de Suárez por la «diferencia jerárquica» con la víctima y las secuelas psicológicas que le dejó. En este sentido, la jueza ordena a Pérez y al Ibsalut, al que considera responsable civil, indemnizarla con 25.000 euros. El fallo no es firme y puede ser recurrido ante la Audiencia Provincial.
[–>[–>[–>Los hechos ocurrieron el 24 de abril de 2024. La sentencia, a la que ha tenido acceso Diario de Mallorca, recuerda que para entonces Suárez ya había sido acusado de abusos sexuales a una paciente, motivo por el que la víctima «tenía orden expresa de sus superiores de entrar siempre [en la consulta] junto al doctor Suárez, sin dejarlo solo con nadie como protocolo de prevenciónLa asistente fue «seleccionada» para esa tarea por su «buena relación» con el médico, quien acabó siendo absuelto de ese caso de abuso.
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El primer episodio se produjo al inicio de la jornada laboral, a primera hora de la tarde. El médico, «aprovechándose de su cargo de jefe de la mujer y con ánimo libidinoso«, le pidió que le revisara los testículos asegurando que le dolía uno de ellos. La víctima se negó y se quedó muy extrañada, pero ambos llevaron a cabo las consultas programadas con normalidad. A lo largo de la tarde, la auxiliar aprovechó un hueco para para comentarle lo ocurrido a otro doctor y mostrar su incomodidad.
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Los hechos más graves ocurrieron al final del día. Cuando se marchó el último paciente hacia las siete de la tarde, la mujer fue a recoger su bolso junto a la puerta de la consulta. Al agacharse para cogerlo, Suárez se le acercó por la espalda y cerró la puerta con pestillo. La cogió por una muñeca, la llevó al otro de la habitación y le dijo: «‘¡Mira, mira!». El doctor llevaba los pantalones y los calzoncillos bajados y, tapándose el pene con una mano, le mostró los testículos, haciéndo un ademán para que que se acercara a él. La mujer intentó escapar, pero Suárez se lo impidió poniéndose ante la puerta «para retenerla». Ya con el pantalón subido, le preguntó por una prótesis mamaria que ella llevaba, le preguntó si ya le habían operado el pecho y se lo manoseó. Ella consiguió entonces apartarlo y salió corriendo hasta la calle. La perjudicada presentó una denuncia y los responsables de Son Espases decidieron iniciar un expediente disciplinario contra Suárez, que fue suspendido provisionalmente de sus funciones. La víctima, detalla la sentencia, padece a consecuencia de estos hechos síndrome de estrés postraumático y estuvo más de dos años de baja.
[–>[–>[–>Contundente, firme y tajante
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La jueza califica de «coherente, verosímil y lógica» la declaración de la mujer en el juicio y añade que fue «en todo momento clara, contundente, firme y tajante». «No podemos considerar que su relato sea contrario a las reglas de la lógica, pues la vivencia que ella expresó, lamentablemente, no es insólita«, expone. Además, detalla que existen otros elementos externos que avalan su versión, como el protocolo especial para evitar abusos sexuales a pacientes al que estaba sometido el acsuado, los comentarios que la mujer hizo aquella tarde al otro médico y las secuelas psicológicas que arrastra.
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La sentencia considera a Suárez autor de un delito de agresión sexual y fija la pena en dos años de prisión -de una horquilla que oscila entre uno y cuatro- al considerar «elementos de gravedad» que los hechos ocurrieran durante la jornada laboral y aprovechando su buena relación y la diferencia jerárquica con la víctima. El fallo inhabilita a Suárez para cualquier profesión relacionada con la sanidad durante el tiempo de la condena y le impone una orden de alejamiento de la mujer. El médico y el Ibsalut deberán indemnizarla con 25.000 euros por los perjuicios psicológicos.
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