a partir de hoy no pueden circular por estas zonas de la ciudad
Bruselas es desde hace muchos años uno de los grandes escaparates europeos de la movilidad sostenible Bicicletas, patinetes y peatones comparten calles. prácticamente sin problemas. Pero las cosas están a punto de cambiar. El ayuntamiento ha anunciado que restringirá el uso de la bicicleta a partir de 2026.
Estos vehículos para movilidad personal Serán desterrados a Le Piétonniersu gran zona peatonal central, y supondrá un gran cambio en una de las zonas más emblemáticas de la capital belga. Además, aunque no será una prohibición total, la medida afectará a un espacio que en 2015 se convirtió en un hito urbano y uno de los mayores centros peatonales de Europa.
La prohibición de bicicletas en Bruselas: horarios, zonas y límites
El nuevo reglamento entrará en vigor en 2026 y Se aplicará en la gran zona peatonal del centro de la ciudad.una superficie de 18.000 m² aproximadamente con comercios, zonas recreativas y mucho tránsito durante todo el día.
Según el plan municipal, bicicletas y patinetes eléctricos Sólo podrán circular entre las 4:00 y las 11:00 de la mañana. Fuera de este horario, si quieres traer un patinete o una bicicleta, deberás bajarte y empujar el vehículo a pie.
El tema principal del Ayuntamiento de Bruselas es la falta de seguridad. Dentro de esta zona hay un límite de 6 km/h para bicicletas y scooters.pero el consejo reconoce que casi nunca sucede. A esto se suman las quejas de los vecinos, especialmente de personas mayores y colectivos vulnerables, que denuncian situaciones de riesgo y conflictos en horas punta.
Y no, no se lo tomó a la ligera. Fuentes municipales insisten en que llevan meses analizando la convivencia entre todos los usuarios y que la medida responde a un progresivo aumento del tráfico ciclista en un espacio pensado para los peatones. La norma entrará en vigor en 2026, aunque aún no se conocen todos los detalles.
Seguridad de los peatones versus movilidad en bicicleta


Como era de esperar, y como suele ocurrir con este tipo de decisiones, la medida encuentra partidarios y detractores. Por un lado, asociaciones ciclistas y colectivos que defienden la movilidad sostenible creen que es excesiva y esto penaliza un medio de transporte que contribuye a reducir el tráfico y emisiones contaminantes.
También advierten de un efecto secundario que se producirá, ya que las rutas alternativas obligarán a desviarse por carreteras motorizadas y menos protegidas. Por lo tanto, habrá un mayor riesgo para los usuarios habituales de bicicletas.
El ayuntamiento, en cambio, apoya una tesis diferente. No contemplan la creación de ciclovías en zonas peatonales, porque esto podría conducir a velocidades más altas y generar aún más conflictos. La prioridad, dicen, es que las ciudades sigan siendo amigables con los peatones y que no tengan que estar pendientes de los vehículos de movilidad personal que circulan a velocidades superiores a ellos.
Ahora, ¿Es esto algo que sólo ocurre en Bruselas? Sí, es la primera gran capital europea que da este paso, pero todo indica que no será la única en los próximos años. Ya hay otras ciudades en Europa que están revisando sus modelos urbanos a medida que aumentan las bicicletas y patinetes eléctricos en las ciudades. De hecho, estos últimos empiezan a estar mucho más regulados que hace unos años en España.
Aquí el objetivo no es tanto limitar su uso, sino que quien lo utilice lo haga con total seguridad y conforme a lo que marca la ley. Es por tanto un sí a la movilidad sostenible, pero teniendo en cuenta al resto de usuarios de la vía pública.
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