ACOSO SEXUAL | La Fiscalía pide 40 años de cárcel a un hombre por usar de esclava sexual a una niña que trajo de Nigeria a Mallorca
La Fiscalía pide penas que suman 40 años de prisión para un hombre que usó como esclava sexual y doméstica a una niña que trajo a Mallorca desde Nigeria. El procesado convenció a la madre de la víctima para formalizar un matrimonio de conveniencia y acabó consiguiendo convivir solo con la niña en su casa de Algaida. La violó a diario durante varios años, cuando ella tenía entre 12 y 17 años, tras hacerle firmar un contrato que la ‘obligaba’ a mantener relaciones con él a cambio de traer también a sus hermanas. El ministerio público le imputa cuatro delitos, por los que será juzgado a partir del próximo lunes en la Audiencia Provincial.
[–>[–>[–>Según relata la Fiscalía en su escrito de acusación, el hombre viajó al país africano en marzo de 2015 junto a una mujer y se instalaron en casa de la hermana de ella, que era madre soltera, tenía a su cargo a tres hijas y atravesaba graves problemas económicos. El procesado, sostiene el ministerio público, trazó un plan para llevarse a Mallorca a una de las menores, que tenía siete años, y convertirla «en su esclava sexual y doméstica». Le prometió que la traería a Europa para sacarla de la pobreza, le dijo que «él sería su Dios humano». La niña quedó «absolutamente embelesada» por las promesas del hombre, hacia quien desarrolló «un fuerte sentimiento de dependencia emocional».
[–> [–>[–>Matrimonio de conveniencia
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Como parte del plan, el encausado le propuso matrimonio a la madre de la niña, prometiéndole que de este modo lograrían visados para todos. La mujer rechazó esta primera propuesta y el hombre regresó a Mallorca. Volvió a viajar a Nigeria en febrero de 2016, donde insistió en su propuesta de matrimonio y acabó convenciendo a la mujer. Su unión, señala la Fiscalía, sería «meramente formal, pues nunca existió relación sentimental o sexual entre ellos» y el único propósito del encausado era traer a la niña a la isla.
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Los trámites burocráticos se alargaron y el procesado tuvo que viajar varias veces a Nigeria entre 2015 y 2019. Durante esa época, el hombre empezó a someter a la niña a tocamientos y le mostraba imágenes de pornografía infantil, logrando de este modo que la menor «normalizara estas situaciones y las asimilara como un acto necesario para escapazar de la pobreza y como «un acto de agradecimiento a la persona que ella consideraba como su salvador». El hombre regaló a la víctima, que tenía entonces entre 8 y 11 años, un teléfono móvil para poder charlar con ella cuando estaba en España, haciendo además que le enviara imágenes sexuales suyas.
[–>[–>[–>Violaciones a diario
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En noviembre de 2019, tras formalizar el matrimonio y completar todos los trámites, consiguió traer a la niña a Mallorca. Antes le hizo firmar un documento en el que ella «se comprometía a mantener relaciones sexuales diarias» con él y «realizar todas las tareas domésticas» y todavía en su país la forzó a mantener relaciones sexuales completas.
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Cuando llegaron finalmente a Son Sant Joan, el hombre comunicó a la madre de la niña que no iba a vivir con ellos y que se buscara otra vivienda. Así, consiguió separar a la menor de su madre y empezó a convivir solo con la pequeña en su domicilio de Algaida. En cuanto llegaron a la vivienda hizo firmar a la niña otro documento, en el que se comprometía a mantener relaciones sexuales cada día como condición para que en un furturo sus hermanas también pudieran venir a vivir a España. La víctima accedió, «en la firme creencia de que el acusado actuaba con el único objetivo de ofrecerle una vida mejor». En caso de incumplir el contrato, le advirtió, no tramitaría los visados necesarios.
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[–>Durante cuatro años y tres meses, la víctima convivió con el hombre, quien «de cara a la sociedad actuaba ejerciendo el rol de padre de la menor». La madre, mientras tanto, alquiló un piso en Son Gotleu. Podían verse los fines de semana, pero bajo «un estricto y continuo control de sus relaciones», detalla la Fiscalía. A lo largo de esos años, la menor actuó como «esclava sexual y doméstica» del hombre, que se aprovechaba de que vivían aislados en una finca rústica para que nadie detectara lo que estaba ocurriendo. Violó a la adolescente a diario, la forzó a enviarle material pornográfico tanto de ella como de otras menores amigas suyas. El hombre instaló además un sistema de vigilancia para tener acceso a todas las aplicaciones del teléfono móvil de la menor, para controlar sus conversaciones y movimientos. También instaló cámaras de vigilancia en la vivienda, que grababan continuamente a la niña.
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Cuatro delitos
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El caso salió a la luz en marzo de 2024, cuando la adolescente, «al no poder soportar más la situación», le contó a su madre lo que estaba ocurriendo. Madre e hija acabaron presentando una denuncia y el acusado fue detenido por la Guardia Civil. La víctima, señala la Fiscalía, padece graves secuelas psicológicas.
[–>[–>[–>El ministerio público imputa al hombre delitos de trata de seres humanos con fines de servidumbre, agresión sexual con penetración a menor de 16 años, elaboración de pornografía infantil y contra la intimidad. Solicita penas que suman 40 años de prisión y una indemnización de 200.000 euros para la víctima. Está previsto que el juicio comience el próximo lunes en la Audiencia Provincial de Palma.
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