agrede a los cámaras y pide que no la graben más
Hace unos días nadie esperaba que la segunda expulsión de Supervivientes 2026 iba a dejar un rastro de imágenes tan impactantes. El pasado jueves la gala arrancó con tres nombres en el punto de mira: Toni Elías, Claudia Chacón y Marisa Jara.
Luego de una breve ceremonia de salvación, la tensión se concentró entre la modelo y Claudia, y fue el público quien dictó la sentencia. La malacitana se convertía así en la segunda expulsada de la edición, siguiendo los pasos de Álex Ghita, que la semana anterior había tomado la misma decisión de abandonar definitivamente el certamen al enterarse de que su destino no sería volver a casa, sino Playa de destino.
La noticia cayó como un balde de agua fría sobre el concursante, que no lo podía creer. Y aunque muchos intuían que su contienda no estaba siendo fácil, lo que vino después superó con creces cualquier predicción. Porque si la marcha de Ghita fue notable, la de Marisa Jara ha dejado en pañales todo lo visto hasta ahora. Y la noche no empezó nada mal.
El pique con Jaime Astrain antes de marcharse
Antes de conocer el veredicto, la modelo ya había protagonizado uno de los momentos más sonados de la noche. Desde Honduras no dudó en atacar a Jaime Astrain, con quien ha mantenido una relación especialmente tensa durante toda su estancia en Derrota a la playa. Le acusó directamente de “decir barbaridades detrás de cámara” y no se mordió la lengua: «¡Suavón, eres un suavón!». La exfutbolista respondió con tranquilidad asegurando que «no tiene compañerismo», aunque la cosa no fue más allá en el set.
Lo curioso vino después, cuando Jorge Javier Vázquez se dio cuenta de que, en el momento de despedirse, el concursante había pasado de largo sin dirigirse a Jaime. Ella lo justificó con una frase que no dejó indiferente a nadie: «Lo miré pero él no me miraba». Al final ambos intercambiaron dos besos y mantuvieron sus modales, aunque la tensión entre ellos era más que evidente. Una despedida fría que dejó claro que las diferencias entre ambos estaban aún muy lejos de resolverse.
La negativa a bajarse del barco.
Lo que pasó después fue, directamente, la televisión en estado puro. Al enterarse que su nuevo destino dentro del certamen sería Playa de destino (donde tendría que vivir con Borja y Darío), Marisa Jara reaccionó con un rechazo directo. Se negó a bajarse del barco. Literalmente. Sólo cedió ante la insistente insistencia de Jorge Javier, y lo hizo con una actitud que dejaba claro que aquello no le hacía ninguna gracia.
Al cierre de la gala, la presentadora le dijo al público algo que pocos esperaban: la modelo había solicitado abandonar el programa. Una decisión que, según Telecinco, se conocería este domingo en Supervivientes. Conexión Hondurasa las 22.00 horas la incertidumbre se instaló entre el público, que no sabía si se encontraba ante una reacción pasajera, fruto del agotamiento o una resolución firme y definitiva.
Las duras palabras de Marisa Jara
Pero el verdadero bombazo llegó con las imágenes inéditas grabadas en Playa de destino que el programa ha decidido mostrar ante ese desenlace. Y son, sin rodeos, uno de los más duros que ha dado esta edición. La modelo aparece completamente abrumada, al límite de sus fuerzas, incapaz de controlar la situación. «Me siento muy mal. «Esto es una broma, por favor… No puedo respirar».se la escucha decir entre el cansancio y la desesperación.
Lo que vino después fue aún más explosivo. Fuera de sí, fue directamente a la organización del programa exigiendo hablar con algún responsable: «¡Dame dirección! ¡No me graben más, son hijos de p***! Un exabrupto en toda regla que ha generado una oleada de reacciones en las redes sociales y que convierte su decisión final en el momento más esperado del domingo. Sea cual sea el resultado, Marisa Jara ya ha dejado una huella imborrable en esta edición.
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