“al menos sé a qué hora voy a llegar”
“Viajo constantemente por trabajo entre Barcelona y Madrid y esta semana un trayecto que no debería durar más de dos horas y media se ha alargado hasta cuatro horas a la ida y cinco a la vuelta. Así es difícil seguir confiando en el tren”, relata un usuario habitual del AVE, que reconoce estar empezando a valorar el avión como alternativa. Su testimonio refleja el ánimo compartido entre los usuarios del AVE en el eje Barcelona–Madrid que, a cuenta de los retrasos encadenados y la incertidumbre en los tiempos, están valorando otrs medios de transporte.
[–>[–>[–>¿Entre ellos? Para quienes pueden asumir el coste destaca el avión. Para quienes no viajan por trabajo y el desembolso corre a su cargo, o bien cuentan con un presupuesto más limitado, el coche compartido también se posiciona como alternativa. “Tardaré más, eso seguro, pero el precio es más económico y al menos sé a qué hora voy a llegar”, explica Lucía, estudiante de Psicología en Barcelona que este fin de semana viajará a Madrid para visitar a su familia.
[–> [–>[–>Los retrasos en el AVE superan las cinco horas
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Durante la última semana, aunque los trenes de alta velocidad no han dejado de circular, sigue vigente la limitación temporal de velocidad a 160 kilómetros por hora en un tramo de más de 150 kilómetros, impuesta el pasado martes por Adif. Según el gestor de infraestructuras, la medida responde a las vibraciones detectadas por los maquinistas, que alertaron del mal estado del trazado entre Mejorada del Campo (Madrid) y Alhama de Aragón (Zaragoza). Esta restricción alarga el viaje en más de media hora.
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Trenes de alta velocidad en la estación de Atocha-Almudena Grandes, en Madrid. (Archivo) / Europa Press
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A ello se suma una incidencia detectada el domingo por la noche en l’Espluga de Francolí (Tarragona), que obligó a fijar un nuevo límite de velocidad de 80 kilómetros por hora. También el temporal de nieve registrado este martes en buena parte de la meseta provocó una nueva limitación de la velocidad a 160 km/h entre Guadalajara y Calatayud por la presencia de nieve, que se añadió a las restricciones ya existentes.
[–>[–>[–>En consecuencia, este jueves, los viajeros que habían comprado un billete con antelación en el AVE 03303, con origen Madrid y destino Barcelona-Sants, recibían un correo en el que se les informaba de que su tren saldría con una hora de retraso. Si inicialmente estaba programado para las 10:27 horas, finalmente partiría a las 11:27, y no antes.
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O este miércoles, cuando el AVE 3203 Madrid–Barcelona, con salida prevista a las 20:27, partió finalmente a las 22:50 y llegó a Zaragoza a la 01:10, con más de tres horas de retraso. Algo similar le ocurrió a otro viajero que se desplazaba de Madrid-Atocha a Barcelona en un tren con salida prevista a las 18:57 y llegada a las 21:34. Tras varios retrasos, la llegada final se produjo a la 01:25 de la madrugada. “El AVE se quedaba parado en la vía de media seis veces por hora y la velocidad estable no llegaba ni a 120 km/h”, relataba en la red social X.
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[–>Según explican fuentes de Renfe a la ACN, las demoras están afectando a todas las empresas operadoras del corredor, tanto a Renfe, Ouigo e Iryo. Estas ya han respondido que de que no compensará a los usuarios por los retrasos provocados por las limitaciones de velocidad ya que defienden que las demoras en estos casos son «ajenas a la responsabilidad del operador». Los cerca de 13.000 viajeros diarios que transitan estas líneas entre la capital, Barcelona y Valencia —según estimaciones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC)— han recibido una alerta de Iryo en su pantalla esta mañana, mientras persisten las limitaciones de velocidad en la red.
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Auge del avión
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Por ello, desde hace tres días, la tensión en el corredor ferroviario empieza a trasladarse también al transporte aéreo. Consultadas por este diario, Iberia y Air Europa, las aerolineas que prestan servico en este puente aereo, aseguran que, por el momento, no disponen de indicadores cerrados sobre la evolución de los precios ni sobre el volumen de pasajeros asociado a esta situación. Aena, por su parte, señala que no cuenta con una herramienta que permita desglosar el tráfico diario.
[–>[–>[–>La evolución de precios, sin embargo, sí que puede comprobarse en tiempo real a través de los comparadores de vuelos online. Y, tal y como muestran los datos del comparador de Google entre Barcelona y Madrid, unos precios que normalmente se sitúan en una horquilla de entre 80 y 185 euros para la clase turista se han disparado en los últimos días más de un 150% hasta situarse en torno a los 250 euros.
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El comparador ya clasifica estas tarifas como “precio alto” y, a partir de hoy, resulta prácticamente imposible encontrar un vuelo de ida y vuelta por menos de 200 euros.
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Repunta también el transporte en carretera
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Quienes no pueden permitirse los precios del avión se están volcando hacia el transporte por carretera. En este sentido, desde la plataforma de coche compartido BlaBlaCar afirman haber detectado un aumento significativo del uso del coche compartido en esta línea. La compañía explica a EL PERIÓDICO que durante la semana anterior la actividad entre las regiones de Barcelona y Madrid aumentó un 130% respecto a las mismas fechas del año anterior.
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Es el caso de Lucía, que reconoce haber optado por este medio de transporte debido a las incidencias del tren. «Tenía pensado ir en AVE, como siempre hago, pero visto el panorama he optado por ir en BlaBlaCar. Tardo más, pero me sale más barato y al menos sé a qué hora voy a salir y cuándo voy a llegar”, comparte. Estos trayectos tuvieron una distancia media de 610 kilómetros y un precio medio en torno a los 31 euros. Los principales puntos de origen fueron Barcelona, l’Hospitalet de Llobregat, Terrassa, Sant Boi de Llobregat y Santa Perpètua de Mogoda.
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Este diario no ha tenido forma de comprobar si el repunte también se ha dado en el autobús pues, en el momento en el que se escribe este reportaje, la compañía de autobuses Alsa no ha contestado a las preguntas formuladas.
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