Aldama es la mejor prueba
Es posible que Ábalos, Koldo y Aldama le hayan causado un daño irreversible al PSOE, nadie debería extrañarse de que el partido no sobreviva a este comando de pícaros. El exministro conserva algún resabio socialista, de la estirpe de Juan Guerra o Luis Roldán. Su asesor viene perfectamente definido por su mayor episodio de gloria laboral, como portero de prostíbulo. La estupefacción surge con Aldama, que sería expulsado de Vox por demasiado radical. Recordar que este individuo campó a sus anchas por Ferraz y ministerios confirma que los partidos no caen en la corrupción, la buscan desesperadamente.
[–>[–>[–>En lugar de reprochar al socialismo que abriera las puertas de sus cajas fuertes a un personaje tan estrafalario como el conseguidor de la organización criminal, la secta titula al unísono que «Aldama acusa sin pruebas». Qué documentos necesita, si estaba allí en persona, interactuando desde la familiaridad con ministros o presidentes autonómicos. Según esta exigencia de actas notariales, una persona que hubiera convivido durante décadas con otra sin documentar cada uno de sus minutos de convivencia, no tendría ninguna opinión válida. En efecto, estoy pensando en Melania Trump.
[–> [–>[–>Aldama es la mejor prueba viviente de la corrupción del PSOE. Las mentiras que cuente ahora fueron validadas por el partido de la superioridad moral, cuando le encargaba misiones tan comprometidas como Delcy Rodríguez. Presuponer que un testimonio no puede costar una condena delata una ingenuidad en que la izquierda no incurría, cuando se trataba de condenar al PP con los testimonio de arrepentidos muy interesados en un pacto. Lo mismo sucede con la ausencia del botín, insignificante por ejemplo en las abundantes condenas de Jaume Matas. Y en cuanto al líder único del partido, Sánchez no tenía por qué explicar los motivos ahora evidentes que le obligaron a expulsar a Ábalos en 2021. Sin embargo, el perdón con todos los honores de 2023 obliga hoy al presidente a buscar otra ocupación.
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