Economia

Alemania decide salvar sus calderas

Alemania decide salvar sus calderas
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  • Publishedjunio 2, 2026




El gobierno de Friedrich Merz Hace unos días decidió enterrar una de las medidas estrella y más controvertidas del anterior gobierno tripartito alemán: la Ley de Calefacción, una norma que podría haber sido clave para la derrota de socialistas y verdes. Después de que los socios medioambientales de Olaf Scholz decidieran ir más allá de la directiva europea que busca que los edificios tengan cero emisiones y trataran de acelerar el fin de la calefacción alimentada por combustibles fósilesLa coalición ha lanzado una nueva ley de Modernización de Edificios que modifica la Ley de Calefacción, rebajando significativamente los objetivos y delimitando lo que se prohibirá y lo que no en las viviendas alemanas futuras y existentes.

Mientras que el proyecto verde pretendía imponer desde su aprobación que los nuevos sistemas de calefacción Operarán por ley con un 65 por ciento de energía renovablela nueva ley elimina esa condición, lo que en la práctica significa que quienes lo deseen podrán seguir optando por instalar sistemas que funcionen con gas natural o diésel en sus nuevas viviendas o renovar sus antiguos equipos.

Además, la norma reemplaza ese porcentaje del 65 por ciento con un aumento gradual en el uso de combustibles verdes. En 2029, al menos un diez por ciento tendrá que ser ecológico y el porcentaje irá aumentando poco a poco hasta alcanzar, en 2040, la obligación de que el 60 por ciento de los sistemas gasistas utilicen gases renovables, como el biogás o el hidrógeno verde.

El cambio pasa por pasar de la obligación práctica de sustituir las calderas de gas averiadas por otros sistemas, y de instalar bombas de calor en todas las viviendas nuevas (aunque se incluyeron excepciones cuando esta solución no era viable) a un calendario mucho más amplio que pasa por dar al usuario la posibilidad de decidir y seguir optando por calderas que, por otro lado, estarán mayoritariamente preparadas para funcionar en el futuro con gases renovables cuando aumente su producción.

Por otro lado, también se elimina de la norma la prohibición de utilizar cualquier sistema de calefacción existente que utilice gas natural o diésel. desde 2045.

La ley intentará empujar a los ciudadanos a optar por soluciones verdes a través de otros mecanismos: por un lado, la subsidios para las bombas de calor más caras y por otro se establece que será el propietario de la vivienda y no el inquilino quien asuma la mayor parte de la factura, que se prevé mayor en el futuro, para los sistemas que utilizan combustibles fósiles, así como posibles recargos por emisiones de CO2.

Como ocurrió con la antigua Ley de Calefacción, la reforma, que ahora debe ser debatida y aprobada en el Bundestag, ha generado un aluvión de reacciones, incluidas numerosas críticas de los ecologistas, que claman contra un retroceso en la agenda verde. Otras voces, sin embargo, celebran que aporta más claridad frente a la incertidumbre del paquete anterior.



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