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Alerta en el sector del coche eléctrico por el dopaje de las ayudas económicas

Alerta en el sector del coche eléctrico por el dopaje de las ayudas económicas
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  • Publishedfebrero 17, 2026



Todo lo que rodea al vehículo eléctrico, como muchas otras cuestiones de la sociedad moderna, se ha polarizado. Está mal visto plantear posibles críticas al modelo de subvención para su compra, pero las cifras reflejan una realidad: cuando las ayudas no están, o permanecen en cuestionado, el volumen de matriculaciones se reduce. Eso es lo que pasó en enero.

El año 2025 dejó un mercado animado gracias al ‘Plan Moves III’ -aunque siempre lejos de las previsiones realizadas por el Gobierno-. En junio de ese año, según datos de la patronal Anfac, se matricularon 12.925 vehículos puramente eléctricos. Fue la cifra más alta de todo el año.

Desde entonces las ventas han sido de ese orden de magnitud, a excepción de agosto. Mes tras mes se matricularon más de 10.000 vehículos puramente eléctricos, lo que supone un matiz importante en la historia de la electrificación, ya que los tipos híbridos -que tienen emisiones contaminantes- están muy por encima. Pero llegaron los frenos.

Con dudas sobre el nuevo plan que ha establecido el Gobierno, cuándo entraría en vigor y cómo se desarrollará, en enero de 2026 se registraron 7.398 altas, el nivel más bajo del último año móvil. A estas alturas surgen historias sobre la frecuencia de las compras, cuándo se ejecutan, etc. Pero lo único seguro es una caída muy significativa.

Fuentes del sector de la automoción consultadas por este diario asumen que, sin duda, hay un efecto directo con los recelos que se generan hacia la compra de vehículos eléctricos cuando no hay ayudas disponibles -o incluso cuando son retroactivas-. De hecho, este tema es algo que tiene vigilados los ministerios de Transición Ecológica y de Industria.

El Ministerio para la Transición Ecológica explicó en su plan energético que para 2026 no serán necesarias las ayudas para la compra de coches eléctricos

La cartera energética que lidera la vicepresidenta Sara Aagesen reflejó en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (Pniec) que para 2026 no harían falta ayudas directas ya que el precio de los coches eléctricos ya sería equiparable al de los de combustión. Una situación que, si bien se da en algunos modelos, todavía tiene grandes condiciones y, de media, siguen siendo más caros.

Por su parte, la Industria, como referente en el sector de la automoción, asume que sin ayudas -al menos en este momento- la venta de coches eléctricos se desplomaría, algo que no se puede permitir ante este negocio y los miles de empleos que de él dependen. Por eso nació el ‘Plan Auto+’, que es una especie de nuevas «Movidas» y que, en principio, es el gran motor del motor español.

palabras claras

En el sector no tienen dudas sobre la necesidad de ayudas financieras para que la industria de la automoción eléctrica tenga una senda de crecimiento estable. Así lo ha afirmado públicamente el director general de Anfac, José López-Tafall, cuando ha asegurado que «para mantener el ritmo de electrificación en 2025 hay que recuperar muchas de las herramientas que teníamos el año pasado que impulsaban el mercado».

Una de las principales organizaciones sectoriales en el ámbito de la automoción asume esta realidad. López-Tafall, en la presentación de los últimos datos mensuales, dejó claro que el sector está «a la espera de que se ponga en marcha lo antes posible el anunciado Plan Auto+ y de que se recupere urgentemente la deducción del 15% en el IRPF por la compra de vehículos eléctricos; «una vez que consigamos acelerar el mercado en 2025, debemos dar certidumbre al ciudadano en 2026 y evitar confusiones».

De esta forma, Anfac sostiene que «la electrificación está en un proceso de maduración en nuestro país y este tipo de herramientas son especialmente necesarias si queremos acercarnos a la media europea y consolidar la buena marcha del mercado». El problema, de nuevo, surge entre lo que ven de la industria, y cómo la apoya su Ministerio, y lo que tenía prevista la Transición Ecológica en el Pniec, donde las ayudas no deberían haberse extendido más allá de 2025.

El otro componente

En cuanto a la otra «X» de la ecuación del coche eléctrico, la buena noticia también hay que interpretarla porque no está claro si realmente es tan positiva. Así, la red de infraestructuras de recarga de acceso público en España se sitúa en 49.450 puntos operativos a 1 de febrero de 2026, según datos de Aedive (Asociación Empresarial para el Desarrollo y Promoción de la Movilidad Eléctrica) recogidos de todos los operadores de recarga nacionales (CPO). Esta cifra refleja un ligero ajuste negativo del -1,1% respecto al volumen registrado al 31 de diciembre de 2025.

Desde este organismo aseguran que el primer mes de 2026 «muestra la consolidación de la red de infraestructuras con ligeras caídas en los puntos de recarga de corriente alterna (AC), pero sigue mostrando crecimientos en los puntos de recarga de corriente continua (DC) de alta potencia, aunque a ritmos inferiores a los de los últimos meses».

Es decir, hay un factor positivo por la tipología, pero no por el volumen que sigue manteniendo a España como uno de los países con menos infraestructuras en estos momentos.



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