«Algún día alguien se curará de la ELA; ojalá sea yo pero si no llego a tiempo quiero dejar mi granito de arena»
Otra lección de un maestro que es mucho más que un profesor de escuela, otra demostración de coraje y lucha de un especialista en carreras de montaña que aún conserva el récord en la ascensión al Angliru, un ejemplo más de que ninguna enfermedad, aunque sea tan canalla como la ELA, puede con una persona que sigue peleando para hacerle frente y conseguir que algún día exista una cura y que, mientras tanto, se dignifique a quienes la sufren. El exatleta José Luis Capitán presentó este martes en el Auditorio Príncipe Felipe su libro «Enamorado dELA vida», un canto a la superación, a la resiliencia y al valor de seguir adelante incluso en las circunstancias más difíciles. «No esperéis un Premio Planeta, pero este libro os hará sentir e incluso os sacará alguna sonrisa», dijo «Capi» con la ayuda de un sistema informático que le permite comunicarse.
[–>[–>[–>El acto arrancó con emoción desde el principio, pero no se instaló en ella. Porque si algo hizo «Capi» durante toda la presentación fue introducir el humor incluso en los momentos más incómodos. «Espero que esto no acabe con lanzamiento de huevos. Sobre todo por mi dificultad para esquivarlos», ironizó. El libro, explicó el protagonista, nace de sus charlas en colegios, de todo el tiempo que lleva trasladando su mensaje de fuerza y optimismo a los jóvenes y a todos aquellos que lo quieran escuchar a pesar de llevar años paralizado por la Esclerosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad neurodegenerativa que hoy en día no tiene cura. Se trata de una obra escrita «a golpe de pupila y corazón», porque así se comunica José Luis Capitán, a través de un ordenador que maneja con sus ojos. El libro tiene un objetivo claro: todo lo que se recaude irá destinado a la investigación para frenar a la ELA.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>«Capi» no evitó en ningún momento hablar de la enfermedad. Se dirigió a ella sin rodeos. Habló de los primeros síntomas, de cómo el cuerpo fue fallando poco a poco. Pero no se detuvo ahí. Su relato no gira en torno a lo que ha perdido, sino a lo que conserva. Y ahí entran su familia, sus amigos y todo ese entorno que le sostiene. «Lo máximo que puede tener una persona es el cariño de la gente y yo estoy muy orgulloso de sentirlo», dijo poco antes de que todo el auditorio se pusiese en pie para aplaudirlo durante al menos dos minutos de reloj.
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A su lado, como siempre desde que «Capi» no puede sacar todo lo que lleva dentro por sí mismo, estuvo su fiel compañera, su mujer Teresa Pérez, que no le deja ni a sol no a sombra. Cuando José Luis Capitán se refiere a ella, siempre se le ilumina la cara. La define con una lista que mezcla humor y verdad: chófer, grúa, compañera, soporte de todo… «Una mujer coraje». Otro de los momentos emotivos de la jornada de ayer fue la entrada en escena de sus hijos –Bruno, Pablo y Julia– que le dedicaron emotivas palabras a su padre. «Siempre serás un ejemplo para nosotros», le dijo Bruno, el mayor. Acto seguido, Julia, se fue corriendo junto a «Capi» y le dio un fuerte abrazo a quien ella llama «Papá robot».
[–>[–>[–>Canciones y poemas
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Durante la presentación del libro se proyectaron vídeos con recuerdos de su época como atleta, del paso por los diferentes colegios en los que ejerció como profesor, poemas y canciones que también aparecen recogidas en la obra que están directamente dedicas a él o que «Capi» admira por su mensaje. José Luis Capitán recordó momentos clave de su vida o su estrecho vínculo con el Angliru, su regreso a ese alto ayudado por amigos hace cuatro años, en una de esas imágenes que explican mejor que cualquier discurso lo que intenta transmitir. «Mi historia está ligada al Angliru. La ELAme unió a él para siempre. El día que volví sentí muchísima más emoción que cuando batí el récord en la subida –una hora y treinta y seis segundos, casi nada– porque lo hice acompañado y empujado por toda esa gente», señaló.
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Aunque la vida de José Luis Capitán está ligada a una enfermedad devastadora que no sólo hace daño a quien la sufre «sino a todos los que están a su alrededor», afirmó, el protagonista prometió que en cada capítulo de su libro hay un mensaje positivo para todos aquellos que se decidan a leerlo. «Algún día habrá el primer curado de ELA. Ojalá sea yo, pero si no llego a tiempo espero dejar mi granito de arena. Como dice mi amigo Unzúe –el exportero de fútbol que sufre la misma enfermedad– yo ya no estoy en la prórroga, estoy en los penaltis», dijo poniendo esa pizca de humor que no faltó en todo el acto.
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[–>Lo dicho, José Luis Capitán volvió a sorprender a todo el mundo, pero también hubo sorpresas para él. Al final de la presentación, todos los que fueron sus compañeros en el colegio público de Colloto, el que ahora lleva su nombre, salieron al escenario para acompañarle y dedicarle unas palabras. «Aunque ahora ya no estés en el centro siempre estarás con nosotros porque eres un ejemplo y te lo has ganado», dijo el portavoz.
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