Analfabetismo lingüístico
Desde hace un tiempo acá ha surgido un listado importante de nuevas palabras relacionadas, sobre todo, con las modernas tecnologías que el español toma de otros idiomas, ya sea por necesidad o por falta de una grafía sinónima. Aunque la lista puede enriquecer la manera de expresarse, tiene aspectos peyorativos pues origina un conflicto en las personas de cierta edad, dejándolas fuera de temas de actualidad al no lograr discernir el vocabulario utilizado. La ignorancia filológica constituye un factor clave de exclusión, dado que el habla no solo sirve para entendernos, sino que igualmente da acceso a derechos (interpretar normativas, solicitar ayudas), al trabajo (exige manejo de locuciones específicas) y a la participación pública (el pensamiento crítico disminuye sin una competencia lingüística).
[–>[–>[–>Nadie ignora que el castellano ha ido incorporando paulatinamente barbarismos y extranjerismos, algunos de los cuales ya son de uso habitual (fútbol, córner, penalti, test, stop, parking, camping, copyright, email, wifi, etcétera). Hoy en día, sobresale la ingente influencia del inglés, pues nuestra forma de manifestarnos necesita adoptar, a modo de préstamo glotológico, términos derivados del mundo de la ciencia, técnica, arte, informática, redes o del campo semántico de la moda, en los que predomina un léxico anglosajón.
[–> [–>[–>A manera de prueba, cuántos lectores sabrían definir con precisión el significado de vocablos o expresiones que se reproducen con frecuencia en los medios de comunicación, haciendo normal lo impropio y que solo comprenden unos pocos afortunados. Se me ocurren unos cuantos: «baby boomers» (generación nacida entre 1946 y 1964), «blog» (web que incluye contenidos de interés), «bluetooth» (transferencia de voz y datos entre dos dispositivos digitales), «brainstorming» (lluvia de ideas), «coliving» (compartir trabajo, vivienda u otras cosas por los residentes), «cool» (frio, bonito), «coworking» (trabajo compartido entre varios), «cracker» (pirata informático), «customer» (cliente), «deepfake» (contenido audiovisual manipulado, generalmente con IA, para engañar), «dog whistle» (herramienta ultra o mensaje codificado que solo entiende un grupo específico), «fair play» (juego limpio), «fake news» (noticias falsas), «fashion» (moda), «feedback» (retroalimentación, respuesta que transmite un receptor al emisor en base a un mensaje), «gaslighting» (manipulación para hacer dudar a la víctima de su propio criterio), «hacker» (experto en informática), «happy hour» (hora feliz, estrategia para ofrecer bebidas a precio más barato durante un lapso), «like» (me gusta, característica incorporada en los sistemas de transmisión), «link» (enlace, conexión), «mansplaining» (acto de explicar algo a alguien, sugiriendo que el otro interlocutor desconoce el tema), «oversize» (demasiado grande), «phishing» (suplantación de identidad para robar datos), «podcast» (archivo de audio digital), «spoiler» (revelar el final de algo), «stalkear» (espiar el perfil de alguien), «sticker» (pegatina), «streaming» (transmisión en internet), «tips» (trucos), «trending topic» (tendencia), «trol» (usuario que provoca deliberadamente para manipular debates, generando caos y conflictos), «woke» (quien es crítico ante la injusticia, la discriminación y el racismo), etcétera. Seamos sinceros, ¿a qué resulta complicado asimilar tal verborrea? Seguramente, los términos ignorados superan a los acertados.
[–>[–>[–>
Se ha hecho viral el dicho «población fuera del lenguaje», sin embargo, su significado puede interpretarse de diferente modo según el contexto en que se contemple. En sentido sociológico tiene la acepción de fuera del relato reconocido que afecta, por ejemplo, a minorías sin representación mediática o a personas iletradas. El analfabetismo funcional implica no poder comprender textos básicos necesarios para desenvolverse con normalidad en la vida cotidiana, sean instrucciones, formularios o noticias de prensa. Quien no domina la lengua posee una desventaja silenciosa de desigualdad colectiva, creándose no solo un problema individual, sino asimismo estructural.
[–>[–>[–>Está constatado que una parte significativa de la gente ―no solo por cuestión de longevidad― está ausente de este lenguaje cada día más complejo. De la quema parece salvarse un notable grupo de adolescentes que se habitúan a estos conceptos casi desde su nacimiento.
[–>[–>[–>
Concluyo con una opinión de Albert Einstein que invita a la reflexión: «Todo aquello que el hombre ignora, no existe para él. Por eso el universo de cada uno se resume al tamaño de su saber».
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí