Andalucía: de «infierno fiscal» a uno de los territorios donde menos impuestos se pagan
En 2018 hablar de impuestos en Andalucía era casi un tema tabú. Bastaba una cena familiar o una conversación entre autónomos para que aflorara el mismo sentimiento compartido: pagar impuestos en esta comunidad era más caro que casi en cualquier otro lugar de España. Sucesiones, patrimonio, tramos autonómicos del IRPF… la lista de agravios fiscales parecía interminable y alimentaba una etiqueta incómoda: Andalucía era un «infierno fiscal».
Siete años después, el escenario ha cambiado radicalmente. En 2025, Andalucía se ha consolidado como una de las comunidades con menor presión fiscal del país dentro del régimen comúny lo ha hecho basándose en una estrategia continua de recortes de impuestos, eliminación de impuestos y ampliación de las deducciones. Un giro de guión que ha repercutido directamente en el bolsillo de millones de ciudadanos.
El gran dato que lo explica todo: 1.000 millones de euros al año
Hay una cifra que resume mejor que ninguna otra esta transformación fiscal: 1.000 millones de euros de ahorro anual para familias y empresas andaluzas. Es el impacto directo de todas las bajadas de impuestos impulsadas por el Gobierno de Juanma Moreno desde 2019.
No se trata de previsiones ni cálculos teóricos. es dinero que cada año deja de salir del bolsillo de los contribuyentes andaluces y eso queda en la economía real: en el consumo, en la inversión, en el ahorro familiar o en la actividad empresarial.
El Ministerio de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social lo resume claramente: «El conjunto de impuestos reducidos o eliminados por la Junta de Andalucía supone un ahorro de más de 1.000 millones de euros anuales para familias y empresas».
Este ahorro se sustenta en tres grandes pilares que han marcado un antes y un después en la política fiscal andaluza.
Heredar ya no es un problema: Herencia y Donaciones
Durante años, el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones fue uno de los símbolos del malestar fiscal en Andalucía. Heredar una casa o una pequeña propiedad podría convertirse en un auténtico dolor de cabeza financiero.
Hoy el panorama es completamente diferente. El 99% de los andaluces no paga nada por heredar o donargracias al aumento de mínimos exentos y bonificaciones generalizadas. La medida ha permitido a miles de familias afrontar una herencia sin miedo ni sobresaltos fiscales.
Como ha señalado en varias ocasiones el presidente Juanma Moreno: «Heredar de tus padres no puede ser un castigo fiscal». Esta reforma, por sí sola, ha supuesto un ahorro acumulado de cientos de millones de euros para los hogares andaluces.
El Gobierno andaluz también defiende que la medida corrige una anomalía y alinea a Andalucía con otras comunidades de su entorno. El argumento es recurrente: evitar que el impuesto actúe como factor de expulsión de activos y de contribuyentes.
Riqueza: del impuesto disuasorio a la ventaja competitiva
Otro de los cambios más relevantes fue la abolición del Impuesto sobre el Patrimoniouna decisión que situó a Andalucía en el grupo de comunidades más competitivas desde el punto de vista fiscal.
Este impuesto afectó especialmente a empresarios, profesionales y ahorradores, y provocó que muchos contribuyentes optaran por fijar su residencia fiscal en otras regiones. Su eliminación no sólo redujo la carga tributaria, sino que también ayudó a atraer nuevos contribuyentes y ampliar la base impositiva.
La Junta defiende que el resultado ha sido doble: menos impuestos y más actividad económica. Y esta medida, matizada por la vigencia del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, busca frenar la deslocalización de grandes patrimonios y mejorar el posicionamiento de la comunidad en el mapa económico nacional.
IRPF: más deducciones y menos presión
El tercer pilar de la reforma fiscal ha sido la Impuesto sobre la rentadonde Andalucía ha pasado de tener un número limitado de deducciones a desplegar una de las ofertas más amplias del país.
Desde 2018 se ha disparado el número de andaluces que se benefician de las deducciones autonómicas. Sólo en los últimos ejercicios, Más de 70 millones de euros han quedado en manos de los contribuyentes.especialmente los de ingresos medios y bajos.
La consejera Carolina España lo ha resumido así: «Bajamos impuestos para que los andaluces paguen menos y tengan más capacidad económica».
Entre las principales deducciones se encuentran:
- Deducción por alquiler de vivienda habitualUn 15% con un límite de hasta 900 euros, dirigido a jóvenes, mayores de 65 años, personas con discapacidad y víctimas de violencia de género.
- Beneficios fiscales para la compra de viviendaespecialmente para jóvenes, reforzado con el plan de Garantía Vivienda Joven, que permite financiar hasta el 100% del precio de la primera vivienda.
- Deducciones por nacimiento o adopcióncon una cantidad fija de 200 euros por hijo, sin límite de ingresos.
Cómo mejorar el acceso a la vivienda ha sido una de las grandes preocupaciones de la Junta de Andalucía en los últimos años. Por ello, la reducción del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales al 7% sitúa a Andalucía entre las comunidades con el impuesto más bajo, con tipos superreducidos para jóvenes, familias numerosas, personas con discapacidad y municipios en riesgo de despoblación. El objetivo declarado es doble: facilitar el acceso a la vivienda y combatir la pérdida de población en el interior.
Deducciones diarias: deportes, salud y mascotas
La política fiscal andaluza ha ido más allá de los grandes impuestos para aterrizar en la vida cotidiana de los ciudadanos. En los últimos presupuestos, los de 2026, se han incorporado nuevas deducciones y están muy ligadas al día a día.
Entre ellos destaca el Deducción del 15% de gastos en gimnasios y federaciones deportivashasta un máximo de 100 euros al año, destinados a promover hábitos de vida saludables.
También se han incluido deducciones por gastos veterinariosuna medida muy bien acogida por los hogares con mascotas, y beneficios fiscales adicionales para colectivos vulnerables, como deducciones en la compra de comida para celíacos hasta un máximo de 100 euros.
Menos impuestos, más recaudación
Una de las grandes preguntas que ha acompañado este proceso es si bajar impuestos significa recaudar menos. En el caso andaluz los datos apuntan en la dirección contraria. A pesar de la reducción de impuestos, la comunidad ha incrementado su recaudación gracias al crecimiento económico, el aumento del empleo y la llegada de nuevos contribuyentes.
Este efecto, basado en una base imponible más amplia, ha permitido hacer Menor presión fiscal con mayores ingresos públicos.desmantelando uno de los grandes temores asociados a los recortes de impuestos.
Un cambio de modelo con impacto real
Con esta fórmula, en apenas siete años, Andalucía ha pasado de destacar por su elevada presión fiscal a convertirse en un referente de competitividad fiscal. Ahorro 1.000 millones de euros al año No es sólo un titular llamativo: es una realidad que se refleja en miles de historias diarias, desde familias que heredan sin miedo hasta jóvenes que acceden antes a su primera vivienda.
Como resumen del Gobierno andaluz, «No se trata sólo de pagar menos impuestos, sino de construir una Andalucía más próspera, más atractiva y con más oportunidades». Una frase que resume el periplo fiscal de una comunidad que, en menos de una década, ha cambiado por completo su relato económico.
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