Antes y después de la guerra
El sábado 18 de julio de 1936 la vida cambió trágicamente en Gijón –como en todo el país– con el inicio de la guerra civil. La guerra en Gijón duró quince meses, hasta el 21 de octubre de 1937. Aquel 18 de julio estaba instalado en El Humedal el Circo Feijoo y los cines gijoneses proyectaban películas como «La hija del penal» (Campos Elíseos) con Antonio Vico o «La alegre mentira» (Robledo) y en el teatro Dindurra se representaba la obra «Nuestra Natacha», de Alejandro Casona a cargo de la compañía de Manuel Collado. En el Gijón Cinema se proyectaba «Identidad desconocida» (1933) con Gloria Stuart, decía la publicidad: «Los labios sellados de la protagonista guardan un secreto». El Gijón Cinema estaba en la calle de Rodríguez San Pedro ocupando parte del solar que hoy es la agencia tributaria. Se había inaugurado –empresario Dionisio Cifuentes Suárez– en 1926 y cerró en 1945.
[–>[–>[–>Para el domingo 19 de julio se anunciaba la verbena del Carmen en Somió Park y antes de ella una comida en Las Delicias con este menú: sopa de gallina, fabada y pollo o langosta. Cinco pesetas con café y copa. En el centro de la ciudad, en la calle Asturias, ese domingo se anunciaba un baile en el Parque Japonés con motivo del Carmen. Tampoco se celebró un previsto acto de homenaje, en la iglesia de San Pedro, a San Vicente de Paúl ni una marcha ciclista a Covadonga que organizaba la Peña Ciclista Gijonesa. La salida era a las cinco de la mañana desde la sede de la Peña en la calle de Manuel Azaña número 30, hoy sería la avenida de Manuel Llaneza. La Banda de Música de Gijón tenía previsto dos actuaciones ese primer día de la guerra civil: por la mañana en el Muro y por la tarde en la plaza del Carmen que entonces era plaza de Galán. Desde mayo de 1931 se llamaba plaza de Galán por Fermín Galán militar condenado a muerte por la «sublevación de Jaca» contra la monarquía de Alfonso XIII cinco meses antes de la proclamación de la República.
[–> [–>[–>Ninguna de esas previstas actividades para el día 19 fue posible. Tampoco la elección de Miss Ceares prevista para las fiestas de Santiago. El Reconquista Club de Fútbol organizaba la romería en un prado anexo al Patronato de San José para elegir la chica más guapa de Ceares del año 1936. Unos días antes ya se había elegido –en el merendero y baile La Figar– Miss La Calzada que fue Felisa Rodríguez Tejero. Felisa, de 17 años era trabajadora de fábrica de La Algodonera y ganó el concurso con una mano vendada a causa de un accidente de trabajo. Organizaba el concurso el periódico «El Noticiero de Gijón». Todo el fenómeno de los concursos de misses en el Gijón republicano hay que enclavarlo en un ambiente claramente proletario, y de barrio. Basta leer las informaciones de la prensa local y ver las fotografías de las misses gijonesas –la mayoría jóvenes obreras y con vestidos confeccionados por ellas mismas– conservadas en el Muséu del Pueblu d’Asturias.
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El día antes el comienzo de la guerra civil había llegado a El Musel, y ya partido para Santander, el trasatlántico «Orinoco» procedente de Nueva York y La Habana; 58 pasajeros habían quedado en Gijón.
[–>[–>[–>Leemos en el Libro de Actas Municipales –conservado en el Archivo Municipal– los últimos temas aprobados por el Ayuntamiento de Gijón en su reunión del 16 de julio de 1936, en su última reunión antes de la guerra civil. Algunos de ellos: poner el nombre de Alejandro Casona a la calle del Agua; aprobar la construcción de un edificio para la Sociedad Popular de Cultura e Higiene en Cenero, y llamar a la calle Recoletas calle de Ángel García Sobral «El Pescao». Así era conocido un cenetista muerto en esa calle de Cimavilla durante los sucesos de octubre de 1934. Ninguno de esos cambios de nombre en el callejero se llevó a efecto.
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Quince meses más tarde –el miércoles 20 de octubre de 1937, el último día de guerra en Gijón– se editaba el último número del diario socialista «Avance» (Año VII. Tercera época. Número 276). Era solamente una hoja por las dos caras, sin ninguna foto, con titulares como «Nuestras fuerzas siguen resistiendo en el frente oriental». En «Anuncios» leemos: «Pérdida de una cartera conteniendo dinero y una receta médica, en el tranvía, desde Somió hasta el refugio de El Cañaveral. Puede entregarse en Cabrales 61. Pérdida de una cartera con documentación a nombre de José González Caicoya, entréguese en el cuartel de Revillagigedo. Extravío de 125 pesetas desde la avenida de Azaña al refugio de la calle Caveda. Se ruega a la persona que la haya encontrado la entregue en Avance».
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[–>En la sección «Cartelera de Espectáculos» vemos anunciadas ese 20 de octubre de 1937 tres películas. En los Campos Elíseos «Una mujer fue la causa» (1934), con Nancy Caroll; en el cine Robledo «Satanás», título original «The black cat» (Boris Karloff, Bela Lugosi) basada en el cuento de Edgar Allan Poe; y en el cine Goya «El express de la seda» con Neil Hamilton y Sheila Terry. El día anterior en el Goya se había proyectado «Entérate, mundo» con Lee Tracy, Gloria Stuart y Roger Pryor.
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Retrato de Gijón
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Cooperativa de agricultores
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Cooperativa de agricultores / LIBRO «1906-2006. CIEN AÑOS DE COOPERATIVISMO»
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La foto es del año 1925 de la revista «La Voz del Agricultor» y vemos el exterior de la sede de la Asociación de Agricultores de Gijón en la calle Santa Ana, en El Humedal, a la altura del actual número 9 de esa calle. Primero, en 1906, la sede de la Cooperativa estaba en la calle de Anselmo Cifuentes 38 y en 1909 adquirió la asociación un almacén en Santa Ana que en el año 1914 se amplió con un piso, como vemos en la imagen. Documentado está que en mayo de 1919 Rosario de Acuña acudió a ese local, a su salón de actos, a escuchar un mitin de la socialista Virginia González. La imagen es del libro «1906-2006. Cien años de cooperativismo», de Rubén Vega y Manuel Ignacio Viejo).
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