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así arranca en España la carrera del coche autónomo comercial

así arranca en España la carrera del coche autónomo comercial
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  • Publishedjunio 25, 2026



Ford ha ampliado su sistema de conducción manos libres cruceroazul al SUV Kuga, producido en la planta valenciana de Almussafes, lo que convierte al modelo en el Primer coche producido en España homologado para circular en modo manos libres en autopistas y autovías. La tecnología, ya disponible en el Mustang Mach-E, llega ahora a las ediciones BlueCruise de Kuga, Puma, Puma Gen-E 100% eléctrico y Ranger PHEV. Paralelamente, la alianza entre Stellantis, Wayve y Uber acelera el desarrollo de robotaxis nivel 4un paso que traslada la conducción autónoma del ámbito privado al transporte compartido a gran escala.

BlueCruise opera en más de 28.500 kilómetros de autopistas y autovías españolas que cuentan con una mediana física –el 90% de la red de alta capacidad– denominada Zonas Azules. Para conducir sin tocar el volante ni los pedales, el conductor sólo necesita mantener la vista en la carretera en los tramos previamente mapeados por Ford.

Las claves técnicas del sistema BlueCruise en España

  • Qué es: Sistema de asistencia a la conducción SAE nivel 2 según la filosofía “manos libres, vista en la carretera”. Implica girar, acelerar y frenar en autopistas y autopistas, pero la responsabilidad legal sigue siendo del conductor.
  • ¿Qué problema resuelve? Reduce la fatiga en viajes largos eliminando las constantes microcorrecciones y el esfuerzo físico de sujetar el volante. Una cámara de infrarrojos controla su mirada y la posición de la cabeza para garantizar la atención.
  • Dónde y cuándo llega: Ya disponible para pedidos Ford Kuga Edición BlueCruise (producido en Almussafes), así como en los nuevos Puma, Puma Gen-E y Ranger PHEV con cambio automático, a través de la serie especial BlueCruise.

Llega la cobertura europea 133.000 kilómetros en 16 paísespermitiéndole cruzar fronteras sin interrumpir la experiencia de manos libres. En España, la planta de Almussafes en Valencia se convierte en un hub para la producción de vehículos equipados con esta tecnología, un hito industrial que refleja la alta cualificación de su personal.

En las manifestaciones de prensa realizadas entre Madrid y San Rafael, el sistema sorprendió por su fluidez a la hora de sortear curvas rápidas, adaptarse al tráfico y gestionar los atascos. Una vez activado el indicador azul en el panel de instrumentos, tus manos pueden descansar sobre tus piernas; Es la cámara infrarroja interna la que comprueba que la atención no disminuye. Si el conductor mira hacia otro lado, el vehículo emite advertencias sonoras y visuales; Si no reacciona, reduzca gradualmente la velocidad hasta detenerse y encender las luces de emergencia.

La conducción con manos libres no es un lujo futurista: BlueCruise convierte lo que hasta hace poco parecía ciencia ficción en una herramienta estándar, manteniendo al conductor como un supervisor activo y responsable.

Stellantis, Wayve y Uber: la alianza que persigue los robotaxis de nivel 4

Mientras Ford democratiza el Nivel 2, Stellantis, Wayve y Uber han unido fuerzas para llevar la conducción totalmente autónoma al servicio público. El objetivo es desplegar flotas de robotaxis nivel 4 —sin conductor al volante— en ciudades de Europa, Norteamérica y otros mercados, combinando la capacidad industrial de Stellantis, la avanzada inteligencia artificial de Wayve y la gigantesca base logística de Uber.

El enfoque de Wayve se basa en inteligencia artificial «de extremo a extremo» que aprende observando el comportamiento humano en tiempo real, en lugar de seguir reglas rígidas de programación. Esta tecnología permite al vehículo navegar por el caótico tráfico urbano (peatones, ciclistas, repartidores) sin necesidad de mapas tridimensionales ultradetallados que quedarán obsoletos en unos días. Ya se están realizando pruebas en ciudades como Londres y Tokio, y el plan es que cualquier usuario pueda solicitar un vehículo sin conductor desde la app.

Para entender cómo un automóvil puede ignorar el juicio humano, debemos observar su arquitectura de software. El flujo de información se gestiona en tiempo real a través de tres procesos: adquisición de datos a través de cámaras, radares y sensores LiDAR (que escanean el entorno con haces de luz láser); clasificar objetos con redes neuronales convolucionales; y fusión cognitiva gracias a Redes neuronales transformadoras (TNN) —la misma arquitectura que utilizan los modelos de lenguaje— que genera una vista aérea tridimensional y permite al sistema predecir trayectorias con gran precisión.

La implementación inicial de esta alianza aún no tiene fecha de comercialización confirmada, pero según Stellantis, Wayve y Uber, las pruebas conjuntas muestran que la viabilidad técnica de un robotaxi asequible está más cerca que nunca.

El coche comercial autónomo ya no es ciencia ficción

La convivencia de estos dos movimientos –la ampliación de un nivel 2 verdaderamente manos libres desde una fábrica española y la carrera por el robotaxi de nivel 4– pinta un paisaje en el que la conducción autónoma sale de los laboratorios para implantarse en el día a día del conductor y usuario de la movilidad compartida. Para los compradores de Ford Kuga, la experiencia significa menos fatiga en viajes largos y seguridad asistida que lo vigila. Para el potencial usuario de un robotaxi, el sueño de un coche que llegue sin nadie al volante está cada vez más cerca, aunque todavía tenga que superar los últimos obstáculos reglamentarios y sociales.

Mientras BlueCruise se posiciona en la gama media y el consorcio Stellantis-Wayve-Uber acerca el Nivel 4 al transporte compartido, España se sitúa en el mapa de la movilidad inteligente: por sus carreteras ya circula el primer coche producido aquí con capacidad de conducción manos libres, un hito que marca el paso de una transformación que parece imparable.



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