así defienden lo indefendible los de Santiago Abascal
Vox ha expulsado definitivamente a otro de los suyos este jueves: Javier Ortega Smith. Sí, el que fue el número dos y que fue reprobado por un episodio violento ocurrido en el Ayuntamiento de Madrid. Una salida oficial que se enmarca en la purga que comenzó con el negacionismo de la violencia machista Macarena Olona; que continuó con Iván Espinosa de los Monteros. —el que criticó haber pasado “de golpear a los homosexuales a ahora imponerles su ley”—; con el investigado por relacionar a menores migrantes con delincuentes Monasterio del Rocío.
Unas expulsiones que podrían titular una novela como ‘Los diez verdes’ y que llegan en un momento crítico, después de que este miércoles Vox cuestionara a su querido presidente de Estados Unidos (EE.UU.), Donald Trump, en forma de pellizco de monja y en unas 48 horas clave que les han definido.
Y en sólo dos días han demostrado cómo pueden defender lo indefendible en una democraciacomo fue el bochornoso episodio protagonizado su adjunto José María Sánchez cuando atacó con insultos y amenazas la zona de la Presidencia del Congreso. Sí, Todavía siguen defendiendo su vergüenza.porque el de este martes no es el único.
Sánchez de Vox decidió elevar la tensión a niveles sin precedentes en la Cámara Bajaignorando llamadas al orden, subiendo al podio sin permiso y enfrentándose a la máxima autoridad de la institución. Desde entonces han pasado dos días hasta el pronunciamiento del dirigente, Santiago Abascal. Una valoración en la que, para sorpresa de nadie, ha restado importancia a la gravedad de los hechos: «Me parece que es una broma que estemos hablando de esto y que algunos lo compararon con el 23F», aseguró ante las preguntas de la prensa.
Aunque los que al principio hablaron cerraron filas, en privado admitieron que las formas eran cuestionables. En público, en cambio, utilizaban insultos como «puñado de cobardes», «imbécil» o «riff» para defender a su pareja. Eso sí, la culpa la tuvo Alfonso Rodríguez Gómez de Celis: “Quien se equivoca es la Presidencia de la Cámara, no ejerciendo su función de control y orden. Eso es lo que tienes que hacer«, denunció la portavoz de Vox en la Cámara Baja, Pepa Millán.
Precisamente, entre justificaciones e insultos por lo ocurrido en el Congreso de los Diputados llegó una segunda vergüenza para Bambú. Su integrante Carlos Flores dedicó publicación en su perfil X al diputado de Sumar Nahuel González a quien insultó de distintas maneras: “imbécil, ignorante, asesino, nazi”. Unos términos que sacaron a relucir, según ellos, a su socio José María Sánchez.
Él, protagonista de tan lamentable escena, también salió este jueves a valorar su bochorno y, lejos de disculparse, se justificó, en una entrevista con ‘El Debate’en el que todo ha sido magnificado. De esta manera, insiste en que él es la víctima, tal como ya se encontraba en los pasillos del Congreso el día en cuestión: El afectado y perjudicado soy yo. (…). «No tengo que soportar repetidos insultos de nadie.»
Y por si fuera poco, en paralelo, resonaron en la Asamblea de Murcia estas palabras de otro de sus diputados: «Tenemos el deber de combatir, incluso con violencia, la aberración moral del aborto y la eutanasia«, pertenecen a Antonio Martínez Nieto. Aunque él mismo ha matizado esas palabras asegurando que no se refería en ningún caso a violencia física, a última hora de esto nadie en Bambú ha desautorizado esas palabras.
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