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Así es la nueva ruta por el desfiladero del Tajo de Ronda: pasarelas, molinos y una cascada | Escapadas por España | El Viajero

Así es la nueva ruta por el desfiladero del Tajo de Ronda: pasarelas, molinos y una cascada | Escapadas por España | El Viajero
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  • Publishedjulio 4, 2026



El color del agua varía entre tonos azules y verdes. Desciende suavemente hacia remansos, aunque a veces cae con fuerza entre meandros y una generosa cascada. El cauce del Guadalevín serpentea entre enormes muros de arenisca, fresco aroma a higueras y mucha paz y tranquilidad. El ruido de la ciudad, cien metros más arriba, se desvanece. En silencio, las vistas del Tajo de Ronda, el puente que conecta la parte nueva y antigua de la elegante ciudad de Málaga, son aún más impresionantes. Construido en el siglo XVIII, rara vez ha sido visto desde su base, admirado desde sus pilares, pero pronto será posible gracias a la construcción de pasarelas que atraviesan 800 metros del corazón de las gargantas del Tajo, declaradas Monumento Natural en abril de 2019. El Ayuntamiento espera inaugurar este atractivo recorrido este verano, pero el viajero ya ha podido visitar la que será la gran novedad turística local.

La antigua Casa Manolillo, antigua construcción agrícola, se ha transformado en un punto de acceso al conocido como Desfiladero del Tajo. Para llegar basta con bajar las escaleras de piedra de La Albacara, que descienden entre almendros e hinojo desde la plaza de María Auxiliadora, en el centro histórico de Ronda. El edificio, con taquillas que venderán entradas a 12 euros, cuenta con un doble mirador perfumado con romero y lavanda. Las vistas desde aquí dan una idea de las dimensiones del espectacular puente que durante medio siglo fue el más alto del mundo. También es un gran lugar para observar las murallas donde vive una gran colonia de cernícalo pigmeo, que comparte vecindad con la chova, el halcón peregrino, el búho real y el vencejo. A sus pies se encuentran las huertas históricas, incluidas en las 28 hectáreas protegidas por su riqueza natural. Hoy en día, entre los olivares, cereales y viñedos de varias bodegas vecinas que se pueden visitar, existen numerosos alojamientos rurales.

Los primeros 250 metros del desfiladero se abrieron en la primavera de 2024 y al año siguiente pasaron por él más de 150.000 personas, el 80% de ellas extranjeras. Se trata de un tramo que baja hasta el río por un camino ancho con siete códigos QR. Son siete paradas en las que, mientras se disfruta del paisaje, se pueden escuchar audios -entre dos y tres minutos- con «información histórica, geológica o medioambiental», según Carmen Izquierdo, empleada de Turismo de Ronda, que guía este sabroso paseo. De vez en cuando, la Rondeña señala elementos singulares como los molinos harineros que, desde la época medieval, aprovecharon el caudal gracias a las acequias construidas en época árabe. Hoy están en desuso.

La aventura más atractiva, disponible durante todo el verano, comienza justo debajo del gigantesco puente. Se trata de un recorrido entre pasarelas de madera sostenidas por una maraña metálica adosada a la roca a tres metros de altura sobre el río. Sus similitudes con el Caminito del Rey son lógicas: fueron diseñados por el mismo arquitecto, Luis Machuca Santa-Cruz. Es un sendero que, sin casi sensación de vértigo, avanza siguiendo el perfil de la montaña, que se adentra en sus rincones y se asoma al cauce del río Guadalevín ante la curiosidad de los peces. Pasa por las antiguas compuertas que regulan el caudal para producir electricidad, gestionadas por Endesa. La antigua fábrica de iluminación de San Miguel está abandonada, pero más abajo se construyó una nueva que aún abastece a varios pueblos del vecino valle del Genal.

El camino continúa junto a la antigua mina de agua, construida en el siglo XIV aprovechando una grieta para que la ciudad tuviera acceso a abastecimiento en tiempos de asedio. Hoy en día también se puede acceder a través de los pasillos interiores de la Maison du Roi Moro (10 euros). La ruta continúa fielmente hasta el Guadalevín para pasar bajo el Puente Viejo (siglo XVI) y finalmente desemboca en el Puente Nazarí, el más antiguo de la ciudad. Junto a ella se encuentra la salida que discurre por el interior de la Ermita de San Miguel, antigua mezquita rehabilitada y que actualmente se encuentra en un nuevo proceso de reforma para convertirse en oficina auxiliar de turismo y tienda de alimentación. memoria. A sus puertas, ya en el barrio de Padre Jesús, se encuentran los baños árabes (siglos XIII y XIV), que sorprenden por su gran estado de conservación.

Añadiendo valor al Tajo

Los primeros en visitar este nuevo recorrido fueron los propios rondeños -para quienes será una calle más entre otras de la ciudad, ya que tienen acceso libre, como el resto de monumentos- y el Ayuntamiento lleva varias semanas guiando a grupos de diferentes asociaciones, empresarios y estudiantes. “Es un atractivo innegable y una buena forma de atraer turistas”, subraya Juan Clavero, empresario hotelero de Ronda. “Esta me parece una infraestructura básica para el desarrollo turístico de Ronda”, afirma Rafael Flores, fundador de la empresa de turismo activo RF Natura. Eso sí, esto pone una condición: «Siempre que haya una gestión sostenible y que se mejore el espacio. » Así lo señala el asesor económico y turístico de Ronda, Ángel Martínez. «Las infraestructuras nos ayudan a conservar el río y su entorno. Se han creado embalses para murciélagos, peces o nutrias. El proyecto tiene un aspecto medioambiental muy importante”, explica Martínez, quien destaca que la construcción funciona como un mecano: si en el futuro se desmontan las pasarelas, no dejarán marcas en la roca.

“La idea era potenciar aún más el Tajo de Ronda y alargar la estancia de turistas para incentivar las pernoctaciones en la ciudad”, subraya quien, además, afirma que ya hay cuatro solicitudes de autorización para abrir negocios en la calle Real –junto a la salida de la ruta– “un símbolo del dinamismo que generará el nuevo desfiladero”. El presupuesto para las obras de instalación de la pasarela asciende a algo más de un millón de euros, de los cuales la mitad está financiado por la Diputación Provincial de Málaga. Las entradas estarán a la venta en la taquilla de Casa Manolillo y en la web desfiladerodeltajo.info.



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