Así exprimen los ayuntamientos a los conductores: pagarán 3.000 millones por el «numerito»
Los propietarios de vehículos en España deberán pagar este año casi 3.000 millones de euros a los ayuntamientos por el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM). Así se desprende de un informe publicado por Associated European Motorists, que recuerda cómo 37,8 millones de propietarios de vehículos tendrán que pagar el IVTM este año por el simple hecho de tener el vehículo matriculado en la Dirección General de Tráfico, independientemente de que circulen con él o no.
Diferencias entre ciudades
Según Associated European Motorists, cerca de 3.000 millones de euros a los ayuntamientos para la Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM) en 2026. «A pesar de las medidas medioambientales decretadas contra el uso del automóvil, los ayuntamientos no renuncian a los considerables ingresos que genera el Impuesto sobre los vehículos de tracción mecánica (IVTM), alrededor de cuatro mil millones de euros cada año», subraya la asociación.
El estudio destaca que la diferencias fiscales entre municipios puede ser significativo. En el caso de un turismo medio de 11,99 caballos de potencia fiscal, el impuesto anual varía considerablemente según la ciudad. Así, en Santa Cruz de Tenerife se pagan 34,08 euros, mientras que en Madrid la tasa asciende a 59 euros, en Barcelona es de 68,16 euros y en San Sebastián llega a 89,25 euros. Esto significa que el mismo vehículo puedes pagar 161% más en San Sebastián que en la capital tinerfeña, según cálculos de la AEA.
entre los capitales con cuotas más altas Entre ellas se encuentran San Sebastián, Vitoria, Bilbao, Barcelona, Gerona, Tarragona, Lérida, Ciudad Real, Jaén, Granada, Huelva, Salamanca, Santander y Cádiz. En el extremo opuesto, el informe señala que los municipios con menor presión fiscal son Santa Cruz de Tenerife, Melilla, Ceuta, Zamora, Palencia, Badajoz, Cáceres y La Coruña. Las diferencias también se dan dentro de una misma provincia. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, municipios como La Hiruela, Patones o Las Rozas de Puerto Real aplican tarifas hasta siete veces inferiores a las de Madrid capital. En Cataluña, la cuota en municipios como Rajadell o Aguilar de Segarra puede ser ocho veces inferior a la que se aplica en Barcelona.
Sin embargo, esto también anima a algunos municipios a intentar atraer empadronamientos con regímenes fiscales más beneficiosos. La asociación explica que numerosas empresas de alquiler y renting han concentrado la matriculación de sus flotas en municipios con menor tributacióndonde han abierto sucursales para beneficiarse de estas tarifas. Aproximadamente el 35% de todos los coches de empresa del país están matriculados en diez municipios españoles de entre 600 y 15.000 habitantes. En concreto, hay 244.921 turismos de empresa de un total nacional de 694.559, según el estudio.
La AEA sitúa el origen de este fenómeno en septiembre de 2000, cuando se eliminó el código provincial de las matrículas españolas. Esta medida permitió matricular vehículos en cualquier municipio sin que la matrícula reflejara la provincia. Además, el informe identifica 25 municipios donde la El número de vehículos matriculados recientemente supera el número de habitantes.con niveles muy altos de motorización. En La Hiruela (Madrid), por ejemplo, con 88 habitantes, se matricularon 69 vehículos por habitante en un año.
Claves IVTM
El Impuesto sobre los Vehículos de Tracción Mecánica se implantó en España hace 36 años en sustitución del antiguo impuesto de circulación, conocido popularmente como “el número pequeño”. Desde entonces se ha consolidado como una de las principales fuentes de ingresos fiscales para entidades locales. Según datos recogidos por AEA, este impuesto genera unos ingresos anuales de unos 4.000 millones de euros a las arcas municipales.
El sistema de cálculo varía según el tipo de vehículo. En el caso de los turismos, la tasa depende del poder fiscal; en motos, viene determinada por la cilindrada; mientras que para camiones y autobuses se tiene en cuenta el peso del vehículo y el número de asientos. Estas tarifas comienzan desde un tarifa mínima establecida para todo el territorio nacional, aunque existen excepciones en los territorios históricos del País Vasco y Navarra, que tienen su propio régimen fiscal.
Asimismo, la legislación permite a los ayuntamientos aumentar discrecionalmente las tarifas del impuesto, que podrá duplicar la tasa mínima fijada por las normas estatales. Según el informe de Automovilistas Europeos Asociados, esta situación se da actualmente en ocho de las 52 capitales de provincia españolas.
La normativa también permite bonificaciones de hasta el 75% dependiendo del tipo de combustible utilizado o las características del motor. Asimismo, los ayuntamientos pueden eximir del pago del impuesto a los vehículos históricos o de más de 25 años. Esta posibilidad se introdujo tras una modificación de la Ley de Hacienda Local en 1999, impulsada por AEA. Desde entonces, la asociación señala que cientos de miles de propietarios de vehículos clásicos han dejado de pagar este homenaje a cambio de mantener vehículos considerados parte de su patrimonio automovilístico.
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