Actualidad

así trabaja el grupo de secuestros de la Policía

así trabaja el grupo de secuestros de la Policía
Avatar
  • Publishedfebrero 1, 2026



Archivo – La Policía Nacional detiene a cinco personas por el secuestro y asesinato de un hombre para robarle sus criptoactivos

– POLICÍA NACIONAL – Archivo

MADRID, 1 de febrero (EUROPA PRESS)-

El Grupo de Secuestro y Extorsión de la UDEV Central de la Policía Nacional enfrenta reiteradamente el desafío de tener que localizar y liberar a una persona con un plazo que ronda las 72 horas y con un trasfondo en el que prevalece la ‘ley del silencio’ por la rivalidad entre bandas criminales relacionadas con el narcotráfico.

«El propio secuestrado normalmente no quiere que se sepa que ha sido secuestrado», explicó a Europa Press Alberto Olivares, jefe de sección del Grupo de Secuestros y Extorsiones de la Unidad Especializada y Delitos Violentos, UDEV Central.

La prioridad, una vez iniciada una investigación contrarreloj, se centra en intentar liberar a la víctima porque su vida corre peligro y detener a los captores, más allá de las circunstancias delictivas previas que puedan existir.

Detrás de este tipo de delitos se encuentran organizaciones tanto nacionales como de otros países y la mayoría de los casos están relacionados con las «vinculaciones» -término con el que se conoce a los secuestros de corta duración- de organizaciones criminales, tanto de miembros propios como de bandas rivales, con un teléfono móvil normalmente conectado a deudas o al robo de criptomonedas.

SECUESTRO Y GOLPIZAS DE PERROS

Un ejemplo de este tipo de «amarres» es el caso recientemente resuelto en Alicante, donde un hombre secuestrado por la organización criminal sueca ‘Dalen’ fue liberado en 72 horas. La Policía realizó cuatro detenciones. Comenzaron secuestrando a los perros de la víctima y reclamaron 800.000 coronas noruegas; Cuando él se negó, procedieron a capturarlo y enviaron videos a sus familiares mostrando golpes y amenazas.

En este caso, fue la familia la que presentó una denuncia en Noruega, lo que permitió al oficial de enlace español denunciar el secuestro a través del teléfono 24 horas de la Comisaría General de la Policía Judicial.

En otro caso en Mijas (Málaga) fue la pareja de la víctima, tras huir de sus captores, quien advirtió que ambos habían sido secuestrados en plena calle. Se trataba de un holandés que hacía alarde de un alto estilo de vida al volante de un Lamborghini y que, finalmente, fue asesinado. Querían acceder a su billetera de criptomonedas y cinco fueron arrestados. «La ostentación es también otra causa de muchos secuestros», señaló.

COMPARACIÓN CON LOS 90

«El ‘modus operandi’ detrás de un secuestro ha cambiado mucho desde los años 90, antes de que existiera un propósito económico o político que requería una gran infraestructura detrás para retener al secuestrado por un largo período de tiempo», explicó el jefe del Grupo Central de Secuestros de la UDEV.

“Actualmente tenemos lo que llamamos detenciones breves de un miembro de la organización o de una organización rival, que está secuestrado de su propia organización o de una pandilla rival, por una deuda, porque no ha cumplido con la organización, ha fallado en algo o ha habido algún vuelco -robo de droga-”, continuó Olivares.

Desde la Central UDEV destacan el uso de este tipo de secuestros como «mensaje» a bandas propias y rivales, aunque principalmente lo que prevalece es el objetivo económico. «Si fuera algo ejemplar, lo golpearían o lo matarían y lo dejarían tirado; pero aquí siempre hay alguna deuda o algo que quieren cobrar», explicó.

NEGOCIADORES, CLAVE DE UBICACIÓN

En el momento en que reciben un reporte de una persona desaparecida relacionada con un secuestro, este grupo se activa de inmediato sabiendo que hay poco margen de maniobra. «Recopilamos toda la información que nos pueda ser útil y, en paralelo, si hay diálogo con los captores, nuestro negociador es clave», anotó.

«En la mayoría de los casos», prosiguió este comandante policial, «la familia que denuncia tiene miedo porque no tiene dinero para pagar esa deuda y es muy importante la figura de los negociadores, que dependen aquí de la sección de secuestros, porque son ellos los que tienen que gestionar la situación entre los familiares y los miembros de la organización que pide el rescate».

De esta forma, el negociador de la Policía actúa como interlocutor con la familia, sin hablar directamente con los captores, y teniendo presente dos ideas básicas: «Que es muy importante ganar tiempo y obtener información y que lo que tenemos que investigar es el tiempo que dura el secuestro, porque una vez resuelto se acaban las colaboraciones».



Puedes consultar la fuente de este artículo aquí

Compartir esta noticia en: