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así vivió Fernando Ónega sus últimos años

así vivió Fernando Ónega sus últimos años
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  • Publishedmarzo 4, 2026



“Se me olvidó que había prórrogas de fin de semana, se me olvidó que había fines de semana largos y me acordé: querido fernando, puedes vivir‘. La radio es muy bonita, pero muy esclavo y muy permanente. Y soy un trabajador cansado», afirmó. Fernando Ónega en 2022.

Luego anunció que se jubilaba. quien presionó el freno. Que iban a disfrutar de esa otra vida que hay más allá decuando llega el momento de retirarse y dejar paso a nueva savia. Pero Fernando, tristemente fallecido hoy a los 78 años, nunca se fue por completo.

Dicen que un periodista nunca deja de serlo, que es hasta la muerte. Y así actuó Ónega hasta el final: siendo un grande, un referente.

Su muerte deja huérfana a una generación de oyentes y lectores que encontraron en él una de las voces más reconocibles de la Transición y la España democrática.

Nació en MosteiroEn 1947, su carrera cubrió los principales medios de comunicación (prensa, radio y televisión) y lo convirtió en el principal cronista de Adolfo Suárezautor de la famosa frase ‘Puedo prometer y prometo’, sino también en comentarista político referencia durante décadas.

En los últimos años, Ónega había decidido frenar y concentrarse en proyectos muy seleccionadostras anunciar su retiro oficial en 2022.

Fue en Onda Cero donde comunicó ese punto de inflexión. En mayo de 2022, en su comentario sobre más de unoel periodista explicó a los oyentes que había llegado el momento de «quita el pie del acelerador«después Medio siglo de madrugadas y editoriales.

Fernando Ónega, en uno de sus últimos actos públicos, en noviembre de 2025.

Fernando Ónega, en uno de sus últimos actos públicos, en noviembre de 2025.

Gtres

Lo hizo con el tono reflexivo que lo caracterizaba, enfatizando que quería tener tiempo para escribir, estar con tu familia y ver las noticias «con un poco más de distancia.»

A partir de entonces espació sus colaboraciones radiofónicas, mantener intervenciones específicas y artículos de opiniónpero abandonando la rutina del comentario diario que había marcado su vida profesional.

Lejos de retirarse del todo, Ónega volcó gran parte de su energía en 65 y más, el periódico digital del que fue presidente y quien ha sido el encargado de anunciar su muerte.

Desde esa cabecera, especializada en información y análisis sobre el envejecimiento y los derechos de las personas mayoresDefendió la necesidad de dar voz a una generación que, como la suya, había construido la democracia y seguía teniendo mucho que decir.

Al mismo tiempo, continuó escribiendo columnas en diferentes medios, participando en debates televisivos específicos y aceptando invitaciones a congresos, especialmente cuando se trataba de reflexionar sobre la Transición y el papel de la corona en ese proceso.

Fernando Ónega con la reina Letizia, en febrero de 2025.

Fernando Ónega con la reina Letizia, en febrero de 2025.

Gtres

Su último gran acto público fue precisamente en esa línea. El 21 de noviembre de 2025 participó en el coloquio. 50 años después: La Corona en la transición a la democracia.celebrada en el Congreso de los Diputados y presidida por los reyes, Felipe VI (58) y Letizia (54).

mesa compartida con Iñaki Gabilondo (83) y el historiador julia santos revisar el papel de la monarquía parlamentaria en la transición de la dictadura a la democracia.

Cabe recordar que el padre de SonsolesÓnega (48) tomó su turno para recordar que el encuentro «no es un acto político, sino académico», destinado a explicar «por qué la monarquía es democracia«.

Fue una de sus últimas intervenciones grabadas, en la que volvió a aparecer como quien siempre fue: un periodista que se concebía a sí mismo como un narrador de una época y que, medio siglo después, seguía defendiendo la importancia de aquel pacto fundacional.

Paralelamente, Fernando Ónega dedicó estos últimos años a cultivar su lado más personal. Redujo los viajes, escogió cuidadosamente sus apariciones públicas y se centró en su familia, especialmente en sus hijas, las también periodistas Sonsoles y Cristina Ónegay en su nietos.

Fernando Ónega.

Quienes lo trataron en esta etapa coinciden en que Todavía estaba muy consciente de los acontecimientos actuales. -leía compulsivamente prensa nacional y extranjera, escuchaba la radio y hablaba a diario con compañeros de profesión-, pero ya lo hacía sin la presión de tener que editorializar cada mañana.

Esta relativa distancia le permitió revisar con calma sus recuerdos, preparar reediciones de algunos de sus libros y aceptar reconocimientos como su nombramiento como académico honorario de la Academia de Artes y Ciencias de la Televisión.

Fernando Ónega y la salud

El salud de Fernando Ónega estuvo muy marcado en sus últimos años por la trasplante de riñón a la que se sometió en 2021. Luego recibió un órgano donado por su esposa, Ángela Rodrigo, en una operación que él mismo calificó como «un antes y un después» en su vida.

En una entrevista en el programa. plano generalde La 2, informó que Los médicos dudaron de la viabilidad de la intervención debido a su historial de tabaquismo.: «Hubo una discrepancia«.

Y añadió: «Mis arterias estaban arruinadas de tanto fumar.. Y luego surgieron dudas sobre si el riñón debía trasplantarse o no».

Ónega dijo que su mujer «se ofreció desde el primer momento» a ser donante y que sólo cuando despertó de la operación, al verla en otra cama del hospital, tomó plena conciencia del gesto: «Ella me donó un riñón… He llorado muchas veces al contarlo.«, admitió.

A partir de ese bajón de salud, redujo su ritmo profesional, Dejó de fumar y se centró en cuidar su corazón y sus arterias.someterse a controles periódicos y tomarse muy en serio las recomendaciones médicas.



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