BIENAL CLIMÁTICA AVILÉS | La Bienal Climática de Avilés ya tiene fechas, espacios y (algunos) artistas confirmados
Avilés será la sede de la primera Bienal climática: arte, industria y territorio, que se celebrará del 12 de junio al 20 de septiembre, bajo el título «Ensayar lo inesperado». En la programación, pensada para reflexionar, desde el arte y la cultura contemporánea sobre los grandes retos ecológicos, sociales y territoriales de nuestro tiempo, participarán más de 40 artistas, tanto nacionales como internacionales. Además, se han elegido ocho instalaciones de la ciudad para albergar el programa.
[–>[–>[–>Por qué el título «Ensayar lo inesperado»
[–>[–>[–>
“Ensayar lo inesperado propone aceptar la incertidumbre como terreno de acción, sin resignarse a esperar la catástrofe. La Bienal concibe el arte como guía de paso, capaz de abrir preguntas, señalar fricciones y proponer modos sensibles de orientarse en escenarios donde no existen mapas definitivos”, explica Amanda Masha Caminals, directora artística del certamen.
[–> [–>[–>Texto curatorial y conceptualización del título de la Bienal, Masha Caminals
Las sociedades no cambian siguiendo trayectorias claras o recorridos únicos. Las transformaciones profundas —ecológicas, sociales, tecnológicas, culturales— se viven más bien como el cruce de umbrales: momentos de inestabilidad en los que lo que parecía sostener el mundo deja de hacerlo y lo que vendrá aún no puede formularse con nitidez. Habitamos un tiempo de transiciones múltiples, donde el clima no remite sólo a la atmósfera y a sus alteraciones físicas, sino también al clima social que respiramos: las formas de convivencia, de conflicto, de cuidado y de imaginación colectiva que atraviesan nuestras vidas. No habitamos un solo clima, sino muchos climas superpuestos: ambientales, sociales, políticos, afectivos y espirituales, que nos atraviesan y nos transforman.
Desde tiempos ancestrales, el arte ha acompañado este tipo de momentos. Mucho antes de convertirse en disciplina o institución, ha sido y es una de las prácticas humanas fundamentales para atravesar el cambio: rituales, imágenes, relatos y gestos que han ayudado a múltiples y diversas comunidades a reorganizar su relación con el territorio, con el tiempo, con lo desconocido. En civilizaciones antiguas y saberes vernáculos contemporáneos, las prácticas artísticas se vinculan a los ciclos climáticos o a la construcción de vínculos entre lo humano y lo no humano. En todos estos contextos y a través de los siglos, el arte no ha ofrecido soluciones técnicas o respuestas nítidas, pero sí orientación difusa.
La Bienal Climática concibe el arte como una práctica de acompañamiento en la que las y los artistas operan como guías de paso, capaces de abrir preguntas, señalar fricciones, mostrar lo oculto o proponer modos sensibles de orientarse en escenarios donde no existen mapas definitivos. Frente a un relato dominante que insiste en el agotamiento social y el colapso ambiental como lo esperado, la Bienal Climática apunta, a través del arte, hacia una energía contraria: modos de pensar y hacer que ensayan presentes más justos y habitables.
Bajo el título Ensayar lo inesperado, la primera edición de la Bienal Climática señala la posibilidad de crear espacios de encuentro, escucha y experimentación a través del arte, capaces de sobreponerse a la urgencia ambiental o la polarización. “Ensayar” se plantea aquí como un aprendizaje compartido, un gesto que se despliega en acción y en diálogo con otros. “Lo inesperado” abre un campo de posibilidades: prácticas, imaginarios y modos de vida que surgen del presente y proyectan nuevas formas de habitar juntas/os el mundo. Ensayar lo inesperado propone aceptar la incertidumbre como terreno de acción, sin resignarse a esperar la catástrofe.
En su primera edición, este ensayo de lo inesperado se despliega de forma situada en Avilés y en distintos enclaves rurales de Asturias. Un territorio atravesado por una intensa historia minera e industrial, por procesos de reconversión y descarbonización aún abiertos, y por ámbitos rurales que sostienen otros modos de relación con la tierra. La aproximación al contexto se ha construido de forma colectiva desde la escucha y el diálogo, a través de herramientas como una cartografía crítica elaborada por la artista Elisa Cuesta o de procesos de mediación cultural con organizaciones locales guiada por la investigadora comisarial Zoe López y del propio proceso creativo de distintas artistas, acompañado por esta dirección artística y las investigadoras comisariales Carla Jaria y Elena Mataix. Desde este enfoque, la bienal no se entiende como un dispositivo que impone un relato o un nuevo proyecto, sino como un medio reactivo que acompaña y amplifica lo que ya está en marcha.
A partir de estos ejercicios de aproximación al contexto local y de atención al momento global, Ensayar lo inesperado presenta exposiciones distribuidas en 11 sedes confirmadas de Avilés y su entorno, y un programa público que activa diversos espacios del territorio. Además, propone otras líneas de trabajo que amplían su alcance: la reconversión de equipamientos públicos a través de proyectos de arquitectura participativa, el acompañamiento a prácticas comunitarias en el ámbito rural con la investigación En Colectivo y experimentos de arte+educación.
Con esta diversidad de líneas de trabajo, Ensayar lo inesperado pretende ampliar el alcance temporal del formato bienal. El trabajo con las y los artistas se ha desplegado en distintas temporalidades que exceden el marco del evento. En un compromiso con la práctica y experimentación artística, la bienal lanza un programa de producción ACTS (arte, ciencia, tecnología y sociedad). Se vincula también con la Colección Estatal de Arte y Clima con la incorporación de obras de la bienal al acervo. Además, incorpora adaptaciones de proyectos en marcha o procesos de creación en estados muy iniciales y cuyo desarrollo excederá la clausura de la primera edición de la bienal.
Ensayar lo inesperado propone así un ejercicio de “andar en constelación” que no se ciñe a un tiempo y rumbo únicos, atendiendo a las relaciones que nos sostienen y a los saberes que emergen en el tránsito. Las constelaciones no señalan un destino final: permiten orientarse mientras se avanza, manteniendo vivos los vínculos entre cuerpos, territorios, prácticas y tiempos diversos.
A través de estas constelaciones expositivas, de programas públicos, educativos o de transformación de equipamientos públicos, la Ensayar lo inesperado reúne a más de cuarenta artistas y colectivos, cuyas obras se despliegan en contextos urbanos, periurbanos y rurales en tres ejes temáticos: Estación Meteo, Industrias Presentes y Duelos y Júbilos. De un lado, Estación Meteo propone nuevas formas de observar, interpretar y comunicar lo atmosférico en un contexto de emergencia ambiental. Los proyectos de la Estación Meteo surgen de residencias artísticas desarrolladas en diálogo con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y otros organismos científicos. De otro, Industrias Presentes indaga en el legado y futuros posibles de la mayor actividad humana hacedora de clima a nivel global, la industria. Distribuida entre espacios vinculados a la historia minera, industrial y productiva de Avilés, Industrias Presentes reúne prácticas artísticas que examinan los imaginarios de progreso, transición energética y sostenibilidad, así como sus tensiones materiales, sociales y simbólicas. Por último, Duelos y júbilos se refiere a lo que nos sustenta física y espiritualmente, a la dimensión afectiva y sensible de las transiciones: aquello que se pierde, lo que duele, pero también lo que se celebra y se imagina colectivamente.
Este conjunto diverso de prácticas —locales e internacionales, individuales y colectivas— y temas no proponen un relato único sobre el clima ambiental y social, sino un campo de relaciones donde arte, territorio y comunidad se entrelazan. La Bienal Climática se formula así como un espacio para ensayar otras formas de atención, convivencia y cuidado, entendiendo las transiciones no como un horizonte cerrado, sino como un proceso compartido que se construye en común.
[–>[–>[–>
«Transiciones justas» / Elena lavellés
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Espacios
[–>[–>[–>
Para acoger toda la programación de la Bienal climática, se han elegido ocho ubicaciones en la ciudad:
[–>[–>[–>
- Antigua pescadería municipal
- Centro Niemeyer
- Escuela de Artes y Oficios
- La Factoría Cultural
- La Curtidora
- La Noria
- Palacio de Camposagrado
- Palacio de Valdecarzana

«A punto de ser nada» / Irene Grau
[–>[–>[–>[–>[–>[–>
Artistas participantes
[–>[–>[–>
Por el momento se ha confirmado la participación de los siguientes artistas:
[–>[–>[–>
Abelardo Gil-Fournier
[–>[–>
[–>Hacendera 2023
[–>[–>[–>
Hacendera es una instalación formada por un conjunto de vasijas de barro que giran de manera constante, activando un proceso continuo de transformación material y sonora. El roce y la colisión entre las piezas generan un paisaje acústico persistente, mientras el propio barro se erosiona lentamente y deja restos de arcilla en el espacio. Inspirada en las hacenderas (formas tradicionales de trabajo comunal) la obra propone una reflexión sobre el esfuerzo colectivo, el tiempo compartido y los procesos lentos de desgaste y sedimentación que atraviesan tanto a la materia como a las comunidades.
[–>[–>[–>Irene Grau
[–>[–>[–>
A punto de hacer nada 2019–2021
[–>[–>[–>
A punto de hacer nada es el resultado de tres años de investigación sobre los procesos extractivos y de renaturalización de los cielos abiertos en las cuencas mineras de León y Asturias. La obra enlaza tiempos geológicos y humanos, desde el Carbonífero estefaniense hasta la transformación contemporánea de estos materiales en humo y residuos. A través de una potente monocromía, la artista convoca una oscuridad múltiple: la del subsuelo, la del trabajo minero y la de una época atravesada por crisis climáticas. El proyecto asume también un reto técnico, elaborando los lienzos a partir de materias recogidas en bruto, trasladando su textura y carga sensorial a la pintura.
[–>[–>[–>
Asunción Molinos Gordo
[–>[–>[–>
Mil Leches 2024
[–>[–>[–>
Mil Leches es una instalación textil realizada con casi una tonelada de lana recogida en la península ibérica, resultado de una investigación sobre razas ovinas, producción ganadera y economías rurales. La obra cuestiona los discursos de innovación y progreso asociados a la estandarización, poniendo en valor saberes vernáculos y sistemas productivos marginalizados. La lana, en constante transformación, se convierte en una metáfora de identidades híbridas, resistencias locales y formas de conocimiento no hegemónicas.
[–>[–>[–>
Sonia Navarro
[–>[–>[–>
Sin título [Esparto] 2024
[–>[–>[–>
Sonia Navarro trabaja con esparto, una fibra vegetal tradicional del sureste ibérico, como material simbólico y ecológico. La obra conecta saberes artesanales, genealogías femeninas y prácticas sostenibles vinculadas a su lugar de origen, Puerto Lumbreras. Más allá de su valor cultural, el esparto cumple una función ecológica esencial en la protección del suelo frente a la erosión. Navarro reivindica estos conocimientos como formas de resistencia frente a los discursos hegemónicos de progreso y desarrollo.
[–>[–>[–>
Laura Palau
[–>[–>[–>
Flexió de Xilema 2025
[–>[–>[–>
En Flexió de Xilema, Laura Palau recupera vínculos afectivos y materiales con el entorno rural a través de árboles locales y las historias que los rodean. La artista fotografía ejemplares secos antes de ser talados y enmarca cada imagen con la madera del propio árbol, construyendo objetos que remiten a las personas que los cuidaron. La obra evoca saberes transmitidos, gestos manuales y relaciones no instrumentales con la naturaleza, proponiendo una resistencia íntima frente al desarraigo y la homogeneización contemporánea.
[–>[–>[–>
Belén Rodríguez
[–>[–>[–>
I danced myself out of the womb 2023
[–>[–>[–>
Telón realizado con tintes naturales a partir de material recogido de árboles y plantas de un bosque de Cantabria. Este bosque fue comprado por la artista con el objetivo de protegerlo de la tala. El material recolectado representa de manera física ese bosque protegido, salvaje y libre, pues discurre por el tejido hasta formar parte de sus moléculas. Utilizando la técnica shibori, la artista establece un paralelismo entre las hojas de los árboles y las plumas de los pájaros. El follaje de los árboles representa una suerte de manto maternal que cobija y protege a las especies animales que viven bajo sus ramas, incluida la propia artista.
[–>[–>[–>
Jorge Yeregui
[–>[–>[–>
La escritura de las piedras 2024
[–>[–>[–>
Este proyecto aborda el cambio de paradigma energético y la transición desde un modelo basado en combustibles fósiles hacia otro sustentado en energías renovables, atendiendo a sus efectos sobre el territorio. La obra se sitúa en la Gran Corta de Fabero, un enclave minero incluido en los Convenios de Transición Justa, y conecta el cierre de la minería del carbón con los procesos de restauración medioambiental y el tiempo geológico. A través de imágenes, textos y archivo, el proyecto propone una lectura crítica del paisaje como superficie donde se inscriben capas de historia, explotación y transformación.
[–>[–>[–>
Residencias ACTS METEO
[–>[–>[–>
Marion Balac
[–>[–>[–>
pov 2025–2026
[–>[–>[–>
Este proyecto investiga formas de cooperación y comunicación no humanas a partir de una pregunta central: ¿cómo se entiende la meteorología desde un punto de vista no humano? Marion Balac desarrolla una serie de vídeos inspirados en los lenguajes de las redes sociales, donde plantas y otros agentes naturales adoptan roles propios de la cultura digital contemporánea, como si fueran influencers. La obra propone una mirada irónica y crítica sobre los sistemas de mediación actuales, al tiempo que desplaza el foco hacia formas de conocimiento vegetal y ecológico que cuestionan el antropocentrismo dominante en la observación del clima.
[–>[–>[–>
Enar de Dios Rodríguez
[–>[–>[–>
Above All 2025–2026
[–>[–>[–>
Above All aborda de forma crítica el entramado económico, científico, tecnológico y sociopolítico que configura el cielo y la atmósfera contemporánea. La obra entiende el cielo no solo como un espacio explotado y regulado, sino también como un sujeto expresivo atravesado por conflictos, resistencias y formas de resiliencia colectiva. A través de una aproximación poética y política, el proyecto cuestiona los sistemas que determinan la ocupación, explotación y contaminación del espacio aéreo, proponiendo una mirada oponente que confía en la potencia transformadora del hacer compartido y la colectividad.
[–>[–>[–>
Natalia Domínguez
[–>[–>[–>
[Título pendiente] 2025-2026
[–>[–>[–>
El proyecto relaciona dos usos históricos y simbólicos del vapor de agua para reflexionar sobre modelos de relación con el territorio. Por un lado, recupera el mito del Garoé, el árbol capaz de captar la humedad de las nubes en la isla de El Hierro, y las tecnologías tradicionales de “atrapanubes” desarrolladas en territorios áridos. Por otro, conecta este uso cuidadoso del agua con la invención de la máquina de vapor y el inicio de un periodo de extractivismo industrial basado en la explotación intensiva de recursos naturales. La obra imagina narrativas alternativas donde el vapor de agua no sea instrumento de dominación, sino de convivencia con el entorno.
[–>[–>[–>
Victor Mazón
[–>[–>[–>
Fósiles en Movimiento 2025–2026¡
[–>[–>[–>
Fósiles en Movimiento investiga cómo fenómenos atmosféricos como el viento y la presión del aire dejan huellas invisibles en el paisaje. La obra se centra en lo que el artista denomina “fósiles sonoros”: vibraciones, infrasonidos y flujos que, aunque imperceptibles, modelan la tierra y los dispositivos tecnológicos. A través de materiales orgánicos e inorgánicos en movimiento, el proyecto explora ecologías sonoras en territorios de extracción de materias primas y energía, revelando la relación entre atmósfera, tecnología y paisaje.
[–>[–>[–>
Nadia Penella
[–>[–>[–>
Centinelas del Clima 2025–2026
[–>[–>[–>
Centinelas del Clima es un proyecto audiovisual desarrollado en el marco de las residencias artísticas ACTS en colaboración con la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). La obra adopta un enfoque documental y observacional para poner rostro y voz a quienes trabajan cotidianamente en la producción, interpretación y transmisión de los datos meteorológicos. A través del seguimiento de distintos departamentos, espacios y fenómenos atmosféricos, la pieza traduce el lenguaje técnico del clima a un plano sensible y accesible, subrayando la dimensión cultural, social y humana de la meteorología en un contexto de emergencia climática.
[–>[–>[–>
Rotor Studio
[–>[–>[–>
[Título pendiente] 2025-2026
[–>[–>[–>
Este proyecto consiste en una estación meteorológica experimental móvil que traduce datos atmosféricos y de calidad del aire en un lenguaje artístico y plástico. La obra busca reducir la abstracción de la información científica generada por la AEMET, convirtiéndola en una experiencia visual y sensorial accesible. A través de procesos abiertos y experimentales, la instalación invita a repensar cómo se perciben, interpretan y comparten los datos climáticos, abriendo nuevas posibilidades creativas y educativas.
[–>[–>[–>
Residencias ACTS Transiciones Justas
[–>[–>[–>
Elena Lavellés
[–>[–>[–>
El aliento del aire 2025–2026
[–>[–>[–>
El aliento del aire es una instalación desarrollada en el marco de la residencia ACTS Transiciones Justas en CIUDEN. La obra aborda el proceso de producción de hidrógeno verde desde una aproximación poética y sensorial, poniendo en relación infraestructuras energéticas, territorios postindustriales y futuros ecosociales. A través de vídeo y escultura, el proyecto cuestiona los imaginarios tecnológicos dominantes y propone una reflexión crítica sobre las formas de transición energética y su impacto en los territorios.
[–>[–>[–>
Andrea Molina
[–>[–>[–>
Geo-fantasies 2025–2026
[–>[–>[–>
Geo-fantasies investiga los imaginarios visuales y discursivos en torno al hidrógeno verde y la transición energética. El proyecto analiza cómo la industria produce imágenes de futuro basadas en promesas de progreso y sostenibilidad, y plantea la necesidad de abrir estos imaginarios a la participación ciudadana. A través de vídeos, cartografías y dibujos, la obra cuestiona quién imagina el futuro energético y desde qué lugares, proponiendo narrativas alternativas más críticas, inclusivas y situadas.
[–>[–>[–>
Mario Santamaría
[–>[–>[–>
[Título pendiente] 2025-2026
[–>[–>[–>
Este proyecto investiga las infraestructuras de distribución de gas a partir de un viaje que conecta el espacio doméstico del artista con una red planetaria de transporte energético. El recorrido adopta la forma de la propia infraestructura como método de investigación, atendiendo al solapamiento entre cuerpo, territorio e infraestructura. Conceptos como la presión, el comportamiento de las partículas o la temperatura en los procesos de almacenamiento y transporte articulan formalmente los materiales resultantes. La obra propone una reflexión crítica sobre las redes invisibles que sostienen la vida contemporánea y sus implicaciones políticas y ambientales.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí