Brindamos por seguir trabajando juntos
«Recibir un premio siempre es agradable, pero que te lo entreguen personas que consideras amigos hace que el honor sea todavía mayor«. Con estas palabras se expresó el escultor José Luis Mayo Lebrija tras recibir esta mañana el trofeo «Gelos» en la sede de la Asociación Belenista de Gijón, ubicada en el barrio de Moreda. Acompañado por su hijo Jesús, el artesano protagonizó un encuentro emotivo con los belenistas de Gijón, con quienes trabaja de la mano para impresionar a gijoneses y visitantes cada Navidad.
[–>[–>[–>Un claro ejemplo de ello fue la pasada Navidad, en la que hubo obras de Mayo Lebrija tanto en el belén monumental del Antiguo Instituto como en el resto de las creaciones impulsadas por los belenistas. Para la presidenta de la asociación, Elvira Suárez, «contar con su colaboración es una oportunidad que no tiene precio y que hay que seguir ensalzando». Por ello, la líder de la entidad puso el foco esta mañana en que «se merecía al máximo este premio».
[–> [–>[–>[–>[–>[–>El reconocimiento de la Asociación Belenista a José Luis Mayo ya se dio a conocer el 16 de enero en la gala de entrega de los premios especiales. Sin embargo, el escultor no pudo asistir a esa cita por circunstancias personales. Desde entonces, la entidad y el galardonado buscaron una fecha para realizar la entrega del trofeo «Gelos».
[–>[–>[–>
Al encuentro de este lunes asistieron alrededor de veinte componentes de la entidad. Entre ellos estuvieron las expresidentas de la entidad Plácida Novoa y Raquel García, hija de María Ángeles Vázquez, «Gelos». «Estamos muy contentas de haber podido premiar a José Luis Mayo, con quien tenemos una gran amistad», indicó García. Por su parte, Novoa fue la encargada de leer el acta de la concesión del trofeo, un documento en el que subrayaron «la vida de trabajo de José Luis Mayo en pro de la difusión y expansión del belén y el belenismo».
[–>[–>[–>En total, este escultor acumula siete décadas trabajando en la creación de figuras belenistas, una pasión que se comenzó a fraguar desde que era pequeño y disfrutaba de los nacimientos que hacían sus familiares con recortables. Sus inicios profesionales tuvieron lugar con apenas 14 años en el taller de José Oliva Nicolás y su vínculo con las asociaciones arrancó a principios de la década de 1980.
[–>[–>[–>
Ahora, a sus 85 años, José Luis Mayo continúa al pie del cañón junto a sus hijos, Jesús y María, y los profesionales que forman el taller de arte Mayo. «No puedo estar quieto. Seguiré produciendo mientras que el de arriba me dé inspiración, habilidad y vista«, afirmó el escultor, que remarcó que «cuando hago las piezas no pienso en que le vayan a gustar a la gente, sino que lo más importante es que me gusten a mí para que después al resto también les llamen la atención».
[–>[–>
[–>Respecto a la situación actual del belenismo, el galardonado argumentó que «estamos en muy buen momento, ya que las exposiciones de belenes son de las más visitadas». «Se nota que hay ilusión por el belén y ha venido bien que fuera declarado como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial», profundizó.
[–>[–>[–>
Tras recibir el premio «Gelos», Mayo Lebrija entregó a los belenistas de Gijón una obra de barro y madera que lucía un mensaje de agradecimiento por «su gran labor de difusión y protección del belén, que es la pasión que nos une».
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí