Cangas del Narcea recupera un edificio icónico tras 24 años en ruinas
El emblemático edificio cangués del Hotel Truita, proyectado por el reconocido arquitecto cangués José Gómez del Collado (Cangas del Narcea, 1910 – 1995), ya luce el esplendor de antaño. A principios de 2025 comenzaban sus obras de rehabilitación y en la actualidad ya están en la fase final de la reforma, a mes y medio de concluirla, puesto que el objetivo del propietario y constructor David Álvarez, de Construcciones Adralés, es poder reabrir sus puertas como alojamiento turístico en junio.
[–>[–>[–>La intervención en el edificio, cuya construcción había finalizado en 1962, ha sido fiel al diseño de Gómez del Collado, por lo que la fachada se ve renovada, pero exactamente igual a la existente, incluso se ha tenido que respetar el diseño de sus primeras puertas y ventanas. Asimismo, el inmueble recupera su uso de hotel y mantendrá su nombre: Hotel Truita.
[–> [–>[–>Lo que es totalmente nuevo es el interior del edificio, que había sido calcinado por las llamas en 2001. Un voraz incendio del que solo logró salvarse el caparazón de piedra de la casa, que resistió durante 24 años a la espera de una reforma que le hiciera resurgir de sus cenizas y volver a la vida.
[–>[–>[–>
David Álvarez y Emilo Llano con el Hotel Truita al fondo. / D. Álvarez
[–>[–>[–>
Precisamente, el principal desafío tanto técnico como constructivo fue reconstruir el interior del edificio sin tirar las paredes. Al frente del proyecto estuvo el arquitecto cangués Emilio Llano, acompañado por su hijo Javier Llano, que asegura que «hacer los forjados con las cargas que exigen en la actualidad sin tirar las fachadas supuso un gran esfuerzo y también hacer la cubierta entera de madera con unos aleros que tienen más de dos metros de vuelo».
[–>[–>[–>Llano recuerda que el edificio se encuentra en una parcela calificada como Bien de Interés Cultural, lo que conllevó obtener un informe favorable de la Consejería de Cultura previo a la licencia. Asimismo, hace hincapié en que el edificio está protegido por la Ley de Patrimonio «como muestra destacada de la arquitectura e ingeniería moderna y contemporánea del siglo XX», por lo que los requisitos para abordar la reforma eran muy claros a la hora de exigir respeto por la estética del edificio, su planta y el número de huecos de la fachada, junto con sus carpinterías originales.
[–>[–>[–>
Un reto, pero también «una satisfacción», fue abordar la rehabilitación, reconoce el arquitecto, «porque soy de Cangas y porque es muy apetecible conservar un edificio tan singular para Cangas y de un arquitecto que fue referente, así que hemos tratado de conservar su lenguaje, también en el interior«.
[–>[–>
[–>Lo han hecho reproduciendo en suelo y techo de distintos puntos de las zonas comunes del hotel los llamativos elementos decorativos de la fachada, incluso los espejos de los baños siguen ese diseño. «Hemos puesto elementos inspirados en las curvas de la fachada de la época sesentera y lo hemos plasmado en techos, suelos e incluso en la elección del mobiliario de las habitaciones, son guiños a la fachada y a esa época», detalla el arquitecto.
[–>[–>[–>
El hotel contará con 27 habitaciones, cuatro de ellas situadas en la bajocubierta, de las que dos contarán con salida a una terraza con vistas a la villa canguesa. En la planta baja estará la recepción y cafetería del hotel, además de una habitación adaptada para personas con movilidad reducida.
[–>[–>[–>David Álvarez asegura que las expectativas para la puesta en funcionamiento del hotel son «muy buenas». Incluso ya cuenta con reservas para el verano antes de haber empezado la promoción. «Está claro que va a ser un éxito en cuanto abramos las reservas, nos está llegando mucho interés y hemos tenido que habilitar un formulario de prerreserva«, subraya.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí