CAPTURA DE MADURO | ¿Es legal la captura de Maduro y los ataques de Trump a Venezuela?
Los ataques de Estados Unidos contra Venezuela y la posterior «captura» de Nicolás Maduro anunciada por el presidente Donald Trump arrojan dudas sobre su legalidad y sobre el impacto que va a tener este hecho casi inédito en el orden internacional basado en reglas.
[–>[–>[–>Los analistas consultados por EL PERIÓDICO para interpretar el movimiento de Washington coinciden en que se ha violado la soberanía de Venezuela y con ello la legislación internacional. Apuntan al éxito militar de detener a un Nicolás Maduro que debía estar altamente protegido. Y subrayan que esto es una nueva reinterpretación de la vieja doctrina Monroe, que imponía la primacía de Estados Unidos sobre todo el continente americano.
[–> [–>[–>«Pátina jurídica» con acusaciones de narcoterrorismo
[–>[–>[–>
El analista Mariano Aguirre, investigador no residente del CIDOB y de Chatham House en Londres, sostiene en conversación con este diario que la Administración Trump está intentando dotar de una pátina jurídica a una escalada militar contra Venezuela.
[–>[–>[–>
La fiscal general Pam Bondi ha afirmado ya que Maduro y su esposa han sido acusados de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
[–>[–>[–>Trump dice que Estados Unidos estaba preparado para una «segunda ola» de ataques en Venezuela / .
[–>[–>[–>
En los últimos meses, Estados Unidos ha ido construyendo para ello un relato en cuatro pasos, subraya el analista: (1) declarar que EE UU está en “conflicto armado” con el narcotráfico, que terminó con los ataques a Irak o Afganistán; (2) vincular a Venezuela como origen o plataforma de salida del fentanilo u otras drogas, a pesar de que estas llegan por México; (3) presentar a Maduro como líder del “Cártel de los Soles”; y (4) usar esa cadena para justificar la operación de “captura” y traslado a Estados Unidos de Maduro para ser juzgado.
[–>[–>[–>
Advierte de que juristas y expertos militares cuestionan esa base por su vaguedad (equiparable a la “guerra contra el terror” declarada por George W. Bush), por la dificultad de tratar al narcotráfico como “enemigo” en términos jurídicos, y por la debilidad empírica de identificar al Cartel de los Soles como organización coherente equiparable a un actor estatal y, aún más, de atribuírsela al presidente venezolano.
[–>[–>
[–>Desde la presidencia de Richard Nixon, el país tiende a pedir la extradición y juzgar en Estados Unidos a los que considera responsables del narcotráfico, y la Administración Trump ha tratado de dibujar a Nicolás Maduro como un capo de un narcoestado.
[–>[–>[–>

Venezolanos observan el humo tras los bombardeos de Estados Unidos en Venezuela / Associated Press/LaPresse / LAP
[–>[–>[–>
Hay otra opción legal, que es la que ha apuntado un senador estadounidense: la aplicación del Artículo II de la Constitución de Estados Unidos, que legitima el uso de la fuerza si hay ciudadanos estadounidenses en riesgo en el extranjero. Un argumento que Aguirre considera «cogido por los pelos».
[–>[–>[–>«Viola el derecho internacional»
[–>[–>[–>
«Capturar y trasladar por la fuerza al presidente de un país supone una vulneración de la soberanía y del principio de prohibición del uso de la fuerza, salvo autodefensa o con mandato del Consejo de Seguridad», asegura a EL PERIÓDICO Carlota García Encinas. Por ello, los ataques de Estados Unidos como la detención de Maduro violan el derecho internacional, afirma. Washington defenderá sus acciones asegurando que no es un presidente legítimo y amparándose en acusaciones previas de terrorismo y narcotráfico.
[–>[–>[–>
En esta misma línea se ha expresado el Gobierno. España ofrece sus «buenos oficios» para negociar una solución pacífica al conflicto, pero pide que se respete el orden internacional y que se desescale.
[–>[–>[–>
“Es importante separar las dimensiones militar, política y jurídica. La operación militar parece haber sido ejecutada de forma brillante. Estados Unidos localizó a Maduro, se abrió paso a través de las importantes defensas antiaéreas de Venezuela y se llevó a Maduro y a su esposa. No hay informes de bajas estadounidenses», opina para este diario Mark F. Cancian, coronel retirado de Estados Unidos.
[–>[–>[–>
Sin embargo, no se ha producido aún un cambio de régimen, como pedía parte de la oposición. «Esto parece haberse limitado a ese golpe puntual. Se han retirado todas las fuerzas de Estados Unidos. Los funcionarios de Maduro, incluida su vicepresidenta, siguen al mando en Venezuela. Estados Unidos tendrá que convencerles de que renuncien al poder y entreguen el gobierno a la oposición, a la que se considera ampliamente la autoridad legítima”.
[–>[–>[–>
El «corolario Trump» a la «doctrina Monroe»
[–>[–>[–>
Existe un precedente parcial a la situación actual: la captura del dictador panameño Manuel Antonio tras la invasión de Estados Unidos del país en 1989. Entonces, Noriega eludió la captura durante varios días antes de buscar refugio en la misión diplomática de la Santa Sede en la Ciudad de Panamá, pero se terminó entregando el 3 de enero de 1990 y fue juzgado en Estados Unidos y sentenciado a 40 años de prisión.
[–>[–>[–>
Los dos analistas enmarcan esta acción en el nuevo intervencionismo de Estados Unidos en América Latina, en una nueva versión de la doctrina Monroe.
[–>[–>[–>
La doctrina Monroe es un marco de política exterior enunciado por el presidente James Monroe en 1823 para delimitar esferas separadas entre Europa y las Américas: advertía a las potencias europeas contra nuevas colonizaciones o interferencias en los asuntos del hemisferio occidental y a la vez prometía a EE UU no inmiscuirse en las guerras europeas ni en las colonias europeas ya existentes.
[–>[–>[–>

El presidente venezolano, Nicolás Maduro (i), y la primera dama, Cilia Flores (d), en una fotografía de archivo. EFE/Miguel Gutiérrez / .
[–>[–>[–>
El corolario Roosevelt (de 1904) fue una ampliación: el presidente Theodore Roosevelt transformó esa lógica defensiva en una pretensión de que Estados Unidos era una suerte de “policía” regional que podía intervenir en países latinoamericanos para “preservar el orden” y proteger intereses estadounidenses.
[–>[–>[–>
En la Estrategia de Seguridad Nacional publicada por la Administración Trump hace unas semanas se lee explícitamente que Estados Unidos pretende «aplicar la Doctrina Monroe» y el «Corolario Trump» por el que se negará “competidores no hemisféricos” la posibilidad de controlar activos estratégicos en la región. China, competidor de Estados Unidos, recibe petróleo y minerales de Venezuela y tiene muchos intereses en toda América Latina. Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo, aunque es pesado y difícil de refinar.
[–>[–>[–>
Ahora se abre la vía a posibles nuevas intervenciones. Carlota García Encinas recuerda que el que ha estado detrás de toda la operación ha sido el secretario de Estado, Marco Rubio, que tiene orígenes cubanos. Cuba podría perder acceso al petróleo venezolano si el gobierno cambia de manos o, incluso, podría ser el siguiente objetivo de la Administración estadounidense.
[–>[–>[–>
Suscríbete para seguir leyendo
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí