CARTA DESPIDO TRABAJO | Así debes actuar si recibes una carta de despido: los consejos de un abogado

El mundo laboral en España ha experimentado un cambio importante en lo que respecta a los despidos. Hasta hace poco, bastaba con que la empresa entregara al trabajador su carta de despido y, salvo excepciones, el proceso terminaba ahí. Sin embargo, desde hace unos meses, se ha introducido un nuevo requisito que modifica sustancialmente la forma en la que se comunica y gestiona un despido disciplinario: el trámite de audiencia previa.
¿Qué es el trámite de audiencia previa?
Este nuevo procedimiento obliga a las empresas a comunicar al trabajador, antes de despedirlo, los hechos o incumplimientos que se le atribuyen. Es decir, el empleado debe ser informado previamente de las razones por las cuales podría ser despedido y, lo más importante, tiene derecho a defenderse. Este paso supone un cambio sustancial, ya que no se trata de una simple formalidad, sino de un proceso donde el trabajador puede dar su versión de los hechos.
Esta audiencia previa busca garantizar el derecho a la defensa y que la empresa no tome decisiones unilaterales sin escuchar al trabajador. Se pretende así una mayor transparencia y justicia en el ámbito laboral, especialmente en casos donde los despidos son discutibles o se basan en hechos no del todo claros.
Este cambio también pone en evidencia la obligación de las empresas de actuar con mayor cautela y documentación. Ya no pueden despedir de manera exprés sin más explicaciones. Pero también implica una responsabilidad para el trabajador: saber cómo responder adecuadamente durante ese trámite de audiencia.
Aunque la intención de la nueva normativa es proteger al trabajador, en la práctica ya se están detectando varios problemas. Uno de los más comunes es que muchas empresas dan muy poco tiempo para contestar al trámite de audiencia. En algunos casos, apenas unas horas o un día. Esto puede poner al trabajador en una situación complicada, especialmente si no sabe cómo defenderse o qué consecuencias pueden tener sus palabras en el proceso.
Además, si el trabajador responde sin asesorarse previamente, puede acabar reconociendo hechos o haciendo declaraciones que luego la empresa utilice en su contra en un juicio por despido. Es decir, aunque la empresa está obligada a escuchar, todo lo que digas puede ser usado en tu contra si no tienes el respaldo adecuado.
¿Qué se recomienda hacer?
Lo más importante es no precipitarse. Si recibes una comunicación de la empresa informándote del inicio de un trámite de audiencia, no respondas inmediatamente. El primer paso debe ser buscar asesoramiento profesional, preferiblemente con un abogado laboralista. Estos profesionales sabrán cómo interpretar la situación, cómo preparar una respuesta adecuada y qué pasos seguir si finalmente se materializa el despido.
Además, es importante pedir por escrito la información completa sobre los hechos que se te imputan. Tienes derecho a conocerlos en detalle antes de emitir una respuesta. También puedes solicitar un plazo razonable para responder y preparar tu defensa.
¿Qué impacto puede tener esto en tu futuro laboral?
Responder mal, rápido o sin asesoramiento puede perjudicar gravemente tu posición legal. En cambio, si te asesoras bien y respondes correctamente, puedes conseguir que el despido sea declarado improcedente o incluso nulo, lo que puede implicar una indemnización o la reincorporación al trabajo.
Además, este nuevo proceso deja constancia de todo lo que ocurre antes del despido, lo cual puede ser clave en un juicio laboral. Por tanto, más que nunca, es vital tratar el trámite de audiencia como un paso serio y decisivo.
Puedes consultar la fuente de este artículo aquí